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5 consejos para gestionar conflictos en el trabajo

No es ningún secreto que a muchas personas les desagradan los conflictos y tienden a evitarlos. Esto es especialmente cierto a la hora de afrontar los conflictos en el trabajo. Sin embargo, aplicando estrategias específicas para la gestión de conflictos, podemos fortalecer nuestras relaciones laborales y encontrar mejores resultados que satisfagan las necesidades de ambas partes.

 

Traducido y adaptado del original "5 Tips For Managing Conflict at Work", por Jessica Krueger en el blog de THNK

 

 

DE TODAS FORMAS, ¿QUÉ ES UN CONFLICTO?

¿Es un conflicto simplemente tener una diferencia de opinión o un desacuerdo? Según Lena Slachmuijlder, Vicepresidenta Senior de Programas de la organización de construcción de la paz Search for Common Ground y ex alumna de la THNK, "No. Un conflicto es cuando una persona (o grupo) percibe que no puede obtener lo que necesita por culpa de la otra persona/grupo. Es esa relación entre las partes en conflicto la que, de hecho, lo define. Y la clave de la transformación es que, a menudo, es sólo una percepción. Definimos el conflicto como dos o más partes que tienen objetivos aparentemente irreconciliables. Porque, cuando transformamos un conflicto, descubrimos que las personas pueden alcanzar sus objetivos si son capaces de colaborar".

 

CONFLICTOS MÁS HABITUALES EN EL TRABAJO

Ya sea un conflicto de responsabilidades, de estilo de trabajo, un desacuerdo en las visiones creativas o simplemente un conflicto de personalidades, todos nos hemos encontrado con conflictos en el lugar de trabajo. Los conflictos, grandes o pequeños, pueden tener un impacto significativo en el bienestar y el rendimiento tanto del individuo como del equipo en general. A menudo, la tarea de la gestión de conflictos recae en los líderes, que deben tener la mentalidad y las herramientas adecuadas para gestionar los conflictos de forma que apoyen las necesidades de ambas partes y se centren en encontrar una forma de avanzar.

 

GESTIONAR vs RESOLVER CONFLICTOS

Cuando hablamos de gestión de conflictos, intentamos encontrar formas de afrontarlos para que no afecten negativamente a nuestras relaciones. Cuando hablamos de resolución de conflictos, nos referimos a eliminar el conflicto o a encontrar una solución para que el conflicto deje de existir. Sin embargo, estos dos enfoques para tratar el conflicto pueden hacer que los líderes vean el conflicto como una negociación que hay que ganar o un trato que hay que negociar. Por ello, Lena sugiere un enfoque diferente.

En lugar de pensar en cómo resolver el conflicto o cómo gestionarlo, Lena sugiere que nos centremos en cómo transformar el conflicto. En sus 25 años de experiencia trabajando por la paz y el cambio social en África, Asia y Oriente Medio, Lena cree que la empatía, la curiosidad, el coraje y la escucha son habilidades clave para ayudar a transformar el conflicto y pasar de adversarios a colaboradores. Con los consejos de Lena y de Rosalie Puiman, miembro del cuerpo docente de THNK y autora de The Mindful Guide to Conflict Resolution, compartimos a continuación cinco consejos para transformar los conflictos y fortalecer las relaciones de trabajo.

 

CONSEJOS PARA GESTIONAR CONFLICTOS EN EL TRABAJO

1. Haz una pausa

Rosalie explica que "cuando estás en un conflicto, a menudo te sientes provocado por cosas de tu pasado. Puede que ni siquiera te des cuenta de que el conflicto está desencadenando algo de tu pasado". En lugar de reaccionar de inmediato, tómate un momento para hacer una pausa y pensar en lo que realmente está sucediendo. La mayoría de las veces, la otra persona no está tratando de herirte u ofenderte, sin embargo, podemos sentirnos así por nuestras experiencias pasadas. Si te tomas un momento para hacer una pausa y evaluar la situación, puedes evitar reaccionar demasiado rápido o de una manera que luego podrías lamentar. Sin embargo, la capacidad de hacer una pausa y reflexionar requiere un alto nivel de autoconciencia. La autoconciencia es una habilidad de liderazgo esencial en el mundo actual, y es algo que puedes aprender y practicar para desarrollar la habilidad con el tiempo. Es una de las mejores maneras de manejar los conflictos.

 

2. Utiliza la mente de principiante

Rosalie explica que lo mejor es abordar los conflictos con curiosidad y con la mente de un principiante. Da un paso atrás y mira la situación como si fuera nueva para ti. Siente curiosidad por la otra persona y su perspectiva. Lena reconoce que esto puede ser un reto porque requiere un compromiso de empatía. "Al mostrar auténtica curiosidad y empatía por la otra persona, puede que tengas que sentir algo que no quieres sentir", explica Lena. Sin embargo, al mostrar empatía y curiosidad y al mismo tiempo dar a la otra persona espacio para hablar, estás abriendo un diálogo que es importante si quieres transformar el conflicto.

 

3. Parafrasea para comprobar tu comprensión

Una habilidad clave para transformar los conflictos es escuchar. Según Lena, una parte importante de la escucha es la capacidad de parafrasear lo que se oye. Al parafrasear lo que se oye decir a la otra persona, se comprueba que se entiende realmente lo que está diciendo. Escuchar no siempre es tan fácil como parece y, en THNK, consideramos que es una habilidad que hay que practicar y que ayuda a gestionar los conflictos en el trabajo.

Puede ser fácil dejar que tu propia perspectiva u opiniones influyan en lo que escuchas cuando otra persona habla; sin embargo, al parafrasear lo que has escuchado, le das a la otra persona la oportunidad de corregirte si no la estás entendiendo correctamente. Al comprobar lo que has entendido, también demuestras a la otra persona que la escuchas, que estás presente y abierto a su punto de vista, y que te interesa encontrar un camino para avanzar.

 

4. Céntrate en las necesidades compartidas

Según la experiencia de Rosalie, con demasiada frecuencia las personas abordan los conflictos con la necesidad de tener la razón. Es importante dejar de lado esa necesidad si se quiere transformar el conflicto. Del mismo modo, Lena explica que la mayoría de los líderes ven el conflicto como una negociación que hay que ganar o un trato que hay que negociar. Pero el conflicto nunca debe verse como una situación en la que se gana o se pierde, en la que una de las partes tiene razón y la otra está equivocada; es la peor manera de gestionar un conflicto. La realidad es que hay diferentes puntos de vista en todas las situaciones y a menudo ambas partes pueden tener "razón". Si nos centramos en las necesidades de ambas partes y, sobre todo, en las necesidades compartidas por ambas, podemos dejar de ser adversarios y empezar a trabajar juntos como colaboradores.

 

5. Encuentra una forma de avanzar

Para resolver los conflictos, "con demasiada frecuencia pensamos que necesitamos una solución o que alguien tiene que ganar. En lugar de pensar en cómo resolver un conflicto, piensa en la mejor manera de avanzar", explica Rosalie. Para muchos de nosotros, esto puede suponer un replanteamiento completo de cómo debe terminar un conflicto. Si nos centramos en las necesidades compartidas por ambas partes (véase el consejo nº 4) y las utilizamos para dar pequeños pasos hacia adelante, podemos empezar a dejar de lado la necesidad de tener un ganador y un perdedor y, en su lugar, encontrar una forma de avanzar.

 

Para entender mejor cómo poner en práctica los consejos 4 y 5, Lena comparte el siguiente ejemplo:

Imagina que tienes un conflicto con tu suegra. Sabes que tienes razón y que ella está equivocada. Normalmente, para manejar este tipo de conflicto, puedes intentar convencerla de que tienes razón y hacerle ver que está equivocada. Es probable que ella haga lo mismo y acabéis en una situación de enfrentamiento difícil de resolver.

