¿Trabajas para una organización guiada por un propósito?

 

¿Cómo ayudar a los empleados a encontrar el sentido de su trabajo?  Satisfacción con la vida. Propósito. Esas son las palabras de moda de que los millennials están buscando en cada aspecto de sus vidas.

 

Traducido y adaptado del original “Are You Working For A Purpose-Driven Organisation?“, de Amanda Chua, publicado por primera vez en Leaderonomics. com. Leaderonomics es una empresa social malaya dedicada a transformar las naciones en desarrollo a través del desarrollo del liderazgo.

 

De la misma forma que la felicidad laboral en el lugar de trabajo es importante, los factores externos de compromiso que contribuyen a la satisfacción de los empleados (tales como tener una oficina fresca y beneficios económicos para los empleados) son superficiales y temporales.

Con la ola de nuevos emprendedores y el cambio hacia organizaciones más sociales en los últimos años, el propósito ha pasado a ocupar un lugar destacado en la mente de los empleados.

Mientras que los beneficios de los empleados mencionados son agradables de tener, los estudios han demostrado que la mitad de la fuerza laboral actual estaría de acuerdo en reducir su sueldo en un 15% para unirse a una organización “con propósito”.

Oir aquí el Podcast (en inglés):

El dinero se ha vuelto menos motivador hoy en día a medida que encontramos que más individuos están dejando sus trabajos estables y bien remunerados para poder dedicarse a sus pasiones o a un trabajo alineado con su propio propósito en la vida.

Siendo una generación impulsada por un propósito, no es de extrañar que los millennials elijan carreras que les den un fuerte sentido de significado y contribución al mundo. Sin embargo, no son sólo los millennials los que optan por trayectorias profesionales en las que el propósito va antes de la remuneración.

Ya no es sorprendente encontrar adultos que sienten una necesidad imperiosa de contribuir y devolver a la sociedad. Se encuentran en una etapa de sus vidas que está impulsada por su sentido de la importancia de hacer algo distinto y que se recuerde.

Más allá de obtener un ingreso y lograr el éxito profesional, encontrar un propósito en el trabajo se convierte en una prioridad.

AUTORREALIZACIÓN GRACIAS A TENER UN PROPÓSITO

La autorrealización se asocia a menudo con “hacer lo que te gusta”, algo que el difunto cofundador de Apple, Steve Jobs, defendió en su discurso: “Tienes que encontrar lo que amas… Tu trabajo va a llenar gran parte de tu vida, y la única manera de estar verdaderamente satisfecho es hacer lo que crees que es un gran trabajo.”

Y la única manera de hacer un gran trabajo es amar lo que haces. Si aún no lo has encontrado, sigue buscando. No te conformes”. ¿Pero vale la pena todo esto? ¿Está sobrevalorado el querer encontrar nuestro propósito o vocación en el trabajo?

Estar conectado con la misión y el propósito de una empresa no es una necesidad básica (es decir, un salario cómodo, buenos beneficios, un ambiente de trabajo propicio), pero la búsqueda de sentido surge cuando ya están cubiertas esas necesidades básicas.

Los empleados empiezan a buscar algo en lo que creer que esté alineado con sus valores y que les haga sentir importantes por su contribución a un propósito superior. Esto, según Gallup, aborda la necesidad emocional humana donde la búsqueda de sentido beneficia nuestra salud psicológica y física.

Un empleado no puede estar motivado sin saber cómo encaja su trabajo en el gran esquema de cosas que se refleja en el punto 8  de la Encuesta sobre el Compromiso de los Empleados Q12 de Gallup: “La misión o el propósito de mi compañía me hace sentir que mi trabajo es importante” .

Cuando buscaba mi primer empleo había tensión y conflicto entre seguir la trayectoria profesional ideal de “hacer lo que me gusta” y encontrar un trabajo estable que, a mi juicio, ofrecía mejores perspectivas profesionales.

Los primeros años de mi carrera pensé que tener un trabajo bien remunerado con buenas oportunidades de aprendizaje y una prometedora progresión profesional era suficiente para mantenerme satisfecho.

Eso fue hasta que surgió la oportunidad de involucrarme con organizaciones sin fines de lucro e iniciativas sociales, lo que me hizo sentir que mi trabajo era importante y que podía tener un impacto en el mundo. Esa sensación de satisfacción es refrescante e inspiradora, lo que conduce a mayores niveles de satisfacción en el trabajo. Empecé a preguntarme: “Tiene que haber algo más que llevarse a casa un sueldo y obtener beneficios para la empresa.”

Y ese fue sólo el comienzo de un cambio de paradigma que cambió mi enfoque de trabajo, para ver más allá de simplemente hacer un trabajo y encontrar un propósito en cómo mi trabajo puede contribuir a beneficiar a alguien o a la sociedad en general.

