Los 5 principales arrepentimientos de profesionales de mediana edad

He pasado 11 años enfocada en el coaching profesional, la enseñanza y la formación, ayudando a los profesionales a mitad de carrera a «profundizar, descubrir su trabajo correcto e iluminar el mundo con él«. He visto surgir varios temas centrales en torno a lo que hace que los profesionales a mitad de carrera (y las personas de mediana edad en general) se sientan profundamente arrepentidos.

 

Traducido y adaptado del original «The Top 5 Regrets of Midlife Professionals«, de Kathy Caprino.

 

A continuación veremos los cinco principales arrepentimientos que he escuchado a profesionales a mitad de su carrera en todo el mundo:

1. «Desearía no haber escuchado a otras personas acerca de lo que debería estudiar y perseguir».

Mucha gente cree que cuando llegues a los 40 años, sin duda alguna estarás viviendo tu propia vida y tomando tus propias y auténticas decisiones. Lamentablemente, he descubierto que esto no es necesariamente cierto. Miles de personas en todo el mundo sienten un profundo pesar y dolor porque en realidad están viviendo la vida de otra persona, no la suya propia. Lo más típico es que vivan una vida que sus padres les dijeron que vivieran, y que participar en carreras que aquellas personas con autoridad sobre ellas les exigían o les animaban fuertemente a seguir.

He escuchado de tantas personas de entre 40 y 55 años que ahora se dan cuenta de que están en una carrera completamente equivocada, persiguiendo los objetivos equivocados, porque estudiaron en la universidad lo que sus padres y otros referentes les dijeron que era lo correcto por seguridad, estabilidad y estatus. También admiten que había un cierto mandato cultural inconsciente o «oculto» que sintieron de alguna manera: el de convertirse en médico, abogado, ingeniero, arquitecto, etc., por el reconocimiento y el estatus que sus padres pensaban que se lograría en estos campos. La realidad es que estos profesionales no se atrevieron a cambiar de dirección, o a decir «¡No, no quiero esto!» Y ahora han pasado muchos años y todavía no están viviendo la vida como ellos quieren.

Para vivir una vida feliz y gratificante en tus propios términos, es crítico empezar a decir «sí» a tus creencias y valores auténticos, y dejar de vivir la vida de otra persona que se siente tan mal, incluso si es la que tus amados padres querían para ti.

 

2. «Ojalá no hubiera trabajado tan duro y me haya perdido tantas cosas.«

Son tantos los hombres y mujeres de mediana edad que comparten arrepentimientos de lo que se han perdido en la vida, trabajando tan duro. Echaban de menos estar en la vida de sus hijos. O perdieron la oportunidad de tener hijos. Perdieron la ocasión de construir una verdadera intimidad y cercanía con sus cónyuges, familiares y amigos. Echaban de menos la aventura, los viajes, el disfrute, la vitalidad, el aprendizaje, el crecimiento espiritual – no tener la oportunidad de detenerse y disfrutar de la vida, la naturaleza, la buena salud, la paz o la relajación. Se perdieron tanto y sacrificaron tanto para perseguir metas laborales que ahora se sienten vacías y sin sentido.

También he visto que cuando la gente llega al final de sus vidas -en sus 80 y 90 años- no están pensando en absoluto en las metas laborales que tanto se esforzaron por alcanzar. Están pensando en el amor y la familia, en las personas que les importan profundamente, y en cómo influyeron decisivamente en estas personas. Y se arrepienten profundamente de lo que no hicieron con y para estos seres queridos.

 

3. «Ojalá no hubiera dejado que mis miedos me impidieran hacer cambios«.

Tenemos muchos miedos diferentes que nos impiden actuar, pero los más grandes de ellos son los relacionados con el fracaso, la pérdida y el dolor. Los profesionales a mitad de carrera me cuentan que tienenmucho miedo y resistencia a hacer cambios, especialmente si eso significa que tienen que salir de su zona de comodidad, hablar y defenderse por sí mismos. Temen fracasar, arruinarse, no poder cuidar de sus familias económicamente. Temen abandonar su «zona de confort», pero ven que perpetuar el statu quo es insoportable y perjudicial.

Los temores de los profesionales a mitad de carrera, en particular de las mujeres, a menudo surgen de la falta de límites saludables, de un comportamiento intenso que agrada a la gente y de un afán por un «funcionamiento excesivo perfeccionista», haciendo más de lo que es necesario, saludable o apropiado. Hasta que no podamos meternos en una jaula con nuestros miedos y enfrentarnos a ellos de frente, el miedo nos mantendrá atascados en una silenciosa desesperación.

 

4. «Ojalá hubiera aprendido a manejar las situaciones tóxicas y a las personas«.

Cuando escribí el post «6 Comportamientos Tóxicos que Alejan a la Gente«, escuché a miles de personas (y sigo haciéndolo) que compartieron lo tóxicas que se han vuelto sus vidas y relaciones. Y me contaron que no tienen ni idea de qué hacer al respecto. La toxicidad está muy extendida hoy en día, y gran parte de ella proviene del estrés y de las formas negativas y dañinas en que fuimos criados y educados, y de lo que se nos enseñó (o no) sobre el comportamiento aceptable e inaceptable. También surge de personas cuya autoestima ha sido gravemente dañada: a través del dolor de la infancia, traumas en la vida adulta, y machacantes experiencias en el trabajo que los destrozan.

La toxicidad – en el trabajo, en las relaciones y en nuestros propios pensamientos – nos duele terriblemente, pero a menudo no lo vemos con suficiente claridad hasta que nuestros cuerpos enferman, o que otras crisis nos golpean y nos empujan a tomar nuevas y valientes acciones para aprender a amarnos, protegernos y sanarnos a nosotros mismos.

 

5. «Ojalá no me hubiera dejado atrapar tanto por el dinero«.

Finalmente, el tema del dinero: esto aparece en casi todas las conversaciones que tengo con profesionales a mitad de carrera. Sus temores en torno al dinero, o su esclavitud a él, generan un profundo arrepentimiento. Las personas dicen que saben que no están viviendo la vida que anhelan, y que están enfermos y deprimidos por ello, pero sencillamente no pueden ver una salida porque están atrapados por el dinero.

O bien sienten que necesitan seguir ganando exactamente la misma cantidad que hoy, para no cambiar de dirección o dejar sus trabajos o carreras tóxicas, o están desesperados porque no están ganando lo suficiente, por lo que quieren buscar algo «seguro» que saben que al final los convertirá en unos pobres miserables.

He aprendido que nuestra relación con el dinero es muy profunda, y que proviene directamente de nuestra programación de la riqueza y de lo que aprendimos de ella desde la infancia. Las historias negativas, basadas en el miedo, que nos contamos a nosotros mismos sobre el dinero, siguen apareciendo en nuestras vidas, a pesar de todos nuestros esfuerzos. Si no llegamos al fondo de nuestra propia historia de dinero y la curamos, quedaremos atrapados en situaciones infelices y desesperadas durante toda nuestra vida.

 

Si eres como yo, el llegar a los 50 supuso un gran despertar. Me sentí como si de repente estuviera en un nuevo «club» y ese club me permitió ser más fuerte, más valiente y más audaz, y dejar de perder el tiempo. De repente, ver que el número de años que tienes por delante en la vida es menor que el que hay detrás de ti, es una experiencia muy motivadora. Para muchos, resulta urgente abordar lo que está mal en nuestras vidas: lo que nos enferma, nos entristece, nos deprime y nos enfada. Nos empuja para reunir el valor, la fortaleza y el compromiso para finalmente hacer lo necesario para empezar a vivir las vidas que anhelamos. Y para eso tenemos que ser valientes.

Para ser valiente y construir una vida más feliz, visita mi Proyecto de Carrera Increíble, y echa un vistazo a mi video en Facebook y la charla de TEDx «Time to Brave Up«.

 

AUTORA
Kathy Caprino, en su propia web dice de sí misma que «Ahora, como coach de éxito profesional, experta y escritora en Forbes, Huffington Post y LinkedIn y otras plataformas, me concentro intensamente en ayudar a las mujeres profesionales a «profundizar, descubrir su trabajo correcto e iluminar el mundo con él». Me encanta mi trabajo, y estoy supremamente satisfecha con él y estoy apasionadamente comprometida todos los días a ayudar a otras mujeres a lograr un gran avance en su vida (¡mi palabra favorita en inglés!) hasta sus más altas cimas – en su trabajo, negocios, relaciones y en sus vidas.

Además de mi trabajo profesional, soy una activa cantante y actriz, y he cantado en numerosas grabaciones y en apariciones corales en el Carnegie Hall, las Naciones Unidas, los Estudios de Grabación SONY y otros lugares de relieve».

IMAGEN: la del artículo original

 

— ¿Te gusta lo que estás leyendo? ¡Suscríbete al boletín semanal de Avantideas! —

 

¿Debería mi trabajo traerme alegría?

Pasarás unas 90.000 horas trabajando durante tu vida. (Pssst! Si tienes curiosidad, ese número es de un cuarto a un tercio de tu vida.) Con todo este tiempo dedicado al trabajo, ¿no debería hacernos felices?

 

Traducido y adaptado del original «Should my job be bringing me joy?«, del blog de Talmundo.

 

No tenemos una respuesta clara para esa pregunta atemporal (no somos magos), pero en este artículo quizá seamos capaces de iluminar el tema y ayudarte a tomar tu propia decisión. ¡Oh, qué alegría!

 

LA ALEGRÍA CHISPEANTE: LA HERMANA  MENOR DE LA FELICIDAD

Si has leído el bestseller internacional «La Magia del Orden» o has probado el nuevo éxito de Netflix ¡A ordenar con Marie Kondo!, entonces estás familiarizado con el nombre Marie Kondo. Como consultora organizadora dotada de la paciencia de un santo, Kondo ayuda a la gente no sólo a limpiar sus casas, sino también a ordenar sus vidas.

Es más conocida por su método de organización KonMari, que consiste en reunir todas las pertenencias y guardar sólo aquellas que «animan la alegría». Kondo básicamente anima a la gente no sólo a tirar cosas, lo que se concentra en lo que no encaja en su vida, sino a observar cuidadosamente su reacción emocional ante un objeto y luego deshacerse con gratitud de aquellas cosas que no añaden valor.

Vale, así que mi armario podría estar más limpio. Pero, ¿qué tiene que ver el método KonMari con el trabajo?