Para transformar este conflicto, un mejor enfoque sería centrarse en las necesidades compartidas por ambos. Puede que tengas muchas necesidades en una situación como ésta, pero una de ellas puede ser que tu hijo tenga una buena relación con su abuela. Una de las necesidades de tu suegra en esta situación puede ser que tenga una buena relación con su nieto. Se trata de una necesidad compartida que ambos tenéis y en la que podéis centraros para encontrar una forma de avanzar. Sin embargo, tienes que dejar de lado la necesidad de tener la razón o de "ganar" el conflicto, lo cual no es necesariamente fácil. Si, en cambio, puedes centrarte en la necesidad compartida de mantener una buena relación entre el nieto y la abuela, es probable que puedas identificar un siguiente paso que te permita avanzar de una manera que funcione para ambos. De este modo, podréis resolver el conflicto de una forma mejor.

 

DESARROLLA TU LIDERAZGO

Como explica Lena, "los líderes son responsables de crear una atmósfera en la que el conflicto pueda ser productivo". Esto incluye crear confianza, seguridad psicológica y demostrar la voluntad de manejar los conflictos de forma abierta y pública. En el mundo actual, que evoluciona, los entornos más diversos engendrarán naturalmente más conflictos, ya que reunimos a personas con diferentes orígenes y perspectivas. Sería antinatural esperar que la gente esté siempre de acuerdo y no tenga que enfrentarse nunca a un conflicto. De hecho, el conflicto puede ser saludable y los líderes de hoy en día deben estar preparados no sólo para gestionar el conflicto, sino para transformar la forma en que sus equipos abordan el conflicto para encontrar nuevas formas de avanzar.

 

AUTORA
Jessica Krueger. Nacida en Chicago y ahora residente en Amsterdam, es licenciaca en Psicología. Ha trabajado sobre todo en el sector de las ONGs. Disfruta especialmente en los proyectos enfocados al aprendizaje y desarrollo para jóvenes y adultos. Actualmente es Directora de Programas en THNK.

IMAGEN: Yan Krukov en Pexels

 

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Cómo tratar con personas deshonestas

La deshonestidad es una cualidad que entra en conflicto con la verdad. Muchos de nosotros probablemente hemos experimentado un comportamiento deshonesto por parte de otros en algún momento de nuestras vidas, ya sea que la gente guarde secretos, mienta, mantenga una fachada, sea hipócrita o trate de engañarnos. En general, el comportamiento deshonesto tiende a ser dominante entre las personas con baja conciencia.

 

Traducido y adaptado del original "How To Deal With Dishonest People", Por Celes Chua en el blog de Personal Excellence

 

Aunque podemos intentar mantenernos alejados de esas personas, la gente deshonesta sigue colándose en nuestras vidas de vez en cuando. Entonces, ¿cómo podemos tratar con ellas de forma eficaz?

En este artículo, hablaré de la deshonestidad en el contexto de las personas que actúan de forma falsa por sus intereses personales (en lugar de mentir por el bienestar de otra persona). Es decir, las mentiras blancas y piadosas no se aplicarán aquí. Aquí hablaré de personas con tendencia a manipular, que mienten para su beneficio personal y que no se preocupan por el bienestar de otra persona.

 

MIS EXPERIENCIAS CON LA DESHONESTIDAD

Dado que la verdad es uno de mis valores fundamentales, la falta de honestidad no me gusta. De hecho, una de las cosas de las que me enorgullezco es de ser auténtico, abierto y veraz en todo lo que pienso, digo y hago. Si eres un viejo lector de Personal Excellence, sabrás que es exactamente así como escribo los artículos de mi blog y como he llevado mi negocio todos estos años.

Dicho esto, esto no significa que haya sido siempre honesta cuando era mucho más joven. Ha habido numerosas ocasiones en mi pasado en las que he sido deshonesta y me he avergonzado de ello después. Por ejemplo, una vez, cuando tenía 6 o 7 años, mi hermano y yo discutimos y cogí un dólar o dos de su caja de ahorros por rabia. Más tarde se enteró y le devolví el dinero. En esos momentos, nunca entendí las ramificaciones de mis acciones. Sólo cuando reflexioné sobre mis acciones después comprendí las implicaciones.

Mientras crecía, hubo momentos en los que confié en personas, algunas de las cuales creía que eran amigos, y esa confianza se rompió. Cuando estaba en la escuela primaria, tenía un buen amigo que me apuñaló repetidamente por la espalda hablando mal de mí. Ha habido casos en los que he colaborado con personas y han desaparecido a mitad de camino, sin ninguna explicación. Cuando tenía 18 años, me uní a una empresa de marketing multinivel durante un tiempo, donde vi cómo los líderes manipulaban a la gente en contra de sus deseos mediante técnicas subliminales y persuasivas. Fue un ejemplo perfecto de cómo no quiero hacer nunca mis negocios ni comportarme en la vida real. Y después de iniciar mi negocio, experimenté algunos casos de fraude en línea. Afortunadamente, la mayoría de las veces los embaucadores fracasaron o no se perdió mucho.

Fue a partir de estas experiencias negativas cuando vi el verdadero valor de la honestidad. Me llevaron a orientarme plenamente hacia el camino de la verdad.

Sin embargo, creo firmemente que todas las personas, sean deshonestas o no, tienen bondad en su interior. Cuando alguien parece deshonesto, suele ser por un comportamiento involuntario o un juicio erróneo por parte de la persona, más que por pura intención maliciosa. Estas personas son en gran medida inconscientes de las implicaciones de sus acciones en los demás. Si tratas de profundizar en la causa fundamental de su falta de honradez, puede que descubras que su falta de honradez se debe a un deseo de amor o de aceptación, o a la satisfacción de una necesidad personal, más que a deseos enfermizos.

La próxima vez que te encuentres con una persona deshonesta, intenta ponerte en su lugar y ver las cosas desde su perspectiva. Lo más probable es que seas más comprensivo con la circunstancia que le llevó a actuar de esa manera.

Dicho esto, ello no significa que debas sufrir las acciones deshonestas de la gente. Nunca debes permitir que las acciones deshonestas se perpetúen ni permitirte sufrir por la deshonestidad de los demás. Aquí están mis 5 pasos para tratar con personas deshonestas.

 

CÓMO TRATAR CON PERSONAS DESHONESTAS

PASO 1: mantén un alto nivel de consciencia

Cuando se trata de personas deshonestas, el primer paso es concentrarse en un alto nivel de conciencia. Una forma inmediata de aumentar tu conciencia es limpiar tu desorden mental mediante la meditación. La meditación me ayuda a elevar mi conciencia en varios niveles en sólo cinco o diez minutos.

A continuación, después de elevar tu conciencia, asegúrate de permanecer en este estado de alta conciencia. Una buena forma de hacerlo es imaginar un escudo energético de seguridad a tu alrededor que sólo permita la entrada de buena energía y bloquee la mala. Yo suelo hacer esta visualización durante mi meditación matutina, y luego sigo con mi día.

Debido a que las personas deshonestas pueden recurrir a la manipulación, es fácil enredarse en un estado de conciencia inferior si no elevas y aterrizas tu conciencia. Tener una conciencia más elevada te ayuda a mantener la perspectiva cuando te comunicas con la gente deshonesta. Mientras que ellos pueden intentar realizar actos de engaño, tu conciencia superior te permite ver a través de esas acciones y ser impermeable a ello. Te pone en el estado de ánimo adecuado para realizar el siguiente paso.

 

PASO 2: olvídate del "ojo por ojo"

Ahora, algunas personas recomendarán que des el tratamiento de "ojo por ojo". Que devuelvas una acción que coincida con tu herida, y que estas personas deshonestas reciban una retribución o mal karma por sus acciones negativas, y este mal karma debe venir de ti.

Puedo entender que digan eso. Al fin y al cabo, los malos agentes de la sociedad no deberían quedar impunes sin el debido castigo (por ejemplo, los estafadores que despojan a los ancianos de los ahorros de toda su vida).