 

EMPIEZA CON UN “POR QUÉ”

Tener un profundo sentido de propósito ayuda a trazar y establecer el curso de nuestras vidas, lo que también se aplica a nuestro trabajo. Es innato en nosotros querer dedicarnos a un esfuerzo mayor que nosotros mismos que contribuye a nuestra necesidad de sentido y significado.

Por mucho que el éxito individual sea importante, estamos más comprometidos si sentimos que nuestro trabajo contribuye a una causa mayor.

Buscamos pertenecer a una tribu que sea parte de una causa mayor con los mismos objetivos; saber que nuestra compañía es capaz de compartir nuestros valores, representar y defender aquello en lo que creemos hace que nos mantengamos leales.

Una organización social con la que he trabajado recientemente cree que la mayoría de los empleados se sienten atraídos por la empresa debido a la causa que ésta impulsa y a la misión que defiende.

Aunque los niveles generales de compromiso de la compañía son bajos, lo que mantiene a los empleados en marcha es lo conectados que se sienten con la misión y el propósito porque su trabajo les brinda la oportunidad de ver el impacto que están haciendo a diario.

Por el contrario, la función de apoyo interno de la empresa es la más desinteresada, debido en gran medida a las bajas puntuaciones en el antes mencionado punto 8 de la encuesta de Gallup en el que se sienten desconectados del resto de la organización.

Esto se debe a que sus actividades diarias no les permiten ver cómo su trabajo contribuye a la visión y misión general de la empresa.

En la línea de Simon Sinecirculo dorado de simon sinekkStart with Why“, muy pocas personas saben por qué hacen lo que hacen, lo que crea la base detrás de la causa, el propósito, la creencia y el porqué de la existencia de la organización.

Sinek destaca esto como algo primordial en donde, para tener éxito, necesitamos trabajar desde adentro hacia afuera. Las organizaciones inspiradas y de éxito piensan y se comunican siguiendo el Círculo de Oro de Sinek desde el “Por qué”para luego pasar al “Cómo” y al “Qué”.

Conocer y comunicar “el por qué detrás del qué” en todo lo que hacemos no sólo crea una mayor motivación y compromiso en sus empleados, sino también una mayor aceptación por parte de los clientes.

Tomemos, por ejemplo, Apple. Podrían haber elegido ser simplemente cualquier otra compañía de informática que fabrica productos de calidad. En su lugar, venden la idea de innovación desafiando el status quo, pensando de manera diferente en la forma en que traen al mercado productos bellamente diseñados y fáciles de usar.

Las organizaciones dirigidas por objetivos se mantienen fieles a su misión, teniendo siempre presente el “por qué”. Mantienen el propósito de su empresa en el centro al comunicar un mensaje de cómo son capaces de añadir valor y mejorar las vidas de los demás.

 

ENCONTRAR UN PROPÓSITO EN EL TRABAJO

No es difícil entender por qué los profesionales de la salud y los educadores que colaboran con voluntariados ven que su trabajo es importante, y hemos visto que ven su trabajo como algo significativo con puntuaciones altas en el punto 8 de compromiso antes mencionado.

Lo interesante es que encontramos empleados que tienen una alta calificación en esta escala de compromiso, independientemente de la industria – en finanzas, manufactura o venta al por menor, por ejemplo. El sector no es lo importante.

Esto indica que la empresa no tiene que ser una organización sin ánimo de lucro o social para crear un entorno que fomente este sentimiento de propósito.

No es infrecuente suponer que los trabajadores en ocupaciones de “trabajo sucio” o trabajos estigmatizados como sucios, desagradables o indignos estarían desvinculados de estas valoraciones respecto de la existencia de un propósito en sus empresas.

El hallazgo sorprendente en un estudio realizado por sociólogos es que los trabajadores de estos sectores son capaces de trascender sus triviales roles laborales y las malas condiciones de trabajo… para encontrar sus trabajos significativos y gratificantes.

Por ejemplo, un carcelero le dio la vuelta a lo que parecía ser un trabajo de alto riesgo al verlo como una oportunidad para ayudar a un fin superior como sería proteger y mantener la seguridad de las personas y de la sociedad.

Estas personas ven sus trabajos como algo más que una carrera profesional o una fuente de ingresos; tienen una creencia genuina de que su trabajo contribuye a un bien mayor que hace del mundo un lugar mejor. Son capaces de ver claramente cómo “La misión o el propósito de mi compañía me hace sentir que mi trabajo es importante”.

Tal como hizo un conserje al responder con “Estoy ayudando a poner a un hombre en la luna” cuando el presidente John F. Kennedy le preguntó qué estaba haciendo cuando visitó la NASA en 1961. El conserje sintió que era parte de una escenario más amplio y que estaba dejando su huella en la historia al hacer su parte en la empresa sin importar lo insignificante que pudiera parecer el trabajo.

El trabajo no define a la persona, ya que los empleados pueden obtener un significado incluso de lo mundano y desarrollar un ambiente de trabajo con un propósito para ellos mismos.