Personalmente, nos encanta la idea de la alegría chispeante y creemos que hay un lugar para ella en el trabajo. Después de todo, hay mucho que mejorar. Según un estudio de Gallup, el 85% de los empleados de todo el mundo no están comprometidos o no lo están activamente en su trabajo. No es exactamente alegre, ¿verdad?

Esta cantidad de infelicidad no sólo hace tu vida miserable, sino que también:

  • Cuesta a las empresas unos 7 billones de dólares en todo el mundo debido a la pérdida de productividad.
  • Disminuye el espíritu de equipo y elimina cualquier posibilidad de una cultura productiva y satisfactoria en el trabajo.
  • Arruina la oportunidad de que prosperes y seas lo mejor de ti mismo

No bueno (en español en el original, N. del T.). Incluso si no puedes estar exultante yendo cada día a la oficina, puedes encontrar alegría en tu trabajo, en tu rol, y/o empresa de alguna manera.

Así que veamos qué pinta tiene eso de la alegría en el trabajo y cómo conseguirla para ti y para tus compañeros.

 

¿CÓMO ES LA ALEGRÍA EN EL TRABAJO?

Recuerda, el método KonMari anima a la gente a hacer un balance de sus pertenencias y observar cuidadosamente cuáles promueven emociones positivas y cuáles no. Cuando se aplica al trabajo, la alegría chispeante podría ser:

  • Una sensación de «flujo» mientras trabajas, como perder la noción del tiempo porque estás muy metido en tus tareas.
  • Una conexión con el propósito/misión de tu empresa y una clara comprensión de cómo tu función contribuye a ello.
  • Relaciones positivas y saludables con tus compañeros de trabajo y tu jefe (¡e incluso consiguiendo verdaderos amigos en el trabajo!).
  • Emoción por aprender cosas nuevas o por desarrollarte en tu vida profesional.
  • Un camino claro hacia la promoción profesional y la movilidad ascendente.

La inexistencia de esa alegría chispeante puede reconocerse en:

  • Apatía o falta de compromiso activo con respecto a tu trabajo o función
  • Temer ir a trabajar o a completar ciertas tareas todos los días
  • Un sentimiento de impotencia o ineficacia, como sentir que no ayudas a nadie o que no consigues contribuir a un cambio positivo en tu trabajo.
  • No hay conexión con el propósito/misión de tu empresa (o peor aún, tu empresa no tiene un propósito o misión).
  • Relaciones pobres, desconfiadas, tibias o distantes con tus compañeros de trabajo y tu jefe.
  • No hay un camino claro hacia la promoción profesional.
  • Falta de oportunidades de desarrollo profesional

 

TENGO UNA BUENA MEZCLA DE AMBAS COLUMNAS. ¿ESO ESTÁ MAL? ¿DEBERÍA ESTAR MÁS ALEGRE?

No estamos sugiriendo que debas ser feliz el 100% del tiempo en el trabajo. Aunque eso sería fantástico, entendemos que no podemos conseguir todo lo que queremos. (Aunque todos en Talmundo estamos cruzando los dedos por ese nuevo corralito para cachorros en la oficina.)

El trabajo es a veces desafiante y frustrante como ocurre con cualquier otra cosa en la vida. Sin embargo, eso no significa que tu trabajo y el trabajo de tu equipo no pueda ser de alguna forma alegre todos los días. Todo lo que se necesita es un poco de creatividad KonMari.

 

CUÉNTAME TUS SECRETOS. ¿CÓMO PUEDO GENERAR MÁS ALEGRÍA EN EL TRABAJO PARA MÍ Y PARA LOS MIEMBROS DE MI EQUIPO?

1. Aclara el propósito o la misión de tu empresa y vincula tu trabajo a ella. 9 de cada 10 empleados cambiarían parte de sus ingresos de toda la vida por un trabajo más significativo. Si tú o tus empleados son parte de ese 90%, es hora de volver a lo básico: aclarar el propósito o la misión de la empresa. ¿Por qué haces lo que haces? ¿A quién beneficia tu empresa y cómo?

Una vez que hayas definido la misión de tu empresa, utilízala como una brújula para guiar tu trabajo y alinear tu rol con sus objetivos. Por ejemplo, la misión de Talmundo es mejorar la vida de todas las personas a bordo y ayudar a las empresas a beneficiarse de una fuerza laboral comprometida, involucrada y feliz.

Nuestra Gerente de Marketing Digital, María, podría decir que su propósito es hacer correr la voz sobre la increíble aplicación de Talmundo para que más empresas puedan organizar fantásticos programas que ayuden a sus impresionantes empleados. Para ello, crea artículos en blogs que incluyen consejos y buenas prácticas para los profesionales y empleados de RRHH. (¡Sigue con tu gran trabajo, María!)

Vincular tu propósito personal a la misión de la empresa puede asegurar que tu trabajo valga la pena y sea valioso. Además, ver cómo tu trabajo impacta positivamente en los demás también provocará algo de alegría en ti.

2. Llevar la felicidad a los demás. ¿Sabías que dar a otros estimula la misma parte del cerebro que es estimulada por la comida y el sexo? Ooh la la la! Esto significa que aportar más alegría a los demás en el trabajo puede encender más alegría en ti también.

Prueba a hacer lo siguiente:

  • Organizar una comida de equipo con los compañeros de trabajo.
  • Hacer todo lo posible para dar la bienvenida a los nuevos miembros del equipo.
  • Ayudar a un compañero abrumado por el trabajo.
  • Montar en la oficina un club de libros, un grupo de desarrollo profesional o un grupo de voluntarios.
  • Buscar un Mentor para un nuevo empleado o compañero de trabajo con menos experiencia

3. Establece metas para tu carrera profesional. «Los empleados serán más eficaces si pueden ver cómo sus objetivos individuales encajan en el panorama general«, según un informe de McKinsey & Company. Es una forma técnica de decir que «establecer y lograr metas podría hacerte más feliz en el trabajo«.

4. Dejar situaciones negativas o insatisfactorias. No hay necesidad de mantener y sufrir una situación que mina tu felicidad. Si estás rodeado de compañeros de trabajo tóxicos o en un área que no te satisface, pide cambiar de departamento o al menos formarte con otro grupo.

5. Pregunta por oportunidades extra de carrera y desarrollo profesionales. ¿Te sientes encasillado? A veces el simple hecho de aprender algo nuevo es suficiente para reavivar la alegría por el trabajo. Si has tenido una parada en tu desarrollo profesional, acércate a tu jefe o al equipo de Formación/Recursos Humanos para informarte de las oportunidades de desarrollo que haya.

Quizá puedas:

  • Contratar un curso online
  • Invitar a un conferenciante a la empresa
  • Asistir tú a alguna conferencia
  • Conseguir un Mentor

¿Qué tienes que perder? En el peor de los casos oirás que «no». En el mejor de los casos, encontrarás una chispa extra de alegría que podría transformar la manera en que te sientes respecto del trabajo.

Puedes encontrar más consejos gratuitos para el desarrollo profesional y el compromiso de los empleados en el blog de Talmundo, adaptado a los empleados y directivos.

 

AUTOR: equipo de Talmundo.

IMAGEN: la del artículo original

 

— ¿Te gusta lo que estás leyendo? ¡Suscríbete al boletín semanal de Avantideas! —

 

La profunda incertidumbre de un trabajo con significado

Un hombre que conozco quería crear una organización sin fines de lucro que ayudara a dar a la gente esa voz que no tiene en nuestra sociedad.

Él se sentía realmente convencido sobre este tema, y sabía que tendría un gran impacto en las personas que le importaban profundamente.

Pero siguió posponiendo el comienzo.

 

Traducido y adaptado del original «The Deep Uncertainty of Meaningful Work«, de Leo Babauta en su blog Zenhabits

 

Era como un millón de personas que quieren hacer un trabajo significativo: escribir un libro, luchar por los que no tienen poder, crear una nueva empresa, crear una aplicación de móvil que podría cambiar vidas, ser voluntario en una organización benéfica, lanzar un negocio que tenga corazón. Aplazamos este trabajo debido a la profunda incertidumbre.

Este hombre, como muchos de ustedes, no estaba seguro de poder hacerlo. No estaba seguro de cómo hacerlo. Le preocupaba que la gente lo juzgara, le preocupaba lo que pudieran decir. No sabía qué camino tomar, estaba abrumado por todo lo que tenía que hacer, desanimado por tener que empezar de nuevo.

Esto es solamente una pequeña parte de la duda, el miedo y la incertidumbre que todos sentimos cuando pensamos en hacer algo significativo.

Así que este hombre hizo una lista. Todo lo que tenía que hacer. Escogió lo primero de la lista y se dijo a sí mismo que lo haría mañana.

Mañana llegó, y resulta que necesitaba organizar todos los archivos de su ordenador. Oh, y limpiar su escritorio y también su dormitorio y cocina. Una vez que se hicieran estas cosas, estaría listo para empezar.

Empezó al día siguiente, pero se preguntó si estaba usando las herramientas correctas. Hizo una búsqueda en Internet y pasó el día investigando las mejores herramientas para lo que necesitaba hacer. Eso le llevó a muchas otras investigaciones, de modo que no sintió que estaba postergando las cosas.

La investigación de las herramientas le llevó a investigar un montón de otras cosas, y se sintió bien haciendo esta investigación. Pasó semanas en la fase de investigación, no abordando las cosas de su lista, sino sólo leyendo, buscando y tomando notas. Se dijo a sí mismo que estaba haciendo un trabajo significativo.

Decidió que necesitaba volver a esa primera tarea de su lista, así que se dijo a sí mismo que lo hiciera mañana. Llegó mañana, pero decidió revisar su correo electrónico primero, para ver si había algo importante en su bandeja de entrada. También contestó mensajes, revisó algunos sitios web de noticias, contestó algunos correos electrónicos más, comenzó a organizar todas las cosas que tenía que hacer y pagó algunas cuentas. Eso duró varios días. En cuanto acabara todo esto, estaría listo para trabajar en la organización sin fines de lucro.

 

Puedes ver a dónde va esto. Encontró muchas razones para no hacer el trabajo significativo. Se sentía cada vez peor consigo mismo en ese momento.

Pero las personas a las que él quería servir son aquellas que continuaron sufriendo. Él mismo estaba en una vida bastante cómoda, aparte de la angustia de no actuar. Pero los que quería ayudar seguían sufriendo, porque no podía hacer frente a la incertidumbre.