Sin embargo, he comprobado que esas reacciones no llevan a ninguna parte al final del día:

  •  En primer lugar, cuando tomas represalias contra una persona deshonesta, la persona probablemente seguirá con más actos deshonestos (ya que ese es su estado de conciencia actual - es incapaz de actuar a un nivel de conciencia superior al que está acostumbrado), por lo que esto se convierte en una espiral descendente.
  • Tienes que vigilar constantemente tu espalda por la próxima represalia de esta persona. No sólo eso, sino que nunca sabes si es realmente genuino en sus comunicaciones contigo.
  • Además, cuando tratas de castigar a los demás basándote en tu propia valoración moral, significa que te has rebajado a un estado de conciencia inferior, lo que no te ayuda a convertirte en la mejor persona que puedes ser.
  • Por último, pero no menos importante, no nos corresponde actuar como policías del karma y determinar lo que la otra persona debe recibir. Recomiendo dejar esto a la policía y a las leyes kármicas de la naturaleza en lugar de tomar el asunto en nuestras manos.

Lo mismo ocurre con las reacciones de baja conciencia, como la ira y la violencia. A menos que estas personas sean introspectivas, reaccionar ante ellas de esa manera sólo las empujará más hacia sus comportamientos actuales y hará que permanezcan en su baja conciencia, en lugar de ayudarlas

 

PASO 3: Contesta con autenticidad y honestidad

En lugar de una actitud basada en el miedo, reacciona ante la persona con una actitud basada en el amor. Trata a la persona con generosidad emocional: honestidad, amabilidad, amor y positividad, todo en uno. Si quieres que los demás sean honestos, empieza por ser un ejemplo de lo que es la honestidad, para que otros puedan seguir su ejemplo. Tratar a una persona deshonesta con honestidad es una forma más efectiva de elevar su conciencia que reaccionar con deshonestidad.

Si necesitas una resolución para una cosa particular que ellos hicieron, entonces hazlo mientras 1) mantienes un alto nivel de conciencia, y 2) vas completamente en serio en el proceso de resolución. Pide un tiempo a solas con la persona. Esto es para evitar cualquier conflicto o vergüenza innecesaria. Luego, con calma, cuéntale tu versión de los hechos y escúchala.

Si empiezas a caer en la ira o en el engaño/manipulación (deshonestidad), no has elevado tu conciencia a un nivel suficientemente alto o no te has fundamentado lo suficiente. Sigue trabajando en el Paso 1 hasta que puedas estar en un estado de calma de forma natural, incluso ante la deshonestidad.

La persona deshonesta se sorprendería de tu comportamiento, ya que probablemente habría esperado un comportamiento deshonesto o gatuno a cambio. Probablemente dudaría de tus intenciones y pensaría que tienes algo que ocultar. Eso está perfectamente bien. Las personas deshonestas suelen operar en modo de sospecha, miedo, duda y codicia, lo que les hace difícil entender cómo piensan las personas honestas. Al fin y al cabo, no están acostumbrados a que la gente les trate con amabilidad y honestidad.

En el mejor de los casos, la persona bajará su barrera y corresponderá con honestidad. Esto ocurrirá si la conciencia de la persona no es demasiado baja, lo que le permite ser receptiva a los comportamientos positivos.

En el segundo escenario posible, la persona reaccionará con resistencia, ya sea mediante la ira, la negación o el pánico. Al contrario de lo que algunos pueden pensar, esto es una señal positiva. Toda fuerza tiene una reacción igual y opuesta. Esta resistencia es una respuesta a su honestidad. Debajo de la dureza exterior, la persona está tratando de reconciliar tus acciones con su modelo mental de la realidad, ya que le está diciendo que su modelo mental es defectuoso. Con un esfuerzo continuado, es posible que consigas llegar a ellos.

La última reacción posible es un estado neutral, sin tomarte las cosas personalmente. La otra parte no reacciona y continúa con su comportamiento deshonesto. Esto sucede si la persona está tan atrincherada en su bajo estado de conciencia que no se le puede ayudar. Si es así, deberías considerar el paso 4.

 

Paso 4: valora el darle un ultimátum

Este paso es aplicable si:

  • La parte no es receptiva a tus planteamientos después de un cierto periodo de tiempo. La falta de receptividad se traduce en una resistencia prolongada, en una falta de interés por tus esfuerzos y en continuos actos de deshonestidad.
  • Estás realmente preocupado por el bienestar de esta persona, hasta el punto de que estás dispuesto a poner fin a tu amistad para evitar que este comportamiento continúe.
  • Su comportamiento deshonesto os está afectando a ambos de forma negativa.

Un ultimátum es una declaración final de términos hecha de una parte a otra. Tu ultimátum puede hacerse cara a cara o por correo electrónico o carta, como prefieras. Como esta persona puede ser ajena a lo que está sucediendo, debes ser minucioso en tu ultimátum. Explícale de dónde vienes, los detalles cuando sea necesario, el impacto de su deshonestidad en ti y tus expectativas de que esta relación continúe. Hazle saber tu deseo de continuar la relación, para que entienda que significa algo para ti.

Si tienes una fuerte conexión con esta persona, puede entender la gravedad de la situación. Si él/ella es receptivo/a a tu esfuerzo, puede que intente arreglar las cosas.

A veces, el acto deshonesto puede ser cometido por alguien que no conoces bien o con quien no tienes una relación. Si ese es el caso, no será necesario un ultimátum: pasa al paso 5.

 

Paso 5: aléjate de esa persona

Si los pasos 3 y 4 no funcionan, llega el momento en que tienes que cortar con ella.

Aunque tengas la mejor intención de ayudar a la persona, a veces lo mejor es cortar con ella. Cuando toleras la deshonestidad, te haces un flaco favor al permitir que se aprovechen de ti. También dejas que la persona piense que está bien continuar con su comportamiento deshonesto. Recuerda que se necesitan dos para bailar el tango. Por mucho que él/ella tenga que asumir la responsabilidad de la deshonestidad, tú también tienes un papel que desempeñar si sigues tolerando este comportamiento.

Algunas formas de hacerlo serán a) reducir el contacto con la persona o b) terminar oficialmente la relación. El método (a) será más aplicable si la persona es un conocido o un amigo con el que no estás especialmente unido. Si la persona es un buen amigo o un socio comercial, recomendaré el método (b), terminando oficialmente la relación y explicando por qué, ya que es el más alineado con la veracidad y la honestidad. Esto es lo que tú también querrías defender ante la persona. Hazle saber las razones de tus acciones y por qué tienes que hacer lo que estás haciendo.

Después, pasa a las relaciones positivas que te apoyan para ser mejor persona, al igual que tú les apoyas a ellos para ser mejores personas.

A veces, alejar a las personas deshonestas no tiene por qué ser permanente. Este tiempo de separación puede ser una oportunidad para que ambos hagan introspección. También pueden enfrentarse a otras situaciones que les empujen a ser mejores personas. Al cabo de unos años, puede que cambien a mejor. Cuando esto ocurra, tal vez ambos estéis preparados para dar una nueva oportunidad a vuestra  amistad o relación.

 

SIGUIENDO ADELANTE

Si estás tratando con personas deshonestas, prueba los pasos anteriores y mira cómo funciona. Recuerda que tú eres el director general de tu vida y tienes toda la responsabilidad sobre lo que te ocurre. Nunca te victimices ni eches la culpa a los que te rodean. Pase lo que pase, siempre tienes el poder de elegir tu camino 🙂

 

AUTORA

Celes Chua: explica que "Pronto me di cuenta de que la vida es algo más que conseguir un buen trabajo, ganar mucho dinero o seguir cualquier guión de vida. Cuando tenía 21 años, descubrí el propósito de mi vida de crecer y ayudar a otros a crecer. Trabajando en nosotros mismos y creciendo para ser mejores individuos, podemos elevar a los que nos rodean y crear un planeta más positivo para todos. En lugar de vivir en el miedo y la separación, podemos vibrar en el amor y la unidad, y con suerte un día unir el mundo como uno.