 

COMPROMISO A TRAVÉS DE LA MISIÓN Y EL PROPÓSITO DE LA COMPAÑÍA

Los empleados son tres veces más comprometidos y productivos cuando saben que están causando un impacto positivo a través de su trabajo.

Los mejores empleadores ofrecen oportunidades para que sus empleados desarrollen un sentido de propósito y pertenencia a través de su trabajo, permitiéndoles marcar la diferencia en su lugar de trabajo.

Ayudar a los empleados a encontrar su propósito es mutuamente beneficioso tanto para el empleador como para el empleado. Cuando ven su trabajo como una especie de misión, están altamente motivados y decididos a esforzarse por alcanzar esas metas dignas sin importar la remuneración.

No es de extrañar que las empresas que tienen empleados muy comprometidos sean las que puedan encontrar un equilibrio entre el impacto social y el impacto en la cuenta de resultados por igual.

Las organizaciones eficaces proporcionan claridad a la misión y a la forma en la que los individuos contribuyen, lo que lo hace más alcanzable. Las organizaciones necesitan no sólo mostrar sus valores y objetivos haciéndolos visibles dentro de la empresa, sino también reforzarlos en sus comportamientos cotidianos con la cultura organizativa y las estructuras de apoyo adecuadas. Los líderes que son capaces de articular los valores de la empresa establecen claramente el tono correcto en su integridad.

 

UNIR EL PROPÓSITO DE LOS EMPLEADOS CON LA MISIÓN DE LA EMPRESA

El propósito puede venir de muchas formas diferentes, y es un concepto abstracto para muchos. Cada empleado tiene diferentes visiones del mundo e ideas sobre lo que significa el propósito para uno mismo.

Por lo tanto, la declaración de misión que vemos pegada en la pared de la empresa puede ser familiar, pero puede ser demasiado ambigua o general, lo que significa que los empleados no pueden conectarse o identificarse con ella.

Las preguntas que a menudo vienen a la mente de los empleados incluyen: ¿Por qué es importante mi trabajo? ¿Qué impacto estoy causando? ¿Estoy creando una diferencia en el mundo/medio ambiente/personas? ¿Creo en la misión y los valores de la compañía? ¿Cómo vive mi empresa su misión y sus valores organizativos?

Algunos ejemplos de organizaciones basadas en un propósito del tipo “Empieza por el por qué”: Bill Gates y Steve Jobs estaban apasionados por revolucionar la industria de la informática; John Mackey comenzó Whole Foods defendiendo los alimentos orgánicos y la alimentación saludable.

Ampliar la forma en la que el propósito puede manifestarse en la organización cultiva un sentido de pertenencia que conduce a un mayor compromiso y a un rendimiento sostenible.

Como gerente o líder de la compañía, conocer las definiciones únicas de lo que constituye el propósito a los ojos de cada empleado ayuda a establecer un mejor entendimiento y un puente entre los valores compartidos de la compañía y los empleados.

Los grandes gerentes no sólo traducen la misión y el propósito de la empresa a un lenguaje común que todo el mundo puede entender, sino que también crean compromiso al contextualizar y establecer el vínculo de cómo sus tareas cotidianas contribuyen al objetivo general compartido de la empresa.

Los gerentes no necesitan entender completamente la razón detrás de cada esfuerzo, pero aprecian y se concentran en trabajar para satisfacer esta necesidad.

 

SER PARTE DE UN PROPÓSITO MAYOR

Ese compromiso del punto 8 de la encuesta de Gallup considera que es un factor motivador la alineación entre los valores de los empleados y los de la organización; cuando su propuesta de valor harmoniza su propósito -el de los empleados- y la misión de la empresa. En esencia, las organizaciones y los equipos se benefician más cuando crean colectivamente una cultura de trabajo significativa para que los empleados prosperen.

Todos tenemos el deseo inherente de ser miembros productivos contribuyentes de la sociedad y ser parte de un movimiento que beneficie a la sociedad en su conjunto.

Con la autonomía y la oportunidad de contribuir a algo más grande que nosotros mismos, se crean altos niveles de satisfacción laboral y felicidad personal.

Queremos algo a lo que pertenecer: si encontramos una empresa que permita que nuestro trabajo desempeñe un papel integral en el cumplimiento de la misión y el propósito general en el que creemos, esa será una empresa de la que querremos formar parte.

 

LA AUTORA
Amanda Chua formó parte del equipo de Leaderonomics Good Monday que se especializa en mejorar el compromiso de los empleados en el lugar de trabajo a través del coaching y el desarrollo de grandes gerentes. Siendo ella misma entrenadora con “Developer” como uno de sus talentos dominantes, siempre ha sido una apasionada de involucrar y empoderar a los individuos, especialmente en el campo del aprendizaje y el desarrollo.

 

IMÁGENES
Imagen superior: foto de Neufal Prasidi en Unsplash
Círculo Dorado: Ondho

 

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