 

La historia no ha terminado todavía. Todavía está evitando la incertidumbre… pero es posible que cambie y se enfrente a ella. Que la practique con plena conciencia. Que sea absolutamente valiente y se ponga a ello. Y luego empiece a abrirse a él, dejándolo transformarse como el fuego transforma el metal. Es difícil al principio, pero puede relajarse y enamorarse de este proceso.

 

La clave es abrirse a la profunda incertidumbre del trabajo significativo, ese tras el cual hay un propósito que lo trasciende. Reconócelo como un componente necesario de ese trabajo, no algo que se deba temer, odiar o evitar, sino abrazar y amar. Es como la incertidumbre de enamorarse, ¿cómo de aburrida sería una relación sin el temblor de esa incertidumbre? Podemos aprender a reconocer la incertidumbre de nuestro trabajo significativo como la emoción de la exploración, el enamoramiento, la aventura, el aprendizaje, la creación, el juego o el servicio a los que amamos.

Dedicarnos a los que amamos nos ayuda a abrirnos a la incertidumbre, a relajarnos en ella, porque permitimos que nuestras mentes se abran más allá de la pequeñez de nuestra autoconciencia. Vemos que hay algo más que preocuparnos por nuestra propia comodidad, y nos damos cuenta de que los momentos más significativos de nuestras vidas se lograron con incomodidad, y eso no es una coincidencia: la incertidumbre y la incomodidad son un componente necesario para que podamos hacer algo significativo.

Podemos entrenar para hacer esto. Con amor.

Este es el entrenamiento que estoy haciendo yo mismo, y ayudando a más de un centenar de otros aprendices en mi Fearless Training Program. La profunda incertidumbre del trabajo significativo. Es el mejor lugar para entrenar, porque tu propia transformación puede ayudarte a hacer el trabajo que impacte a miles de personas.

 

AUTOR
Leo Babauta es un blogger y autor sobre simplicidad. Creó Zen Habits, un blog del Top 25 mundial con dos millones de lectores. También es un autor de best-sellers, esposo, padre de seis hijos y vegano. En 2010 se trasladó de Guam a San Francisco, donde lleva una vida sencilla.
Comenzó su blog  Zen Habits para hacer una crónica y compartir lo que ha aprendido mientras cambiaba muchos de sus anteriores hábitos.

IMAGEN: Photos for You en Pixabay

 

— ¿Te gusta lo que estás leyendo? ¡Suscríbete al boletín semanal de Avantideas! —

 

Formas de hacer que la gente se sienta importante

 

Comenzó su propio negocio tarde en la vida y lo convirtió en una empresa multimillonaria. Ella donó millones a causas dignas. En una ocasión fue nombrada la mujer de negocios más destacada del siglo XX. Gran parte de su éxito fue el resultado directo de duro trabajo y  determinación.

 

Traducido y adaptado del original «14 Ways to Make People Feel Important«, de Ken Downer en el blog de RapidStart Leadership 

 

Pero otra clave de su ascenso fue la forma en que interactuaba con la gente que la rodeaba, y esa interacción se reduce a una sola y simple idea: hacer que la gente se sienta importante. Hoy veremos más de cerca quién fue esta exitosa líder y mujer de negocios, y cómo podemos aplicar su idea para convertirnos nosotros mismos en líderes más efectivos.

 

UNA LÍDER NOTABLE

Tenía 45 años. Era madre. Había dejado su trabajo. Su marido acababa de morir de un ataque al corazón.

¿Da la impresión de ser el mejor momento para lanzar su propio negocio?

Eso es exactamente lo que hizo Mary Kay Ash. Es una de las muchas cosas que la convierten en una persona y líder tan extraordinaria.

Durante años tuvo una exitosa carrera como vendedora en una empresa de productos para el cuidado del hogar. Sin embargo, sufrió una amarga decepción al ver que un hombre al que ella misma había formado era ascendido antes que ella.

En protesta dimitió, y finalmente decidió comenzar su propio negocio. Cuando ella y su marido estaban a punto de lanzar Cosméticos Mary Kay, él murió repentinamente de un ataque al corazón. Aún así, encontró el valor para continuar, y con una inversión de $5,000 lanzó Mary Kay Cosmetics en 1963.

Avancemos 38 años. En el momento de su muerte en 2001, Mary Kay Cosmetics tenía más de 800.000 representantes en 37 países y sus ventas anuales ascendían a más de 200 millones de dólares.

Si la medida del liderazgo es el legado que dejas y el éxito de los que vienen después, entonces esto también es impresionante: en 2014 la empresa contaba con más de tres millones de consultoras de belleza en todo el mundo, con un volumen de ventas al por mayor superior a los tres mil millones de dólares.

Más allá de eso, fundó la Fundación Mary Kay Ash con la misión de eliminar el cáncer y acabar con la violencia doméstica. Desde 1996, la fundación ha otorgado 27 millones de dólares en subvenciones para la investigación del cáncer y 47 millones de dólares en subvenciones para refugios de mujeres en todo Estados Unidos.

Ese es un legado de liderazgo del que cualquiera puede estar orgulloso. ¿Qué podemos aprender de ella?

 

UNA IDEA SENCILLA PERO PODEROSA

Puedo recordar que la primera vez que oí hablar de Mary Kay fue hace mucho tiempo, cuando vi pasar un Cadillac rosa. Cada año entregó estos distintivos coches a sus mejores representantes de ventas – un gran incentivo y una idea publicitaria en sí misma.

Pero fue una cita que encontré el otro día la que me llamó la atención y que creo que dice mucho sobre su filosofía de liderazgo y su capacidad para tener éxito en los negocios. Dice así:

He aprendido a imaginar un cartel invisible alrededor del cuello de cada persona que dice: «¡Hazme sentir importante!»Mary Kay Ash

Incluso dice que si enseñara un curso de gestión, en el primer año haría que todos los estudiantes llevaran un letrero diciendo «Hazme sentir importante«.

Me encanta esta idea porque ayuda a cambiar el enfoque de nuestro pensamiento: de nosotros mismos, que es como suele ser, a las demás personas.

Es tanta la frecuencia con la que nos vemos atrapados en los detalles del día a día ( logística, horarios, nuestros propios esfuerzos), que podemos perder de vista la perspectiva de liderazgo más grande e importante: nuestras relaciones con las demás personas de nuestro equipo.

Todos queremos ser percibidos, apreciados y respetados. Queremos creer que lo que estamos haciendo importa. Queremos creer que somos importantes. Y esta cita es una gran manera de recordarnos que si eso es cierto para nosotros, también lo es para la gente que nos rodea.

Si el liderazgo consiste en hacer cosas a través de las personas, entonces todo depende de las relaciones que tengas con quienes te rodean. Haz que se sientan importantes y refuerza su autoestima y esa necesidad vital de sentirse parte de algo. Cuanto más ayudes a llenar esta necesidad, mejores serán tus compañeros de equipo. Con eso en mente, aquí hay 14 maneras de hacer que la gente se sienta importante.

 

14 FORMAS DE HACER QUE LAS PERSONAS SE SIENTAN IMPORTANTES

Escúchalas. Cuando te hablen, escúchalas de verdad. Mantén contacto visual, cierra la boca y concéntrate en las palabras que están diciendo, no en lo que quieres decir en el momento en que terminen de hablar. Tómate el tiempo para escucharlas realmente.

Muestra tu admiración. Cuando le decimos a alguien que admiramos algo de esa persona, es una señal de que valoramos lo que es y las decisiones que ha tomado, lo que tiende a hacer que la gente se sienta bien.

Sé agradecido. Otra cosa que Mary Kay dijo fue: «Todos quieren ser apreciados, así que si aprecias a alguien, no lo guardes en secreto«.

Fíjate en las cosas. Toma nota de algo que hayan hecho bien recientemente y señálaselo; explícales por qué te parece estupendo. Felicítalas por algo que llevan puesto o están haciendo; es sorprendente las cosas que podemos ver cuando abrimos los ojos.

Usa su nombre. Como Dale Carnegie te diría, a la gente le encanta escuchar el sonido de su propio nombre; así que dilo en voz alta, personaliza tu conversación con la persona y conéctala con algo bueno que haya hecho.

Conéctate a un nivel más profundo. Invierte tiempo para ir más allá de lo superficial y aprende cosas acerca de la persona – pregunta acerca de su familia, sus pasatiempos favoritos y lo que les entusiasma fuera del trabajo.

Haz un seguimiento. Ya sea una pregunta que tengan, un gran acontecimiento en sus vidas, o algo con lo que necesiten ayuda, dale seguimiento. Cuando nos esforzamos por responderles, o simplemente por saber cómo les fue en su gran fin de semana de pesca, les estamos diciendo que son importantes para nosotros.

Ve el potencial. Si ves que sus habilidades son prometedoras, cuéntaselas y ayúdales a encontrar una forma de desarrollar su potencial; sugiéreles libros para leer, cursos a seguir y experiencias que puedan ayudarles para crecer.

Pídeles que te enseñen. Encuentra algo en lo que sean buenas y pídeles que te muestren cómo lo hacen. Esto honra sus logros, a la vez que te hace más inteligente. De hecho, esta es una buena manera para que un nuevo líder construya rápidamente credibilidad y experiencia.

Reconoce sus méritos. Cuando tienen razón en algo, reconócelo públicamente.

Confía en ellas con la verdad. Respétalas lo suficiente como para ser honesto con ellas; diles que eso es precisamente lo que estás haciendo.

Valora su tiempo. Llega a tiempo a las reuniones, ven preparado y mantente concentrado.

Alinéalas con la misión de la empresa. Debe haber un vínculo claro entre lo que hace cada persona de tu equipo y cómo se cumple la misión. Habla con ellas acerca de cómo sus acciones son críticas para el progreso del equipo. Si esto te resultara difícil, podría ser el momento de revisar las funciones y responsabilidades de sus miembros.

Y vitalmente, está esto:

Sé honesto. Cuando digas algo, que sea verdad y dilo en serio. La gente puede notar la falta de sinceridad a kilómetros de distancia, así que no insultes con tópicos y palabras sin sentido.

 

LO QUE NOS LLEVAMOS

May Kay Ash dice que se imagina esa señal invisible alrededor del cuello de cada uno para recordarnos cómo actuar. Me gusta la idea detrás de lo que ella dice, porque nos ayuda a poner el foco en el lugar correcto: nuestras relaciones con los demás.

Pero por mucho que me guste la cita, creo que la ejecución de esa idea no es del todo correcta. La responsabilidad está puesta en el lugar equivocado.