Así que en 2008, dejé mi trabajo y comencé con Personal Excellence, escribiendo artículos, realizando talleres de formación y dando coaching individual. Con una acción persistente y mucho trabajo duro, convertí a PE en uno de los principales sitios de autoayuda en menos de tres años".

IMAGEN: Gerhard G. en Pixabay

 

 

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Decisiones no binarias: más allá del sí o del no

No puedo decidir.

¿Me levanto y salgo a correr o me quedo en la cama, donde estoy calentito? Me acurruco en el edredón, la comodidad me implora que me quede. Mis oídos se agudizan ante el continuo repiqueteo que sale de las ventanas, lo que significa una cosa.

¿Debo dejar el calor? ¿Debo, debo, debo...?

 

Traducido y adaptado del original "Non-Binary Decisions: How to Truly Think Beyond Yes or No Decisions", por Darren Matthews en el blog de Resolve.

 

Durante un rato, mi mente se debate entre el sí y el no. Mientras gravito entre correr bajo la lluvia o quedarme en la cama, me doy cuenta de que soy un tonto. Me estoy limitando a una decisión fácil. También podría lanzar una moneda al aire: la única elección es si la cama sale cara o cruz.

Es otra decisión binaria.

Por supuesto, si salgo a correr o no debería ser una decisión binaria. Mi elección matutina significa algo más que entrar en calor o mojarse.

Mi forma de pensar es errónea. Debería pensar y tomar decisiones no binarias.

 

¿QUÉ SON LAS DECISIONES NO BINARIAS?

Una decisión binaria es una decisión con dos opciones, que suelen ser un sí o un no. Los ordenadores funcionan con un lenguaje binario, en el que un valor puede ser un uno o un cero. Si reducimos los ordenadores más complejos a su código más simple, encontraremos un lenguaje binario de unos y ceros.

Utilizamos este código binario para dictar caminos en los ordenadores, siendo el uno un sí y el cero un no. Es simple, fácil y a prueba de tontos.

Las decisiones binarias en la vida cotidiana se manifiestan de forma muy parecida.

Mi decisión binaria era correr o no. Del mismo modo, nos encontramos con el mismo tipo de decisiones allá donde miremos. ¿Quieres café? ¿Esperas a la cena? ¿Puedes ir a la tienda por mí?

Algunas de ellas son decisiones justamente binarias.

Con las decisiones no binarias, las elecciones que hacemos no se basan en simples respuestas de sí o no.

En cambio, una decisión no binaria tiene una posición de pensamiento más amplia. Factores como tu punto de vista o los objetivos que persigues influyen en tus elecciones.

Los buenos tomadores de decisiones tienen opciones; como si se tratara de elegir entre un expositor de helados, cuanto mayor sea la gama, más meditada será la elección. Tu toma de decisiones se vuelve más informada, ya que trabajas con más información para tomar una mejor decisión.

Una decisión de "sí" o "no" limita tu información, lo que limita el esfuerzo que aplicas al decidir.

Lógicamente, cuanto más grande sea la decisión, más información querrá trabajar y eso requiere que primero cambiemos nuestras preguntas.

 

LA CALIDAD DE TUS PREGUNTAS CUENTA

Cada decisión que tomamos surge de una pregunta.

La lógica dicta que cuanto mejor sean las preguntas, mejor será la decisión. Sin embargo, a menudo nos encontramos en situaciones en las que no tenemos muchas opciones. La pereza nos hace tomar el camino más fácil y, a su vez, limitamos nuestras opciones, y limitamos aún más nuestros resultados.

Volvamos al dilema que tenía antes. Con la lluvia contra la ventana y el calor del edredón que me sujetaba, una pregunta rondaba mi mente: ¿debo levantarme y correr?

La respuesta es sí o no, la decisión es binaria. No puedo responder a la pregunta de otra manera. La pregunta es el problema porque es una pregunta cerrada.

 

Preguntas cerradas
Una pregunta cerrada limita la gama de respuestas disponibles a... sí o no. Es habitual encontrarlas en las encuestas, ya que se centran en las respuestas para obtener información, ya que el investigador busca guiarte para que te centres en las respuestas que desea.

Las preguntas cerradas comienzan con "puedo", "hice", "haré", "debería" o "tengo". Puedo... Hice... Debería... todas conducen a una de dos respuestas cortas: sí o no.

 

Preguntas abiertas
Las preguntas abiertas proporcionan información. Son, como cabría esperar, lo contrario de las preguntas cerradas. No se puede responder con un sí o un no. A los vendedores les encantan las preguntas abiertas, ya que buscan pistas que les ayuden a encontrar señales de compra. No hay mejor manera de convencer a alguien de que compre algo que con sus propias palabras.

Las preguntas abiertas son las que comienzan con quién, qué, cuándo, dónde, por qué y cómo. Cada una de ellas aporta una gran cantidad de información, lo que le proporciona datos y conocimientos que pueden mejorar su toma de decisiones.

Pero, ¿cómo utilizar las preguntas para tomar decisiones no binarias?

 

CÓMO TOMAR DECISIONES NO BINARIAS

Los buenos tomadores de decisiones tienen un proceso. Evitar la trampa de los sentimientos temporales o no apreciar la dinámica de la toma de decisiones, que se olvida fácilmente, puede dañar la forma en que se toman las decisiones. También pueden limitarlas.

Por eso, el proceso que sigas es de vital importancia.

Ya expuse un proceso de toma de decisiones en cinco pasos en un artículo anterior.

Como recordatorio, aquí están:

Los cinco pasos forman la base de un buen proceso de toma de decisiones. Aquí están:

  1. párate
  2. evalúa la información
  3. pon nombre a tus sesgos cognitivos y prejuicios
  4. pon las cosas en perspectiva
  5. decide

Es en los pasos 2, 3 y 4 donde puedes hacer preguntas. Veámoslos con más detalle.

Evalúa la información
Toda decisión necesita información. Tu trabajo consiste en comprobar la información que tienes, filtrarla y reunir más si la necesitas. Para ello, puedes hacer preguntas, preguntas abiertas.

  • ¿Qué sé que es verdad?
  • ¿Qué no sé?
  • ¿Cuándo ocurrirá esto?
  • ¿Por qué ocurrirá?
  • ¿Cómo va a cambiar las cosas?
  • ¿A quién afectará?

Las preguntas abiertas están abiertas al cambio. Se puede ser tan específico como se quiera, o se puede ampliar y ver el panorama general. Hay que comprobar la información, ¿es completa? ¿Es cierta? ¿Lo entiendes?

A partir de aquí, puede que te des cuenta de que no entiendes parte de la decisión que tienes delante. Buscar los primeros principios puede ser una tarea que tengas que emprender. Estás viendo, evaluando y filtrando la información.

 

Pon nombre a tus sesgos cognitivos y prejuicios
Los prejuicios y sesgos inhiben nuestra visión de todo lo que vemos. Nublan nuestro juicio y estropean la más neutra de las visiones.

Verlos, nombrarlos, nos ayuda a intentar mitigar su efecto.

Tomemos el sesgo de confirmación. Es un sesgo mortal, ya que acepta fácilmente la información, independientemente de si es completa o no, y se deja llevar por ella. La buena noticia es que se puede vencer con preguntas.

La disciplina consiste en hacer las preguntas adecuadas.

Cuando obtenemos una prueba que la confirma, debemos seguir preguntando qué otra cosa la apoya. También debemos preguntar qué es lo que no lo apoya.

 

Pon las cosas en perspectiva
Las decisiones fracasan porque aceptamos lo que sentimos hoy sin pensar en lo que podríamos sentir mañana. Cada decisión que tomamos tiene un efecto en cadena, pero rara vez nos detenemos a pensar en las ramificaciones de nuestra elección.

El efecto mariposa es algo que ignoramos felizmente.

La perspectiva nos ayuda a considerar el futuro. La forma de adquirir perspectiva se reduce a las preguntas que nos hacemos. Cambiar nuestro punto de vista para que consideremos la decisión desde días, semanas o meses adelante nos da esta ventana.

A menudo me pregunto cómo pensaré sobre esta decisión dentro de seis días o seis meses.

Todo tipo de factores cambia cuando esto sucede. La emoción, el despojo de hoy, desaparece cuando cambia tu perspectiva.

 

TOMANDO DECISIONES NO BINARIAS

Por supuesto, al final de este proceso tu decisión no binaria no se limitará a un sí o un no, sino que se basará en lo esencial.

Tendrás una decisión flexible. Una decisión que ofrece la fluidez de probar, ver y revisar a medida que se aprende más sobre el mundo cambiante y cómo se sitúa tu elección en él.

Mi carrera de la mañana no fue una decisión de sí o no. A medida que cambiaba mis preguntas, podía ver información vieja y nueva que me venía a la mente. Recordé por qué corría casi todas las mañanas. Sabía lo importante que era mantener el hábito que estaba creando.

Mi alerta de sesgo me decía que el calor de mi edredón era una señal barata y fácil de vencer cuando el sesgo de confirmación probaba su suerte.

La perspectiva me decía que dentro de seis horas me sentiría molesto por haber perdido mi carrera. Todo por un poco de lluvia, patético. Pero, si hubiera surgido algo más, podría cambiar el momento de correr, lo que me permitiría alcanzar mi objetivo.

El cambio de la decisión binaria a la que me enfrenté antes se ve completamente diferente cuando enmarcas la elección a través de la lente de una visión no binaria.

Es mucho más poderoso que vivir simplemente con opciones de sí o no.

 

AUTOR
Darren Matthews dice de sí mismo: "examino la forma en que tomamos decisiones -ya sea de forma intuitiva o más considerada- y comparto mis aprendizajes en el camino". Es el fundador de The Resolve Blog, "una web diseñada para ayudarme a mí mismo -y a otros- a tomar mejores decisiones".

IMAGEN: la del artículo original, por Hai Phung en Unsplash

 

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Cómo la inteligencia emocional puede mejorar la toma de decisiones

Hace varios años, un artículo sobre la toma de decisiones y el hockey se hizo viral porque daba la vuelta a una pieza fundamental de la estrategia del hockey.

En el hockey, cuando vas perdiendo por un gol o más, tradicionalmente sacas a tu portero de la portería a los 2 minutos. Es un intercambio. Refuerzas tu ataque, pero dejas la portería desatendida (dando al otro equipo una mejor oportunidad de marcar y ampliar su ventaja).

 

Traducido y adaptado del original "How Emotional Intelligence Can Power Better Decision-Making", por Talent Smart EQ en su blog.

 

El artículo se hizo viral porque mostraba que la marca de los 2 minutos era una convención basada más en la emoción que en la lógica. Desde el punto de vista estadístico, demostraron que un equipo con una desventaja de un gol debería sacar a su portero a falta de unos 6 minutos y que un equipo con una desventaja de 2 goles debería sacar a su portero a falta de unos 12 minutos. La razón por la que los entrenadores no lo hacían era porque también aumentaban las probabilidades de perder gravemente. En otras palabras, los entrenadores decidieron no asumir el riesgo estadísticamente correcto porque temían la respuesta de los propietarios, los aficionados y los jugadores si perdían por un margen mayor.

 

CÓMO LAS EMOCIONES AFECTAN A LAS DECISIONES

Las emociones impulsan las decisiones todo el tiempo. Hay estudios que demuestran que si disfrutas de tu experiencia universitaria, es mucho más probable que hagas donaciones, que los mercados bursátiles cambian con el tiempo en todo el mundo y que los lanzadores batean más en los días calurosos.

No se trata de decir que las emociones siempre perjudican la toma de decisiones. Eso no es cierto. La ansiedad ante un riesgo puede ayudarle a evitar algo innecesario o incluso perjudicial, ya sea apostar, conducir demasiado rápido o soltar lo que se le ocurra en una reunión.

La cuestión es que no puedes dejar las emociones fuera de la ecuación cuando tomas una decisión. Eso no es posible. Lo mejor que puedes hacer es aprender a sintonizar con tus emociones, no a desconectarlas.

 

 

CÓMO PUEDE AYUDAR AL INTELIGENCIA EMOCIONAL

Tu capacidad para reconocer, comprender y gestionar tus emociones es la base de la inteligencia emocional. Cuando se trata de tomar decisiones, las habilidades de Inteligencia Emocional pueden ayudarte a ver cómo tus emociones afectan a tus decisiones y a gestionarlas en consecuencia.

Con la práctica, las habilidades de Inteligencia Emocional te ayudan a aumentar el número de veces que las emociones trabajan a tu favor cuando tomas decisiones y a disminuir el número de veces que se interponen en tu camino.

En TalentSmartEQ, nuestra investigación ha demostrado lo cruciales que son las habilidades de Inteligencia Emocional para la toma de decisiones. Hemos recogido una muestra de 716 líderes de prácticamente todo tipo de organizaciones, desde hospitales a bancos e iglesias a casinos. Al medir a estos líderes con la evaluación de liderazgo 360o Refined, descubrimos que casi el 70% de los líderes con una alta calificación de Inteligencia Emocional por parte de sus compañeros, subordinados directos y miembros de la junta directiva también se encontraban entre los más capacitados para tomar decisiones. Por el contrario, ¿adivina cuántos de los que tienen un mal control de sus propias emociones se encuentran entre los mejores tomadores de decisiones? Cero. De hecho, el 69% de los líderes evaluados por tener una baja Inteligencia Emocional también se clasificaron en el 15% inferior de los tomadores de decisiones.

 

GUÍA PASO A PASO HACIA EL LADO EMOCIONAL DE LA TOMA DE DECISIONES

Independientemente de la posición en la que te encuentres en una evaluación 360 Refined, la buena noticia es que la Inteligencia Emocional puede mejorarse con la práctica. Lo que sigue es una guía paso a paso sobre cómo aprovechar la inteligencia emocional para tomar mejores decisiones.

 

-Paso 1: retrasa, retrasa, retrasa

Hay momentos en los que actuar inmediatamente es lo más eficaz que puedes hacer. Suele tratarse de una situación de lucha o huida: agacharse cuando un objeto vuela hacia la cabeza o apartarse del camino de un coche que frena de repente. El tiempo es esencial en estas situaciones, por lo que se actúa por instinto.

Pero para la mayoría de las decisiones, reducir la velocidad te da tiempo para encontrar un equilibrio entre tus emociones y el pensamiento racional. Las cosas se viven emocionalmente y luego racionalmente (en ese orden), así que retrasar es, literalmente, la forma de pensar racionalmente.

En Corea, una política en torno al divorcio descubrió que retrasar las decisiones puede salvar los matrimonios. Cuando se obligó a las parejas a tener un periodo de "enfriamiento" de seis meses entre la solicitud de divorcio y el procedimiento real, el 5% de los divorcios no llegaron a producirse. Cuando las emociones se calmaron, las parejas se dieron cuenta de que todavía querían seguir juntos.

Aunque, por supuesto, no siempre se dispone de seis meses, la idea es la misma. El tiempo permite procesar las emociones y pensar racionalmente. Retrasa lo mejor que puedas para tu situación. Eso puede significar una pausa de 6 segundos para respirar profundamente, un paseo de 30 minutos o una buena noche de sueño.

 

-Paso 2: identifica el lado emocional de tu decisión

Ahora que has ganado algo de tiempo, tómate un momento para hacerte esta pregunta: "¿Cómo afecta la decisión a la que me enfrento a la forma en que me siento?" A medida que vayas analizando tus sentimientos, trata de ir al detalle.