No es tarea de los demás tener un cartel o señal para que recordemos cómo actuar con ellos. La responsabilidad de cómo actuar recae sobre nosotros mismos.

Así que en lugar de colgar un letrero imaginario en todos los demás, tal vez deberíamos cambiar la forma en que los vemos en primer lugar.

Quizá un nuevo par de gafas con esas palabras grabadas en su interior podría ser una mejor idea.

hacer que alguien se sienta importante

«Haz que se sientan importantes»

 

Así que este es el desafío: Mira a tu alrededor y hazte la siguiente pregunta: ¿Quién de tu equipo necesita saber de ti? ¿Qué puedes hacer para que se sienta importante?

¿Por qué no hacerlo ahora mismo?

¡Empecemos!

 

AUTOR

Ken Downer es Eagle Scout y Veterano del Ejército de EEUU.  Tras retirarse se dedicó a enseñar a los Scouts sobre liderazgo y ayudarlos a aprender y crecer como líderes capaces y seguros de sí mismos. En un momento dado pensó que podía tener un mayor impacto y dejar una impresión más duradera si grababa lo que estaba enseñando para poder compartirlo. Eso llevó a algunos videos experimentales de YouTube y luego a montar un canal. La idea creció desde allí hasta convertirse en una página web, que publicó como RapidStart Leadership en septiembre de 2015.

IMÁGENES: Mujer con parasol de Gift Habeshaw  en Unsplash

 

— ¿Te gusta lo que estás leyendo? ¡Suscríbete al boletín semanal de Avantideas! —

 

Cómo gestionar la incertidumbre

 

Hay docenas de estudios que muestran hasta dónde están dispuestos a ir los humanos para evitar la incertidumbre, renunciando a mayores beneficios potenciales a cambio de saber que lo que están recibiendo en este momento está bien. ¿Es verdad que hay docenas de esos estudios? No tengo ni idea. Pero hay al menos uno, lo que significa que es innegablemente cierto y que nunca debe ser cuestionado. En realidad, sin embargo, la mayoría de la gente preferirá 20 dólares en vez de un 50% de probabilidades de ganar 70 dólares -aunque este último «valga» 35 dólares- debido al riesgo que implica. ¿Es eso cierto? De nuevo, no tengo ni idea. Tú ya me entiendes.

 

Traducido y adaptado del original «How to Deal with Uncertainty» de Jonathan Bales en el blog de su web Jonathanbales.com

 

En mis libros he hablado mucho sobre los beneficios de (a veces) asumir riesgos y, más específicamente, de la incertidumbre. Hay riesgos que se conocen y cuyo valor esperado exacto se puede calcular -como el giro de una rueda de ruleta o el ejemplo de arriba de los 20 dólares- y luego están aquellos cuyo valor de empresa no se puede determinar con exactitud. Hay una pequeña ventaja en el uso de las matemáticas básicas para asumir el primer tipo de riesgo cuando se es inteligente, pero estoy más interesado en encontrar situaciones en las que es astuto correr riesgos con resultados potenciales de alta incertidumbre y rendimientos inexactos.

Creo que aceptar y apostar por la incertidumbre es una de las mayores ventajas de los negocios porque mucha gente le tiene miedo por naturaleza. Hemos evolucionado hasta llegar a tales extremos para evitar la incertidumbre y sentimos más dolor por los resultados negativos que placer por los positivos. Son tan pocas las personas que se encuentran en situaciones que les permiten aprender a lidiar con la incertidumbre que es muy fácil encontrar en ella esas oportunidades de inversión; identificar y explotar lugares en los que otros están haciendo malas apuestas porque tienen miedo de lo desconocido.

Un ejemplo de esto en los negocios podría ser hacer algo que no puede ser probado inmediatamente (creo que probar con precisión la mayoría de las cosas de una manera práctica que pueda ayudar a la toma de decisiones en el futuro es bastante raro, pero eso es para otro post). ¿Funcionará esta idea específica? «Bueno, no tengo ni idea y no hay forma de conseguir buenas pruebas, pero sé que ese hecho ha asustado a otros y que el beneficio es evidentemente alto, así que asumiré la incertidumbre

Por supuesto, hay factores limitantes para aceptar la incertidumbre, como no estar en una situación en la vida para hacer que esto ocurra realmente, o quizás estar verdaderamente ansioso ante la incertidumbre de tal manera que el estrés no vale la pena. Creo que este último tema es un auténtico problema para muchas personas, en todo tipo de estilos y formas de vida -evitan constantemente la incertidumbre por todo el estrés que provoca- y por eso enumero a continuación algunas formas en las que he mejorado de verdad mi capacidad no sólo para aceptar y abrazar la incertidumbre, sino también para sentirme cómodo buscándola intencionadamente.

 

PIENSA EN TÉRMINOS DE PROBABILIDADES

Este es probablemente el componente más importante para manejarse con el riesgo y la incertidumbre, y algo que es muy difícil para muchos. Incluso con algo que es claramente probabilístico, como las probabilidades de que llueva mañana, la gente es realmente mala en su conjunto en lo que se refiere a entender y aceptar el azar.

Pero es muy importante. En lugar de decir «esto no debería haber pasado, no puedo más con esta mierda», deberías estar diciendo «esto tenía un 10% de posibilidades de pasar (o al menos estaba dentro del abanico conocido de resultados) y debería prepararme mejor para ello en el futuro».

Para ayudar, juega a juegos en los que el azar intervenga como el póquer, blackjack, Yahtzee, etc. Son profesores de probabilidad increíblemente útiles y sirven como una ayuda para que entiendas que puedes hacer lo correcto y aún así experimentar resultados negativos (y viceversa).

 

ACEPTA EL PEOR DE LOS RESULTADOS POSIBLES

Típicamente, la gente parece tener más miedo a cómo la incertidumbre les hace sentir que a la incertidumbre misma. He sido la víctima de esto. Todavía me asusto un poco cuando vuelo. No tiene sentido. Sé que es irracional. Y sin embargo, cuando ese avión da la gira en la pista y acelera los motores para despegar, como un reloj, siento que tengo que comerme una mierda del tamaño de un balón de fútbol. Eso suele ser porque acabo de comer Burrito Elito (comida mexicana) y he vuelto a comer el doble de carne: «hoy es el día en que no te vas a poner enfermo», te dijiste a tí mismo 30 minutos antes de otro episodio de diarrea explosiva reforzada con guacamole, pero aún así.

Antes de cualquier situación de alta incertidumbre, trata de considerar cuál podría ser el peor resultado posible. Visualízalo ocurriendo. Piensa realmente en cómo afectaría tu vida y acéptalo como si fuera verdad.

Entonces cámbiate la ropa interior.

 

BAJA TUS EXPECTATIVAS

Hoy temprano estaba hablando con un amigo acerca de por qué la gente siente presión en su trabajo, y creo que realmente se reduce a las expectativas. El estrés es típicamente el resultado de sobrevalorar lo externo -como las opiniones de los demás o lo que «debería» hacerte feliz- y por lo tanto puede al menos reducirse si encuentras una manera de rebajar las expectativas.

Practica el mindfulness o consigue coaching mental para vivir mejor el momento y liberarte de la ilusión de lo que «debería haber sido». Headspace y Primed Mind son dos aplicaciones para móvil que me gustan.

 

EXPONTE MÁS A LAS INCERTIDUMBRES

Hay dos razones por las que creo que deberías aumentar tu exposición a la incertidumbre, además de ser simplemente lo que más valor empresarial te puede dar. La primera es que, de la misma manera que te pones cada vez menos nervioso cuando te ves obligado a hablar en público, es lógico pensar que solamente mejorarás tu eficacia para enfrentarte a la incertidumbre cuando la practiques.

El segundo es el tamaño de la muestra (estadística). Si tiras una moneda una vez, el resultado es completamente incierto. Si tiras una moneda 1.000 veces, no lo es; estará muy cerca del 50% de cara y el 50% de cruz. La aleatoriedad puede ser semiparadójicamente extremadamente predecible -la cosa más predecible de todas, ya que sabemos exactamente dónde se moverá hacia la media- y, por lo tanto, maximizar el número de situaciones inciertas puede aliviar el estrés, ya que su rango de resultados puede llegar a ser más consistente.

Prueba cosas que otros no hacen. Comercializa tu producto de una manera totalmente nueva, ve a una cita inusual o crea una propuesta única para tu jefe mientras aceptas el miedo a lo desconocido de lo que podría suceder. Hazlo una y otra vez hasta que estés arruinado, soltero, y tengas una debilitante baja autoestima… pero seas realmente bueno para lidiar con la incertidumbre.

 

PREPARA PLANES ALTERNATIVOS

En el póquer hay un dicho que dice que los mejores jugadores siguen siendo los más afortunados. Es cierto, se exponen a tantas situaciones como pueden para tener «suerte», y están preparados para lidiar con la incertidumbre cuando ésta surge.

No planifiques demasiado, pero acostúmbrate a jugar con los escenarios en tu cabeza y a considerar cómo beneficiarte más cuando lo que «debería» ocurrir no ocurre.

 

EVITA SOBREANALIZAR LAS PEQUEÑAS VARIACIONES EN EL CORTO Y MEDIO PLAZO

Si tienes confianza en tu enfoque a largo plazo de los negocios, la familia, la amistad o lo que sea, no te preocupes por las fluctuaciones a corto plazo. No analices en exceso el precio de tus criptodivisas o de tus acciones, ni malinterpretes el «significado» de los juegos deportivos individuales.

 

ACEPTA TU RESPONSABILIDAD

Preocuparse por el «qué pasaría si» es útil para escenarios futuros, pero no para el pasado. Sólo ayuda a distraer de lo que debería ser una búsqueda constante de mejora. Si algún burro te gana en un deporte online («Deportes de Fantasía»)  por menos de un punto o alguien te da un baño al póquer, o un inútil consigue ese ascenso en el trabajo en tu lugar, deberías pensar: «Bueno, ¿cómo puedo trabajar para conseguir más puntos en mis juegos online, conseguir mejores resultados al póquer, o añadir más valor en el trabajo?»

Las luchas a corto plazo pueden ser principalmente el resultado de la mala suerte, pero creo que te beneficiarás más si asumes la responsabilidad y trabajas para asegurarte de que tengas el menor número posible de variaciones negativas en el futuro.

 

HAZ EJERCICIO

Mueve ya ese maldito culo de una vez.