Si te sientes abrumado o no puedes saber exactamente lo que sientes, ve un poco más allá. Pregúntate si te sientes positivo o negativo, bueno o malo. ¿En qué medida? A partir de ahí, sé más específico. Intenta empezar por el centro de la rueda que aparece a continuación. Trabaja hacia fuera tanto como puedas.

la rueda de los sentimientos: Wikimedia

Feeling Wheel, CC BY-SA 4.0 , via Wikimedia Commons

 

Hagas lo que hagas, no intentes ser la persona que reprime tus emociones pensando que esto te convertirá en un centro de poder racional y de toma de decisiones. Las investigaciones demuestran que este enfoque es contraproducente y hace que sientas más intensamente.

 

-Paso 3: repiensa esaos sentimientos que se meten en el camino

El término elegante es "reevaluación", y funciona más o menos así:

  • Si sales de un examen difícil sintiéndote ansioso por los resultados, pensando que lo he estropeado, podrías decirte a ti mismo: es sólo un examen.
  • Al ver la herida sangrante de tu cónyuge, podrías pensar: "Esto es demasiado". Para reevaluar, podrías adoptar la mentalidad de un médico. Tu pensamiento se convierte en: "He visto esto" o "lo tengo".

La idea de la reevaluación es sencilla pero impactante cuando intentas tomar una decisión. A menudo, imaginando que eres la persona más adecuada para la situación (como un médico para una herida), puedes captar la mentalidad adecuada para la situación. El entrenador de hockey, por ejemplo, podría superar su miedo a las reacciones de los socios, los aficionados y los jugadores adoptando la mentalidad de un matemático. Esto suena casi demasiado bueno para ser verdad, pero el concepto está respaldado por investigaciones que demuestran que la revalorización es una de las formas más poderosas de gestionar las emociones. Lo difícil es utilizar este enfoque en tiempo real.

 

-Paso 4: revisa tus valores

El fundador de Patagonia, Yvon Chouinard, toma decisiones más inusuales que la mayoría: dejó de personalizar los forros polares de  Patagonia en varias empresas de la lista Fortune 500 por su impacto medioambiental; en lugar de animar a la gente a comprar más ropa de  Patagonia, se ofreció a reparar gratuitamente la ropa de la gente e incluso a ayudarles a revender su antigua ropa de la Patagonia si ya no les quedaba bien; a partir de los años 70, concedió permisos de maternidad y paternidad, y creó una guardería en la oficina que hacía hincapié en la educación; cuando las olas son buenas, espera que sus empleados salgan a surfear.

Este tipo de decisiones nunca fueron difíciles de tomar para Chouinard. Ello se debe a que considera esas decisiones como una extensión del valor principal de su empresa: "En Patagonia, tomamos nuestras decisiones importantes basándonos en que queremos estar aquí dentro de 100 años".

Una parte importante de la inteligencia emocional es conocer tus valores. Cuando te enfrentas a una decisión aparentemente difícil, revisar tus valores puede hacer que la decisión sea repentina y casi sorprendentemente sencilla. Los valores son como un timón interno que nos guía a través de una vida de decisiones.

Revisar tus valores de este modo también te ayudará a evitar tomar decisiones sólo por la aprobación de los demás (para complacer a tus padres, a tu pareja, a tus amigos o a tu jefe).

 

-Paso 5: busca perspectivas fiables

Las perspectivas te sacan de tu visión de túnel. Un entrenador de hockey que está tan pendiente de lo que piensan los demás podría sorprenderse de la respuesta entusiasta cuando le plantea la idea al capitán de su equipo.

Una segunda perspectiva casi siempre influirá en la forma de ver la decisión y las emociones que la rodean. Los sentimientos de duda sobre una nueva oportunidad pueden desaparecer por completo en una rápida conversación con un amigo que te señale todos los éxitos anteriores que has tenido y que ahora estás pasando por alto.

 

-Paso 6: no lo pospongas indefinidamente

Es un clásico de las comedias románticas que el protagonista se sienta nervioso para decidir cómo invitar a salir a la persona que ama. Cuando se anima, esa persona ya tiene una nueva relación.

Esto es un truco por una razón. Ocurre a menudo en la vida real. Esto se debe a que las emociones pueden provocar retrasos, y no de los buenos. Emociones como el miedo y la ansiedad pueden hacer que evites la acción por miedo a las posibilidades (por muy improbables que sean). Si no tienes cuidado, tu retraso puede convertirse en tu decisión. Las oportunidades pasan.

 

-Paso 7 (opcional): toma una decisión sobre tu decisión

No todas las decisiones son definitivas. Un entrenador de hockey puede sacar a su portero antes de tiempo una vez, y luego no volver a intentarlo. Si tienes en cuenta esto, el paso 6 es mucho más fácil. Cuando tu decisión no sea definitiva, tómate el tiempo necesario para reevaluarla. ¿Quieres continuar en esta dirección? Es probable que tengas que reconsiderar los pasos 1 a 6 al tomar una decisión sobre tu decisión.

 

DEL CONOCIMIENTO A LA ACCIÓN: UNA LISTA DE COMPROBACIÓN DE INTELIGENCIA EMOCIONAL PARA TU PRÓXIMA DECISIÓN

  • ¿Has identificado tus emociones? Si te sientes abrumado o no estás seguro de lo que sientes, empieza por lo más amplio (¿positivo o negativo? ¿Bueno o malo?) y ve avanzando hacia lo más específico.
  • ¿Te has replanteado tu forma de abordar las emociones que se interponen en tu camino? Esto puede requerir un poco de gimnasia mental.
  • ¿Consideraste tus valores?
  • ¿Buscaste una perspectiva externa?
  • ¿Tomaste la decisión antes de que el tiempo se convirtiera en tu enemigo? Evita retrasar lo inevitable.
  • Una vez tomada la decisión, ¿volviste a decidir si quieres seguir en esa dirección o dar marcha atrás?

 

AUTOR

TalentSmartEQ es el principal proveedor mundial de formación y desarrollo de inteligencia emocional (EQ), certificación, evaluaciones y coaching.

Más del 75% de las empresas de la lista Fortune 500 confían en nuestros productos y servicios. Todas nuestras evaluaciones de vanguardia son fáciles de usar, se basan en una investigación rigurosa e incluyen nuestro sistema de aprendizaje electrónico y Goal-Tracking System™. Nuestros programas de formación y servicios de coaching, probados, potentes y prácticos, garantizan la aplicación inmediata de las nuevas habilidades. Nuestro libro premiado y número uno en ventas, Inteligencia Emocional 2.0, es una adición innovadora a la aplicación de la Inteligencia Emocional en el lugar de trabajo.

IMAGEN: Victoriano Izquierdo en Unsplash

 

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El Arte de No Hacer Nada

 

Claro, todos sabemos cómo no hacer nada. Todos sabemos cómo perder el tiempo. Pero muchos de nosotros estamos demasiado ocupados para hacerlo, y cuando lo hacemos, nuestra mente suele estar en otras cosas. No podemos relajarnos y disfrutar de la nada.

No hacer nada puede ser una pérdida de tiempo, o puede ser una forma de arte. A continuación te explicamos cómo convertirte en un maestro y, de paso, mejorar tu vida, disipar el estrés y ser más productivo cuando realmente trabajes.

 

Traducido y adaptado del original "The Art of Doing Nothing", por Leo Babauta en el blog Zen Habits

 

Empieza poco a poco

No hacer nada, en el verdadero sentido de la palabra, puede ser abrumador si intentas hacer demasiadas cosas a la vez. Haz pequeñas nadas al principio. Céntrate en 5-10 minutos cada vez, y empieza tus sesiones de práctica en un lugar seguro: en casa, no en el trabajo ni en un lugar público concurrido. También es posible que no estés preparado para no hacer nada en plena naturaleza, así que hazlo en tu habitación o en el salón. Encuentra un momento y un lugar donde no haya muchas distracciones, ni mucho ruido, ni mucha gente que te moleste.

Apaga todas las distracciones: televisión, ordenador, teléfonos móviles, teléfonos fijos, Blackberries y similares. No hacer nada es difícil cuando nuestros aparatos de comunicación nos llaman para que hagamos algo.

Ahora, cierra los ojos y no hagas nada. Sí, los listillos dirán que estás haciendo algo: estás sentado o tumbado, cerrando los ojos. Pero nos referimos a no hacer nada en el sentido de que si alguien nos llamara y nos preguntara qué estamos haciendo, diríamos "Oh, nada". Pero no dejes que te llamen. Están tratando de distraerte.

Después de 5-10 minutos de hacer... nada, puedes dejarlo, e ir a hacer algo. Pero intenta hacer esto todos los días, o tanto como sea posible, porque no es posible convertirse en un maestro sin practicar.

 

Respiración

El primer punto de partida en la búsqueda del dominio de este arte es la respiración. Si esto te suena sospechosamente a meditación, pues quítate esas sospechas de la cabeza. No estamos aquí para hacer sospechas: no estamos haciendo nada.

Empieza por inspirar lentamente y luego exhalar lentamente. Ahora observa atentamente tu respiración cuando entra en tu cuerpo, a través de la nariz, y baja a tus pulmones, y llena tus pulmones. Ahora siente cómo sale de tu cuerpo, a través de la boca, y siente el vaciado satisfactorio de tus pulmones.

Hazlo durante 5-10 minutos, si puedes. Practica esto como puedas. Cuando empieces a pensar en otras cosas, como por ejemplo en lo genial que es ese maldito blog de Zen Habits, ¡deja de hacerlo! No te castigues por ello, pero devuelve tus pensamientos a la respiración cada vez.

 

Relajación

Una parte importante de no hacer nada es ser capaz de relajarse completamente. Si estamos tensos, el hecho de no hacer nada no sirve para nada. La relajación empieza por encontrar un lugar cómodo para no hacer nada: un sillón suave, un sofá mullido, una cama limpia y bien hecha. Una vez que hayas encontrado ese lugar, túmbate en él y muévete para que se adapte mejor a tu cuerpo. Piensa en cómo se tumba un gato y se pone cómodo. Los gatos son muy, muy buenos en hacer nada. Puede que nunca te acerques a su nivel de maestría, pero son una gran inspiración.

A continuación, prueba la técnica de la respiración. Si aún no estás completamente relajado (y una breve siesta sería un gran indicio de relajación), prueba a darte un automasaje. Sí, el masaje es mucho mejor cuando lo administran otras manos, pero el automasaje también es estupendo. Empieza por los hombros y el cuello. Sube a la cabeza e incluso a la cara. Hazlo también en la espalda, las piernas y los brazos. Evita cualquier zona que pueda llevarte a hacer algo (aunque eso también puede ser relajante).

Otra forma estupenda de relajarse es un ejercicio en el que se tensa cada músculo del cuerpo, una parte a la vez, y luego se deja que el músculo tenso se relaje. Empieza por los pies, luego las piernas y sube hasta las cejas. Si puedes hacer la parte superior de la cabeza, puede que estés demasiado avanzado para este artículo.

Una vez que esté relajado, mira si puedes relajarte aún más. Eso sí, intenta no relajarte tanto como para perder el control de tus fluidos corporales.

 

Bañarse - una etapa avanzada

Los que están en las etapas iniciales del Arte de No Hacer Nada no deberían intentar esta etapa. Pero una vez que se ha llegado a dominar los pasos anteriores, la etapa del Baño puede ser muy buena.

El baño debe estar bien caliente. No tibia, sino caliente. También es necesario que haya burbujas, aunque seas un hombre demasiado varonil para ello. Eso sí, no se lo digas a ninguno de tus amigos varones. Otros accesorios de baño, como una esponja vegetal, o geles de baño, o popurrí, son opcionales.

De nuevo, debes tener todas las distracciones apagadas. También es mejor bañarse si estás solo en la casa, pero si no es así, todos los demás en la casa deben saber que no se te puede molestar, incluso si la casa se está quemando. Si rompen esta regla sagrada, te volverás contra ellos con la Ira del Infierno (tm).

Entra en tu baño, un pie cada vez, muy lentamente. Si tu baño está bien caliente, es mejor que te metas en él un centímetro cada vez. Para las partes del cuerpo más sensibles, como la zona de la entrepierna, lo mejor es cerrar los ojos con fuerza y bajar lentamente al agua humeante a pesar de todos los instintos de huida. Una vez que te hayas sumergido por completo (y al principio debes sumergirse por completo, con la cabeza incluida), cierra los ojos y siente cómo el calor penetra en tu cuerpo.

Puede que empieces a sudar. Esto es bueno. Deja que el sudor fluya. Es posible que necesites un vaso de agua, ya que el sudor podría deshidratarte. Un buen libro es otra forma de disfrutar del baño. Deja que el calor penetre en tus músculos, relájate por completo y siente cómo todas tus preocupaciones, tensiones, dolores y agitación interior fluyen fuera de tu cuerpo hacia el agua.

Un baño caliente es aún más impresionante si va seguido de una vigorizante ducha fría. En cualquier caso, sal de la bañera cuando el agua ya no esté caliente y tu piel esté muy arrugada.

 

Saborear y sentir

No hacer nada también es estupendo cuando se acompaña de muy buenas bebidas o comidas. Un buen té o café, vino, cacao caliente y otras bebidas sensuales van muy bien con el Arte. Es mejor tomar estas bebidas solas, sin comida y sin un libro u otras distracciones. Concéntrate en el líquido mientras lo sorbes lentamente, saboreando cada parte del sabor y la textura y la temperatura en tu boca antes de tragar, y sintiendo el trago completamente. Cierra los ojos mientras lo haces. Disfruta de verdad de esta bebida.

Los alimentos también son estupendos: bayas, ricos postres, pan recién hecho, la mejor... sopa... de la historia, o lo que sea que te guste. Asegúrate de comerlo lentamente, saboreando cada bocado. Mastica despacio y cierra los ojos mientras disfrutas de la comida. Siente la textura en tu boca. Es un placer.

 

No hacer nada en la Naturaleza

Una vez superadas las etapas anteriores, es el momento de practicar este suave arte en la naturaleza. Busca un lugar tranquilo: en el jardín de tu casa si es tranquilo, en un parque, en el bosque, en la playa, en un río, en un lago... los lugares con agua son excelentes. Los lugares fuera del alcance de los sonidos del tráfico y la vida de la ciudad son los mejores.

En la naturaleza, puedes practicar el arte durante 20 minutos, una hora o incluso más. Hay menos distracciones y puedes desconectarte realmente del estrés de la vida. No dejes que tu mente vague por todas partes, concéntrate en el entorno natural que te rodea. Observa atentamente las plantas, el agua y la fauna. Aprecia de verdad la majestuosidad de la naturaleza, el milagro de la vida.

 

Incorporar el Arte en la vida cotidiana

Esta es la etapa final del dominio de este Arte. No lo intentes hasta que hayas practicado y seas competente en las etapas anteriores.

Empieza por no hacer nada mientras esperas en la cola, en la consulta del médico, en el autobús o en el avión. Espera, sin leer un periódico o una revista, sin hablar por teléfono, sin revisar tu correo electrónico, sin escribir tu lista de tareas, sin hacer ningún trabajo, sin preocuparte por lo que tienes que hacer después. Espera y no hagas nada. Concéntrate en tu respiración, o prueba una de las técnicas de relajación anteriores. Concéntrate en los que te rodean: obsérvalos, trata de entenderlos, escucha sus conversaciones.

A continuación, intenta no hacer nada cuando conduzcas. Sí, debes conducir, pero intenta no hacer nada más. No escuches música, noticias o una cinta de audio. No hagas varias cosas a la vez. No hables por el móvil, no comas y no te maquilles. Limítate a conducir. Concéntrate en la conducción, mira lo que pasa y siente tu respiración. Relájate y no te preocupes por los demás conductores (¡pero no choques con ellos!). Conduce despacio, pisando suavemente los pedales del acelerador y del freno. Esta técnica tiene un gran efecto secundario: un mayor rendimiento de la gasolina.