 

ACEPTA QUE LA VIDA NO TIENE SENTIDO Y QUE TE MORIRÁS PRONTO

Quiero decir, ¿a quién le importa realmente? Si consideras lo irrelevante que eres dentro de este multiverso, universo, galaxia, sistema solar, planeta, país, ciudad, vecindario e incluso grupo de amigos, es bastante fácil dejar de preocuparte de por qué Tina (una amiga que consideras especial y que te encanta y de la que seguramente estás colgado, N del T.) no te devolvió la llamada después de lo que, según todos los indicios, fue un momento maravilloso para ambos, especialmente después de que conseguiste uni (erizo de mar en japonés), wagyu (raza bovina japonesa) , Y Toro Sashimi (ventresca de atún)  aunque no eran parte del omakase (encargo, pedido) y parecía que le gustaban, pero que incluso ella sabe que es evidentemente buena fingiendo teniendo en cuenta cómo se está comportando ahora, pero en realidad no importa, es sólo una niña y no has estado pensando en ella en absoluto, tal vez una o dos veces desde la fecha ¡¡¡¡ TINA LLÁMAME DE NUEVO, POR FAVOR !!!!

 

EL AUTOR

Emprendedor, autor y amante del sofá.

En el apartado de su web en el que habla de su persona, Jonathan Bales explica así cómo ve su futuro: «No tengo ni idea de lo que voy a hacer ni de dónde estaré dentro de cinco años; mi vida y mi «trabajo» han cambiado prácticamente cada pocos meses desde hace ya varios años. Las únicas cosas que sé con seguridad son 1) estaré haciendo algo que me gusta – una (o más) de mis pasiones – y 2) mis éxitos y fracasos estarán ligados a cuánto valor le doy a otras personas. Quiero ser recompensado (y pagado consecuentemente) cuando hago un buen trabajo, pero también quiero las consecuencias personales si lo que hago no gusta. En resumen, necesito exponerme y arriesgarme para sentir que lo que estoy haciendo vale la pena.»

IMAGEN: la del artículo original.

 

— ¿Te gusta lo que estás leyendo? ¡Suscríbete al boletín semanal de Avantideas! —

 

¿Hay que dejar las emociones fuera de la empresa?

 

A primera vista, una organización parece  una máquina industrial bien engrasada, eficiente en la producción de bienes y en la prestación de servicios. La palabra organización implica orden, evoca imágenes de espacios de trabajo ordenados y cubículos uniformes que albergan la habilidad y el talento humano.

 

Traducido y adaptado del original «Should We Really Leave Our Emotions At The Door?«, de Eugene Y. J. Tee en Leaderonomics.com. Leaderonomics es una empresa social malaya dedicada a transformar las naciones en desarrollo a través del desarrollo del liderazgo.

 

EL PEGAMENTO SOCIAL QUE HACE O DESHACE EQUIPOS

Nos imaginamos a la gran cantidad de personas que se encuentran en estos entornos y que recorren a toda prisa el espacio de oficinas, carpetas y papeles en mano, atendiendo a una incesante cola de clientes internos y externos a lo largo de la jornada laboral.

Los empleados realizan sus trabajos y tareas con diligencia; los gerentes supervisan y elaboran estrategias de manera cuidadosa y calculadora.

Las organizaciones y los individuos dentro de ellas se comportan de una manera que está dirigida a mejorar la rentabilidad y el resultado final. La racionalidad, la frialdad y la lógica alimentan el funcionamiento organizativo.

Pero de alguna manera sabemos que las organizaciones no son realmente así. Las organizaciones reales son complejas y desordenadas. Las organizaciones reales tienen personas que, a diferencia de los engranajes de una máquina industrial, expresan sus individualidades de manera que ayudan u obstaculizan el éxito colectivo.

Los líderes y mandos intermedios pueden dirigir los esfuerzos colectivos de los empleados, pero también ellos están sujetos a prejuicios y equivocaciones que pueden hacer descarrilar a las organizaciones. Los líderes son chivos expiatorios por el mal desempeño del equipo y, en otros casos, son vistos como los redentores de organizaciones en dificultades. La organización es esencialmente una entidad orgánica creada y gestionada por personas.

 

SEAMOS REALISTAS

En última instancia, esas personas determinan los éxitos y los fracasos de la organización. Nos hemos apuntado a la visión idealizada , pero poco realista, de que las organizaciones son máquinas que pueden ser manejadas con precisión clínica.

Eliminamos todo lo que estorba esta visión predominante – la racionalidad prevalece como el camino hacia una eficiencia despiadada. Olvidamos que somos seres humanos – imperfectos, emocionales.

Nosotros, y las organizaciones que creamos, no somos ejemplos de racionalidad. Más bien, las organizaciones son demasiado humanas y emocionales por naturaleza.

Las emociones impregnan muchos aspectos de la vida organizacional, pero durante mucho tiempo han sido vistas como contrarias a la racionalidad organizacional. La racionalidad y la emocionalidad son vistas como dos fuerzas opuestas en las organizaciones.

La primera se considera como la base de la profesionalidad y la conducta apropiada; la segunda, relegada como un ruido que interfiere el funcionamiento eficaz de la organización.

Las emociones pueden ser realmente disruptivas – las raíces de la palabra misma significa’moverse’. Pero tenemos emociones por una buena razón. Tener emociones es, psicológicamente hablando, algo muy racional para nuestros cerebros.

Podría decirse que no hay mayor fuerza impulsora de la acción y el esfuerzo humanos que la emoción. Las emociones mueven pensamientos, intenciones y acciones. Las emociones mueven a la gente.

Comprender esto es el primer paso hacia la comprensión de cómo este poderoso y primitivo impulso psicológico puede ser manejado para el bien de la organización.

 

LAS INTERACCIONES PERSONALES SON EMOCIONALES

Las emociones, tanto las sutiles como las más impactantes, se experimentan en cada interacción interpersonal en el trabajo. La organización es una colmena de innumerables interacciones interpersonales.

Las emociones son evidentes en cada uno de estos intercambios sociales. Nuestros sentimientos impregnan nuestras impresiones sobre aquellos con los que interactuamos. Esto, a su vez, influye en la forma en que los demás nos responden.

Tratamos de formar impresiones favorables a través de emociones positivas, en un intento de construir la confianza y la relación con los demás.

Transmitimos con entusiasmo nuestro sentimiento de felicitación a los éxitos de los miembros del equipo, y nos irrita la envidia al enterarnos de los logros de un rival. Esperamos nuestras evaluaciones de rendimiento con tal vez un poco de ansiedad.

Siempre es personal. ¿Que no te lo tomes como algo personal? ¿Cómo podríamos no hacerlo? Frustración, euforia, aprensión – nuestras emociones nos impulsan a actuar.

Cuando la emoción y el entusiasmo por comenzar un nuevo proyecto supera nuestras incertidumbres, nos sentimos estimulados a la acción y al logro. Nos sentiríamos terriblemente aburridos si no fuera por la emoción de poner en marcha nuestros impulsos motivacionales.

Las emociones pueden impulsarnos, pero también pueden abrumarnos. Sentirse estresado es esencialmente una experiencia emocional, cuando nuestras emociones exceden nuestros límites físicos y psicológicos.

Nos quemamos cuando agotamos los recursos psicológicos necesarios para mantener nuestro combustible emocional. En consecuencia, podemos llegar a estar emocionalmente exhaustos, desconectándonos de nuestro trabajo.

Manejar el estrés es, por lo tanto, manejar estas desagradables emociones, asegurándonos de que no nos quememos por estar demasiado tiempo en una situación emocionalmente tensa.

Necesitamos ese dulce equilibrio entre la emoción para ponernos en marcha, y el saber cuándo frenar cuando nos encontremos acelerando más allá de nuestros límites.

 

SOBRECARGA EMOCIONAL

Dedique un pensamiento a su personal de servicio y atención al cliente, al que a menudo se le exige que transmita cortesía, atención y capacidad de respuesta a los clientes durante horas y horas. Los clientes cobran una cierta cantidad de crédito emocional al personal de servicio al cliente como parte de cada transacción social.

Como la cara visible de la organización, el personal de atención al cliente interactúa directamente con los clientes, transmitiendo el aspecto personal y humano de la misma. Proporcionar un servicio de alta calidad significa que, a veces, ese personal necesita reprimir sus verdaderos sentimientos hacia los clientes.

las emociones y el éxito de una empresa

El personal de atención al cliente está llevando a cabo un trabajo emocional, retratando las emociones de acuerdo con un guión que se ajusta a su papel y cultura de trabajo, mientras que al mismo tiempo esconde lo que realmente siente.

Su profesionalidad se pone a prueba con los clientes más exigentes o los directamente maleducados. Estos trabajos emocionalmente exigentes podrían afectar el bienestar psicológico y la salud de los empleados.

Los cajeros de banco, las azafatas y los asesores son sólo algunas de las formas de este tipo de trabajo emocionalmente arduo. No es de extrañar que las tasas de rotación sean especialmente altas en los sectores de venta al por menor, hostelería y servicios empresariales.

En consecuencia, las organizaciones comercializan la emoción humana, determinando lo que es apropiado y necesario que sus empleados sientan como parte de su papel en el trabajo. El personal está formado en la expresión, no tanto en la gestión saludable de sus emociones, y mínimamente en saber cuándo trazar líneas rojas con los clientes abusivos.

El cliente no siempre tiene razón. Las organizaciones tienen la obligación ética de proteger el bienestar emocional del personal, dotándolo de las habilidades necesarias para gestionar clientes difíciles y poniendo límites a los comportamientos inaceptables.

 

PEGAMENTO SOCIAL

Las emociones son contagiosas, semejantes a un virus social que infecta los estados de ánimo y los sentimientos de sus miembros. Las interacciones entre los miembros del equipo devienen en un intercambio y transferencia de emociones.

Los equipos celebran juntos los éxitos, y colectivamente sienten temor cuando los proyectos salen mal. El compartir colectivamente las emociones es esencial para construir la solidaridad y el espíritu de equipo entre sus miembros.

Los esfuerzos encaminados a la formación de equipos giran en torno a la creación de ese pegamento social llamado emoción, vinculando a los miembros con un espíritu de confianza, cooperación y unidad. Cuanto más conectados emocionalmente estén los miembros del equipo entre sí, mejor funcionarán como una entidad cohesionada y dirigida.

Los equipos no siempre funcionan perfectamente, por supuesto. El conflicto y la rivalidad entre los miembros del equipo pueden convertirse en politiqueos; el descontento por los desacuerdos entre los miembros del equipo puede, en última instancia, socavar la eficacia de todo el equipo.

Las políticas organizacionales son inherentemente emocionales: el resultado de muchos individuos compitiendo por los escasos recursos de la organización. El conflicto entre los miembros del equipo puede manifestarse en conductas problemáticas como puñaladas por la espalda, puesta en circulación de rumores, tiranías mezquinas e incluso sabotaje descarado. La política organizacional es un juego que se juega con un cóctel volátil de poder y emociones.

 

EMPODERAMIENTO EMOCIONAL

El liderazgo, como cualquier otra relación humana, también está sujeto a la influencia de la emoción. A lo largo de la historia de la humanidad, los líderes inspiradores han movido a los seguidores a la acción a través de su carisma, visión y actos de auto-sacrificio.

Creamos una visión romántica de tales líderes, atribuyéndoles cualidades divinas. Cuando se nos pide que recordemos a los líderes que deseamos imitar, a menudo recordamos a aquellos con quienes compartimos una relación emocionalmente fuerte. Líderes que lideran con compasión, que nos guiaron pacientemente, o aquellos que exigieron nuestro respeto a través de la pura fuerza de su habilidad – estos son los líderes que tocan una cuerda emocional en nuestro interior.

La sintonía que sentimos hacia estos líderes es una indicación de que empatizan con nosotros, y que saben lo que se siente al estar en nuestro lugar.

Ellos magnifican nuestras esperanzas y aspiraciones, dirigiendo nuestras emociones hacia el bien común. Incluso utilizamos términos como «fuera de alcance» para describir aquellas figuras de autoridad que no logran establecer esta conexión emocional con nosotros.

Los líderes tóxicos, abusivos, injustos, ineficaces y egoístas despiertan un conjunto diferente de emociones. Estos líderes emocionalmente disonantes son recordados por las razones equivocadas. Nos quitan la motivación, nos roban el sentido de autoestima y, en última instancia, nos niegan una carrera profesional satisfactoria.

Los grandes líderes no sólo gestionan los aspectos operativos de sus equipos y seguidores. También manejan el lado emocional de esta relación. Los grandes líderes empatizan: se conectan emocionalmente con sus seguidores y les inspiran para ser ellos mismos grandes líderes.

El desarrollo efectivo del liderazgo se basa en cultivar una emoción fundamental en los seguidores: el sentimiento de estar capacitados. Los grandes líderes instilan en sus seguidores la creencia y el coraje de que ellos también pueden ser grandes. Los grandes líderes desarrollan grandes líderes.

 

CULTURA Y AMBIENTE

La emoción en toda la organización moldea la cultura y las aspiraciones de la empresa. En sus humildes comienzos, Sony Corporation aspiraba a ser la empresa que «cambiaría las percepciones del mundo sobre la mala calidad de los productos japoneses».

Dentro de esta declaración de misión se encuentra un reflejo de las esperanzas y objetivos de los fundadores Masaru Ibuka y Akio Morita. La pasión empresarial de Sir Richard Branson está arraigada en la cultura del Grupo Virgin, lo que se refleja en los emprendimientos creativos e innovadores del grupo en múltiples sectores.

La cultura organizacional capta las aspiraciones de los fundadores de la organización, junto con los sentimientos colectivos de su personal en diferentes climas económicos.

Consideremos los desafíos de navegar y gestionar las emociones de toda la organización en momentos de crisis. Los miembros de la organización pueden verse afectados por la incertidumbre, el miedo y la aprensión en situaciones de crisis o en cualquier cambio a gran escala. ¿Cómo debe haber sido formar parte de Malaysian Airlines, ya que la aerolínea de bandera tuvo que despedir a 20.000 personas como parte de su reestructuración masiva?

La cultura de la empresa es una expresión de lo que su gente aspira a lograr. El clima de la empresa, el barómetro psicológico de los sentimientos de sus miembros, refleja la salud psicológica de la organización.

Ambas -la cultura y el clima- son facetas  de la emoción en toda la organización que mueven a grupos de personas, equipos, sectores y naciones.

 

 

REFLEXIONES FINALES

Desde las interacciones interpersonales diarias hasta la cultura organizacional de arriba hacia abajo, está claro que las organizaciones no son las entidades puramente lógicas que vemos, o que deseamos que sean.

Muchos, si no todos, los aspectos del funcionamiento organizacional están influidos por la emoción. Tal vez sea hora de que empecemos a ver a las organizaciones no sólo como una suma de elementos insensibles, sino como una encarnación de las aspiraciones e ideales humanos.

Reconocer el aspecto emocional de las organizaciones permitiría a sus responsables y empleados colaborar en la construcción de lugares de trabajo emocionalmente saludables.

Las atmósferas de trabajo positivas y empoderantes conducen a los resultados finales de la organización y al bienestar psicológico de los empleados. La organización puramente racional no existe. Probablemente nunca lo haya hecho, y es bueno que nunca lo haga.

 

Gestionando las emociones en tu organización

  • Reconozcamos que las emociones influyen en muchos aspectos de las interacciones interpersonales, de equipo y de liderazgo en tu organización. La influencia de estas emociones no es necesariamente mala: saber distinguir entre cuándo las emociones son útiles y cuaándo son perturbadoras, es el primer paso hacia la creación de un clima emocionalmente saludable.
  • Tanto los estados de ánimo positivos como los negativos influyen en la forma de pensar. El estado de ánimo positivo funciona mejor para la generación de ideas y la resolución creativa de problemas; el estado de ánimo negativo funciona mejor cuando se necesita pensar críticamente y sopesar cuidadosamente los pros y los contras de una situación compleja.
  • Sepamos cuándo nuestras emociones nos están abrumando. Los trabajadores estresados e infelices son trabajadores improductivos. Consideremos estrategias de gestión del estrés que ayuden a regular las emociones.
  • El cliente no siempre tiene razón. Sepamos cuándo trazar la línea con los clientes abusivos para evitar ser objeto de agresiones por parte de ellos y poner límites a esos comportamiento inaceptables.
  • Comprendamos la dinámica emocional de los equipos y las relaciones que contienen. Puede que no nos gusten necesariamente todas las personas con las que trabajamos, pero comprender estas relaciones nos ayuda a planificar los esfuerzos de colaboración y a minimizar la fricción entre los miembros del equipo que son antagónicos entre sí.
  • Busquemos líderes que den poder emocional. Si tú eres el líder, piensa en cómo puedes mejorar, potenciar y construir la creencia de tus seguidores en sus propias capacidades. Querer conocer la opinión y sugerencias de sus seguidores, y agradecerles por hacérnosla saber, son dos maneras de hacerlo.
  • Las visiones inspiradoras deben ser idealistas pero también realistas, y ser un resultado que ilusione emocionalmente a los miembros de la organización: todos los miembros deben aceptar el objetivo general.

 

Puntos clave a considerar

  • Las emociones han sido vistas durante mucho tiempo como lo opuesto a la racionalidad. En realidad, tanto la emoción como la racionalidad son esenciales para el funcionamiento eficaz de la organización.
  • Las emociones en las organizaciones mueven el pensamiento hacia la intención y la acción. Las emociones hacen que la gente actúe.
  • El trabajo puede ser emocionalmente arduo. Las organizaciones comercian con los sentimientos humanos, exigiendo a los empleados que expresen emociones que pueden estar en desacuerdo con sus sentimientos reales.
  • Las emociones forman el pegamento social que hace o deshace a los equipos.
  • Los grandes líderes capacitan emocionalmente a los seguidores. Las emociones positivas repercuten en las relaciones de alta calidad entre líderes y seguidores.
  • La cultura y las aspiraciones de la organización encarnan la emoción colectiva de las personas que la componen.

 

AUTOR

El Dr. Eugene YJ Tee es profesor titular del Departamento de Psicología de la Universidad HELP de Kuala Lumpur, Malasia. Realiza investigaciones académicas en el área de las emociones sutiles y la inteligencia emocional.

Eugene piensa que cuanto mejor entendamos nuestras emociones, mejor estaremos como sociedad. Cuando no investiga las emociones o escribe artículos para Leaderonomics, le gusta jugar de vez en cuando a los videojuegos. Su puntuación más alta en Fruit Ninja es de 3.333. Para ver más artículos del Consulting Corner, haga clic aquí.

 

IMÁGENES: las del artículo original

 

— ¿Te gusta lo que estás leyendo? ¡Suscríbete al boletín semanal de Avantideas! —

 

Cómo desaferrarse y dejar ir a personas y cosas

 

Traducido y adaptado del original «The Practice of Letting Go«, de Leo Babauta en su blog Zen Habits

 

Hay muchas veces en las que nuestra mente se aferra a algo con fuerza, y eso rara vez es útil:

  • Yo tengo razón, es la otra persona quien está equivocada
  • Esa persona está viviendo su vida de una forma equivocada, debe cambiar.
  • Mi opción es la mejor manera, las demás están equivocadas
  • Esto es lo que quiero, no quiero nada más.
  • Realmente eso no me gusta, apesta.
  • Debería tener a esa persona en mi vida, amándome.
  • No debería estar solo, no debería tener sobrepeso, no debería ser como soy, no debería tener esta vida.

En todos estos casos, y aun en más, nuestras mentes están fijas en un punto de vista concreto, y a menudo juzgamos a los demás. Nos quejamos. Estamos apegados a lo que queremos y a lo que no queremos.

Esto lleva al estrés. A la infelicidad. A la ira. Al deseo de justicia. A ser crítico. A distinguirnos de los demás. Al aislamiento.

Y lleva a cerrarse a la belleza de este momento, tal como es, lleno de opciones y posibilidades.

Si quieres trabajar en el «dejar ir», en desapegarte de cosas y personas, me gustaría ofrecerte una técnica sencilla.

 

PONIENDO EN PRÁCTICA ESE «DEJAR IR»

En realidad puedes estar practicando esto todo el día porque, aunque no nos demos cuenta, estamos constantemente aferrándonos constantemente a ciertos puntos de vista.

Así es como se practica mi técnica para desaferrarse:

Empieza por darte cuenta de lo rígido que estás. Nota que estás estresado, molesto con alguien, sintiéndote como si tuvieras razón, quejándote de alguien o de una situación, no abierto a otros puntos de vista, posponiendo algo, evitando, tensando. Estas son buenas señales de que estás inmovilizado, endurecido en tu punto de vista, fijo, apegado, aferrado. Aprende a ser bueno en darte cuenta de esta situación.

Fíjate en la tensión de tu cuerpo. Es un estiramiento que ocurre desde los músculos del estómago, a través del pecho, hasta la garganta y la frente. Piensa en esto como tu columna vertebral, y se estrecha cuando piensas que tienes razón, o que alguien más está equivocado, o que realmente quieres algo o no quieres algo.

Empieza a relajar esos músculos que tienes tan tensos. Esta es la clave para dejar de estar aferrado y empezar a dejarse llevar. Lo que sea que esté tenso en tu columna vertebral, relájalo. Inténtalo ahora mismo. ¿Qué es lo que está tan tenso? Relájalo. Suavízalo.

Abre tu conciencia más allá de ti mismo. Una vez hecho esto (y puede que tengas que repetir el paso anterior de relajación varias veces), puedes abrir tu conciencia desde tu propio cuerpo y tu propia preocupación, hasta el mundo que te rodea. Toma conciencia del espacio que te rodea, las personas y los objetos, la luz y el sonido. Abre tu conciencia a todo aquello que hay a tu alrededor.

Sé consciente de lo abierto que estás y de las posibilidades que ello conlleva. Con tu mente ya más abierta, puedes empezar a sentirte más abierto. Tu mente ya no está cerrada, sino que ha hecho hueco para nuevas posibilidades. No estás obsesionado con un solo camino, sino que estás abierto a todos. Esta es la belleza del no saber.

Ábrete a la belleza que está ante ti. Ahora que no estás obsesionado con lo correcto o con tu manera o la manera en la que las cosas deben o no deben ser… puedes aprovechar este momento real que tienes ante ti. Has vaciado tu copa, y has hecho hueco para ver las cosas como realmente son, y apreciar la belleza del presente, la belleza de otras personas, y la de ti mismo.

Da un paso adelante con una apertura hacia lo desconocido. Desde este estado de relajación de la fijeza de tu mente, de apertura…. da el siguiente paso con una actitud abierta hacia el no saber con certeza lo que habrá. No sabes cómo deberían ser las cosas: ¡averigüémoslo! No sabes si tienes razón o no: ¡vamos a explorar! No sabes las respuestas, sólo tienes las preguntas en tu corazón, y te mueves hacia posibilidades abiertas.

 

Es así de simple. Y por supuesto, se necesita mucha práctica. Puedes hacer esto en cualquier momento, pero es útil tener un momento del día para establecer un recordatorio y luego tomarte unos minutos para sentarte quieto y practicar con lo que sea a lo que te hayas estado aferrando hoy.

Cuando practicamos de esta manera, estamos cambiando de nuestros patrones habituales de preocupación por nosotros mismos y cerrando todas las posibilidades, a la apertura y el no saber, a las posibilidades ilimitadas y a ver la belleza impresionante del mundo que tenemos frente a nosotros.

 

AUTOR
Leo Babauta es un blogger y autor sobre simplicidad. Creó Zen Habits, un blog del Top 25 mundial con dos millones de lectores. También es un autor de best-sellers, esposo, padre de seis hijos y vegano. En 2010 se trasladó de Guam a San Francisco, donde lleva una vida sencilla.
Comenzó su blog  Zen Habits para hacer una crónica y compartir lo que ha aprendido mientras cambiaba muchos de sus anteriores hábitos.

IMAGEN: pixel2013 en Pixabay

 

— ¿Te gusta lo que estás leyendo? ¡Suscríbete al boletín semanal de Avantideas! —

 

Cómo no tomarse las cosas personalmente

 

Te han insultado mucho. Estás furioso por dentro. Tienes que hablar con alguien inmediatamente. Llamas a tu mejor amigo, le explicas lo que te pasó, y sus sabias palabras para calmarte son: «no te lo tomes como algo personal«.

 

Traducido y adaptado del original «The proven ways to stop taking things personally«, de Blaz Kos en Agile Lean Life

 

Inmediatamente después de eso, escucharás afirmaciones y argumentos sólidos como: «no se trata de ti, se trata de ellos«, «no puedes controlar lo que otras personas piensan o dicen«, «necesitas tener una piel menos fina en la vida«, e incluso que «lo que otros piensen de ti no es de tu incumbencia«. Todo eso está muy bien, pero aún así duele.

¿Por qué pasa esto? Porque cuando te tomas las cosas como algo personal, estás emocionalmente herido y ofendido. Una declaración racional y sabia puede ayudarte un poco, pero no es suficiente. Tomarse las cosas personalmente es algo que va de emociones, no de lógica.

Lo que tienes que hacer es profundizar un poco más en tus emociones y personalidad para descubrir la razón por la que te estás tomando personalmente una situación específica. Sólo entonces podrás desprenderte de esa situación negativa.

En este artículo aprenderás a dejar de tomarte las cosas como algo personal. Así que empecemos a profundizar en las razones emocionales de por qué a veces las palabras descarnadas duelen mucho más de lo normal. Aquí están:

  • en el fondo, estás de acuerdo con la crítica
  • experimentas un flashback emocional
  • sientes que en ese momento se te está tratando injustamente
  • te estás sientiendo excluido
  • tienes expectativas poco realistas

 

EN EL FONDO, ESTÁS DE ACUERDO CON LA CRÍTICA

La primera y más frecuente razón por la que te tomas algo personalmente es porque, en el fondo, estás silenciosamente de acuerdo con la persona que te está criticando. Si no tienes ninguna duda de ti mismo y en lo que estás haciendo, y si sabes que quien te critica está desvariando, no tienes ningún problema así que sigues adelante con tu vida.

Pero si en lo más profundo de ti hay tan sólo una pequeña duda, un sólo pensamiento de que tus críticos podrían estar en lo cierto, te hará daño y pasarás directamente a un modo defensivo y llorón.

Perder los estribos siempre es un indicador de un núcleo interior que no es lo suficientemente sólido. Perder los estribos demuestra que hay dudas.

En realidad, hay tres escenarios en los que puedes estar de acuerdo silenciosamente con una crítica:

1- El crítico tiene razón y tú no puedes o no quieres hacer nada al respecto.

Esta primera situación es la más difícil. Digamos que alguien te insulta porque eres gordo… y es verdad. Sólo tienes dos opciones. Cámbiala, lo que nos lleva a la segunda opción: acéptalo. Por otro lado, si eres calvo o bajito sólo puedes aceptarlo.

Cuando aprendes a aceptar la realidad tal como es, ya no puedes tomarla como algo personal. Así que en tales casos lo único que se puede hacer para dejar de tomar las cosas como algo personal es aceptar la realidad, seguir adelante y concentrarse en lo positivo.

Pero es más fácil decirlo que hacerlo. A veces el mantra «olvidar es lo mejor después del perdón» podría ayudar.

  • Solución: es hora de aceptar la dura realidad. O, si hay algo que pudieras hacer al respecto, empieza a hacerlo.
2- Lo que dicen es cierto y tú lo sabes, porque sigues la filosofía de «fingir que lo sabes hacer hasta que lo sabes hacer,» o estás trabajando en ello.

Si te encuentras en la segunda situación (estás trabajando en mejorar), necesitas tener una visión y una misión más grande que cualquier problema de la vida o cualquier palabra hiriente que un odiador pueda decir.

Tienes que confiar en el proceso de trabajo duro e inteligente, ver cómo estás mejorando constantemente y ser consciente de que estás trabajando en tus mejoras puede aliviar el dolor mirando la lista de tus logros pasados, las cosas por las que estás agradecido o las métricas de la vida que muestran claramente tus avances. Alivia el dolor, pero no te metas en una discusión. Si te peleas con una persona que te odia, sólo te espera más dolor.

Nunca luches con cerdos. Te ensucias y, además, al cerdo le gusta. –George B. Shaw

Si la crítica está justificada por un jefe o alguien a quien respetas y te duele, puedes pedir una aclaración y hacer un plan de acción sobre cómo lo harás mejor en el futuro. Tener la mentalidad de crecimiento y el deseo de mejorar es el camino a seguir en estas situaciones. Si tienes una mentalidad de crecimiento no puedes tomarte las cosas personalmente, porque sabes que puedes mejorar fácilmente y que el esfuerzo es el camino hacia el dominio de esa actividad.

  • Solución: pondera esa crítica con tus mejoras, y ten una visión más fuerte que cualquier problema.
3- Lo que dicen NO es cierto, pero no tienes la suficiente confianza en ti mismo.

En este último escenario, si lo que están diciendo es totalmente falso pero tienes dudas, hay un ejercicio fácil que puedes hacer y que te quitará el sufrimiento inmediatamente.

Haz una lista de las razones por las que no estás de acuerdo con esa afirmación crítica. Te ayudará a ver la verdad objetiva, a confiar más en ti mismo y a distanciarte del comentario. Una lista así también te ayudará a aumentar tu autoconfianza.

  • Solución: haz una lista con las razones por las que no estás de acuerdo con ese comentario que te has tomado personalmente.

 

EXPERIMENTAS UN FLASHBACK EMOCIONAL

La siguiente razón más frecuente para tomar las cosas personalmente es que experimentas un flashback emocional cuando alguien te critica, no está de acuerdo contigo o no te muestra ningún apoyo.

Un flashback emocional es cuando una situación del presente te recuerda experiencias traumáticas del pasado, especialmente de tu primera niñez. Tal vez tus padres te criticaban constantemente o te abandonaron, y ahora en la edad adulta una pequeña crítica te recuerda todo el dolor emocional del pasado.

En estas situaciones de crítica, todo el dolor del pasado combinado puede hacer erupción como un volcán. Entonces te preguntarás cómo es posible que una cosa tan pequeña te pueda molestar tanto.

Los flashbacks emocionales no son algo fácil de manejar. Lo primero que hay que hacer es tomar conciencia de ellos. Puedes hacerlo con el siguiente ejercicio:

  • Pregúntate: ¿es tu respuesta emocional proporcional a la crítica? Supongo que si alguien te pincha un poco, no tiene sentido perder los estribos por completo y destruir un día que de otro modo habría sido agradable.
  • Pregúntate: ¿a quién o a qué cosa de tu juventud te recuerda la situación? No censures tus pensamientos, observa lo primero que te venga a la mente. Debería ser algo como: «Mi madre siempre me criticaba, y ahora esto«.

Tomar conciencia de los flashbacks emocionales desarmará un poco la tendencia a tomar las cosas como algo personal. Pero para eliminar por completo estos recuerdos emocionales, es necesario que trabajes duro en tu forma de pensar.

Puedes hacer muchas mejoras mentales diferentes por tu cuenta, pero a veces el camino a seguir es una terapia profesional. Analizar los flashbacks emocionales también te ayudará a entender qué es lo que tan fácilmente activa tus emociones.

 

SIENTES QUE EN ESE MOMENTO SE TE ESTÁ TRATANDO INJUSTAMENTE

Hay una cosa que odiamos más. Lo odiamos con el cuerpo y el alma, y en todas las situaciones posibles. Odiamos que se nos trate injustamente. Odiamos la injusticia.

Si no fuiste tratado apropiadamente cuando eras niño y en tu juventud, el juicio hacia la injusticia es aún más fuerte – porque se combina con un flashback emocional.

Si alguien te critica, puedes verlo rápidamente co mo algo injusto. Luchas por algo, trabajas duramente duro y durante largas horas, y entonces algún odioso sin importancia se atreve a questionarte y minusvalorar tus esfuerzos. Es tan injusto. Injusticia – lo que más odiamos.

Bueno, en realidad no lo es. Debes darte cuenta de que no estás siendo tratado injustamente. Los que odian son una realidad de la vida. Son un subproducto del éxito. Siempre existieron y siempre existirán. Tienes que empezar a tratar con ellos desde el momento en que superas la media. Sin excepciones. Todo el mundo tiene que hacerlo y hay muchas razones para ello:

  • puede haber un choque de intereses
  • las personas tienen valores diferentes
  • las personas tienen muchos problemas personales o actúan en base a estereotipos o clichés
  • mucha gente podría envidiarte
  • la mala comunicación es una razón frecuente para los que odian
  • Sencillamente, algunos individuos son unos gilipollas.

Sólo tienes que ir a algunos blogs, YouTube o páginas de Facebook de figuras públicas e inmediatamente verás una tonelada de comentarios críticos y de odio. No importa el sector, no importa cuán buena sea la causa, siempre hay odiadores presentes. No estás solo en este juego, así que no lo veas como una injusticia hacia ti.

Es imposible para todos tener un sistema de creencias en el que les gustes y te adoren.

Hay un dicho que «los odiadores van a odiar». Hay muchas razones por las cuales alguien podría no estar de acuerdo contigo o no quiere meterse en una discusión contigo. Cada uno tiene sus propias opiniones basadas en su sistema de creencias, y no hay nada malo en ello.

Si te encuentras con gente que está en tu contra, eso no significa que la vida te trate injustamente. Eso sólo significa que defendiste algo importante y que existen personas con diferentes sistemas de creencias que tienen poca capacidad de comunicación y que no pueden expresar su opinión de otra manera que no sea insultando. Nada más. Así que no te lo tomes como algo personal.

Probablemente estés haciendo lo mismo con otras personas, solo que de una manera más sutil y civilizada. Si estás tratando de cambiar a otras personas, significa que en realidad no te gustan como son.

Tu sistema de creencias es diferente al de ellas, y tú tienes unos valores y preferencias distintos. Por eso intentas cambiarlas. Afortunadamente, hay un nivel por encima de no estar de acuerdo con las personas de una manera respetuosa y tratar de cambiarlas:  aceptándolas tal y como son. Yo practico esto mucho.

 

TE ESTÁS SIENTIENDO EXCLUIDO

Somos seres sociales. Como tal, tenemos que pertenecer. No podemos sobrevivir solos. No podemos tener éxito solos. Así que si alguien trata de excluirte de un grupo social, no hay cosa más personal. Una vez más, puede mezclarse con un flashback emocional, si por ejemplo no te sentías aceptado en casa. Esta no aceptación podría haber sido un gran problema hace unas décadas, pero hoy no lo es.

Todo lo que necesitas es una mentalidad de la abundancia. Tienes que darte cuenta de que hay tantos grupos sociales diferentes, clubes, asociaciones, reuniones de aficionados, etc., que no deberías tener problemas para encontrar algunos grupos en los que encajes perfectamente.

Por lo general, el único obstáculo que te impide encontrar el sitio adecuado para ti en los diferentes grupos sociales es la pereza, el miedo y el deseo de permanecer en tu zona de confort. No esperes que otros cambien. No esperes que el mundo cambie para ser más de tu agrado sólo por tu ego. Encuentra personas donde el respeto mutuo esté presente y donde puedas brillar.

Tu entorno es muy importante. Y ser quien eres importa mucho. No te lo tomes como algo personal si no encajas en ningún sitio;  busca un grupo de personas que te acepten con las manos y el corazón abiertos. No quieras ser un intelectual intentando encajar con las animadoras, ni una animadora tratando de convertirse en una intelectual.

Al igual que ocurre con los grupos sociales, también ocurre con las relaciones personales. Tú eres quien elige tus relaciones clave en la vida. Así que elígelas sabiamente. No pases tiempo con gente que no te apoya, no te cree y ni te anima a ser la mejor versión de ti mismo.

 

TIENES EXPECTATIVAS POCO REALISTAS

Una causa más de tomarte las cosas personalmente está en las expectativas poco realistas, especialmente con respecto a las relaciones personales. En la vida nunca debes ir en contra de los mercados o de la naturaleza humana.

Hay un dicho que dice que las relaciones son como el cristal, pero el cristal ya está roto. No hay un individuo perfecto y no hay una relación perfecta. La gente miente, engaña, trata de controlarte y manipularte. Con frecuencia te hacen daño porque ellos mismos se sienten heridos o asustados.

Pero no importa, son cosas que pasan en una relación. No son una excepción; son más bien una regla. Y no son los los desconocidos quienes hacen esto. Es la gente que te gusta, la gente que amas yla gente con la que trabajas quien te hará esto.

Muchas veces, actúas de esta misma forma con los demás. Esa es la realidad de la vida que tienes que aceptar si no quieres tomarte las cosas como algo personal. Tienes que aceptar tus defectos y aprender a amarte a ti mismo tal como eres, ni dejar que te afecte personalmente aquello sobre lo que no tienes poder para cambiar ni mejorar.

 

UNOS EJERCICIOS SENCILLOS PARA DEJAR DE TOMARTE LAS COSAS PERSONALMENTE

Llegará un momento en el que la gente no estará de acuerdo contigo, jugará contra ti o incluso te tirarán mierda. Para continuar feliz y tranquilamente con tu día y no ahogarte en la miseria, tienes que aprender a no tomarte las cosas como algo personal.

Ya hemos mencionado algunas armas básicas que te ayudarán con eso:

  • Haz una lista de argumentos para explicar por qué no estás de acuerdo con el comentario.
  • Si una crítica está justificada y te duele, pide aclaraciones y haz un plan de batalla sobre cómo mejorarás. Manté la mentalidad de crecimiento sin importar cuán dura sea la crítica. Puedes mejorar y lo harás.
  • Pregúntate acerca de la proporción de tu respuesta a la crítica y de lo que la crítica te evoca. Analiza si puede haber un flashback emocional involucrado.
  • Analiza cuántas críticas reciben otras figuras públicas y date cuenta de que noes que haya injusticia contra ti, es que sólo la vida. No es realista esperar que todo el mundo esté de acuerdo contigo y te ame.
  • Encuentra un grupo en el que realmente encajes y en el que puedas florecer. No trates de encajar y trabajar con personas con las que sencillamente no tengas química.
  • Ten expectativas realistas hacia la gente. Podemos ser animales civilizados, pero en el fondo no somos más que animales. Tarde o temprano, la gente que amas te hará daño y tú harás daño a los demás.

Además de eso, hay varias otras cosas que puedes hacer que te ayudarán a no tomar las cosas personalmente:

  • Asegúrate de no darle a la gente una razón sólida para que hable mal de ti. Entonces, siempre tendrás el mayor poder en tus manos: una prueba transparente de que están equivocados. Asegúrate de ser siempre transparente y de actuar siempre con buenas intenciones.
  • En la mayor parte de los casos, ignora completamente a la gente malvada. No pienses en la gente malvada, no les hables ni les escribas. Nunca cotillees sobre ellos o, Dios no quiera, trates de darles consejos. Tal vez, de vez en cuando, puedas convertir su crítica en una broma o defenderte de una manera profesional con argumentos y transparencia cuando tu reputación o ego esté en juego.
  • Asegúrate de no odiar, de no ser tú también un crítico desalmado. Respeta a los demás. Haz sólo críticas constructivas y comparte tus ideas positivas con los demás. Expresa los hechos con pruebas sólidas y no te limites a compartir opiniones vagas o insultos. Practica la empatía y ponte en el lugar de los demás. Trata a otras personas como quieres que te traten a ti.

Si no estás 100% de acuerdo con la afirmación, si no experimentas un flashback emocional, si siempre mantienes expectativas realistas y si sabes que no tiene nada que ver con la injusticia, no tienes nada que tomarte personalmente sin importar lo duras que sean las palabras que te dirijan.

En cuanto aprendas a no tomarte las cosas personalmente a nivel emocional, tu vida será mucho más tranquila y podrás avanzar más suavemente hacia tus metas incluso durante los días en que alguien te está lanzando mierda.

Ahora sabes cómo no tomar las cosas como algo personal. Úsalo, aplícalo, disfrútalo.

 

EL AUTOR
En su web, él mismo dice:
Hola, me llamo Blaž Kos. Soy un autor de desarrollo personal basado en datos, estratega de vida, coach personal, entusiasta de startups y emprendedor online.

Hoy por hoy, la misión de mi vida es ayudar a las personas a vivir la vida feliz y de éxito que desean y merecen. No hay mayor felicidad para mí que ayudar a la gente a liberar su potencial oculto o enseñarles habilidades prácticas de gestión de la vida que todos deberíamos dominar.

 

IMAGEN: Angela Yuriko Smith en Pixabay

 

— ¿Te gusta lo que estás leyendo? ¡Suscríbete al boletín semanal de Avantideas! —

 

Suscríbete a nuestro Boletín

Al hacerlo, aceptas la Política de Privacidad.

Suscríbete a nuestro Boletín

Al hacerlo, aceptas la Política de Privacidad.

¿Quieres recibir cada semana la última publicación del blog de Avantideas?
como gestionar ideas en la empresa y tener sistemas de inteligencia colaborativa
Te mandaremos ideas y reflexiones de expertos de todo el mundo que sin duda te serán útiles.
Holler Box