Por último, intenta no hacer nada en medio del caos, en tu lugar de trabajo o en otro entorno estresante. Desconecta de todo, cierra los ojos y piensa en tu respiración. Prueba una técnica de relajación. Hazlo durante 5-10 minutos seguidos, hasta llegar a 20-30 minutos. Si puedes hacer esto en medio de un día estresante en el trabajo o con los niños, te permitirás concentrarte más plenamente en la tarea que tienes entre manos. Estarás relajado y preparado para concentrarte, para entrar en un estado de flujo. (Advertencia: no hacer nada puede traerte problemas con tu jefe, así que ten cuidado. Pero si te hace más productivo, puede que a tu jefe no le importe).

Por último, el arte de no hacer nada no se puede dominar de la noche a la mañana. Te llevará horas y horas de práctica, de trabajo duro (¡no hacer nada no es fácil!). Pero disfrutarás de cada minuto. Pruébalo hoy mismo.

 

AUTOR
Leo Babauta es un blogger y autor sobre simplicidad. Creó Zen Habits, un blog del Top 25 mundial con dos millones de lectores. También es un autor de best-sellers, esposo, padre de seis hijos y vegano. En 2010 se trasladó de Guam a San Francisco, donde lleva una vida sencilla.
Comenzó su blog Zen Habits para hacer una crónica y compartir lo que ha aprendido mientras cambiaba muchos de sus anteriores hábitos.

IMAGEN:  Alejandro Piñero Amerio en Unsplash

 

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Cambiar la perspectiva para ver otras realidades

 

“Nunca llueve a gusto de todos”, dice el refranero. Y así es. Lo que puede ser un desastre para quienes estaban pensando en irse de vacaciones, puede ser una bendición para quienes esperaban una buena lluvia que riegue sus cultivos.

Lo cierto es que la mayor parte de las personas vivimos el momento, el ahora, y lógicamente desde nuestro punto de vista. La vida -sobre todo la de ritmo vertiginoso de las grandes ciudades- no nos deja mucho tiempo para algo fundamental: parar, respirar y reflexionar sobre lo que pasa a nuestro alrededor.

Y esto hace que solamente seamos conscientes de una sola perspectiva de las cosas: la de nuestros intereses de este momento.

 

¿QUÉ ES VER LAS COSAS CON PERSPECTIVA?

Aquí entran dos conceptos:

  • Entender que la mayor parte de los acontecimientos de la vida no son un hecho aislado, y que se integran en el ecosistema de nuestra dinámica vital y profesional
  • Asumir de corazón que todo hecho puede ser visto e interpretado desde varios puntos de vista perfectamente válidos. Aunque algunos sean opuestos entre sí.

Estamos hablando de una habilidad fundamental para reducir padecimientos y poder sacar más provecho de las sorpresas -sobre todo las negativas- que la vida nos va dando.

 

¿DE QUÉ NOS SIRVE PONER LAS COSAS EN PERSPECTIVA?

Hacerlo es relativizar su importancia, y nos ayuda a restar la presión y el agobio que podamos estar sintiendo ante una situación determinada. Estar parados en un atasco, no haber conseguido los resultados deseados en un trabajo, habernos quedado sin empleo, la pérdida de seres queridos, una discusión importante con nuestra pareja, … Todos estos momentos nos lleva con frecuencia a pensar que estamos ante un desastre que hundirá nuestra vida para siempre.

Pues no. Te aseguro que mañana volverá a salir el sol y empezará un nuevo día. Con nuevas oportunidades y retos. Pongamos en práctica lo que en Psicología se llama el “encuadre positivo.”

 

CAMBIAR LA PERSPECTIVA EN LA EMPRESA PARA MANTENERNOS EN EL CAMINO

Una organización humana es también un ser vivo. Con sus emociones, sus temores, sus momentos buenos y malos, sus sueños, sus éxitos y sus fracasos.

Decía Irwin Berling, famoso letrista y compositor de Broadway, aquello de que “la vida es un 10% lo que nos pasa y un 90% cómo te lo tomas”.

El estallido de la pandemia está suponiendo un desafío como pocos. Es aquello que se habla desde hace tiempo respecto de la necesidad de cambiar, de salir de la zona de confort, de innovar, pero metido en nuestra vida en modo superturbo y sin opciones de decir “yo paso”.

¿En qué medida están siendo capaces nuestras empresas de mantener esta perspectiva ante los problemas y pensar en soluciones, antes que quedarse paralizadas por el miedo y la incertidumbre? Pues hay de todo.

Me parece admirable, entre otros muchos ejemplos, el de la empresa Nannify. Fundada en 2019, pasó de seleccionar cuidadoras de confianza que trabajaban en los domicilios de sus clientes a, en 48 horas tras la declaración del estado de alarma, sacar la primera versión de su nuevo negocio: crear contenidos de entretenimiento online que permitieran tener a los niños entretenidos mientras sus padres teletrabajan. Ha nacido Nannyfy TV. Como dice su fundadora Claudia de la Riva, “En una situación excepcional fuimos ágiles y vimos una oportunidad

 

QUÉ HACER PARA MANTENER UNA SANA PERSPECTIVA DE LAS COSAS

No tenemos control sobre lo que pasa en el mundo, pero sí que lo tenemos sobre cómo reaccionamos. De ahí que sí que podemos recordar una serie de técnicas que nos ayudarán a mantener las cosas en una perspectiva adecuada -la que nos ayuda a entenderlas mejor para ver cómo sacarle algún partido. Cambiar nuestras pautas de comportamiento ante las malas noticias nos ayudará enormemente a sobrellevarlas mejor.

 

Vamos con esas reflexiones para mantener las cosas en perspectiva:

  • Tengamos un sentido general de hacia dónde queremos ir, sin detalles. El camino o la forma de llegar allá puede cambiarse sobre la marcha.
  • Así será más fácil decidir sobre nuestras prioridades. Qué es realmente importante y qué es accesorio. Concentremos nuestros esfuerzos en lo primero.
  • Un árbol no es el bosque. Deja de concentrar tu pensamiento en los detalles y mira a los lados. Aléjate y contempla el problema desde cierta distancia.
  • No te dejes llevar por la primera impresión que nos dé un hecho. Algo que, por otra parte, es humano: por mucho que moleste a los escritores, casi todos juzgamos en buena medida un libro por su portada. Seamos conscientes de ello.
  • Ten cerca a personas con una forma de pensar distinta a la tuya. Con otros valores, otra actitud ante la vida, otra experiencia y otra mentalidad. Seguramente verán en las cosas algo que tú no ves.
  • Una vez que hayas reaccionado ante un acontecimiento, cuando ya se te ha calentado la cabeza, recuérdate que es perfectamente posible que te equivoques al imaginar todas las malas consecuencias que pueda haber. Habla con esas otras personas distintas, Y, en todo caso, al día siguiente y con una mete fresca, lo verás de una forma distinta.
  • No te obsesiones con lo que fue mal: concéntrate en lo que fue bien. Un consejo que leí en el blog de Paul Sloane, perfecto para tener en cuenta cuando crees que has fracasado en la vida por un par de reveses que hayas sufrido.
  • Recurre al pensamiento crítico. ¿Seguro que tienes todos los datos, y que son correctos? ¿Puede tratarse de un error? Las causas y consecuencias de esta mala situación, ¿hasta qué punto están fundamentadas? Ya sabes: desconfía temporalmente de tu marco mental y tira de fría y robotizada lógica al analizar el momento y sus proyecciones.

 

Yo procuro tener en cuenta el consejo de Wyne Dyer: “si cambias la forma en las que ves las cosas, esas cosas empezarán a cambiar”. Algo a lo que te ayudará mucho hablar con personas diferentes a ti, y que depende exclusivamente de ti. Sin masoquismos ni autoinculpaciones. Mirada adelante, visualización de objetivos y paso firme.

El mundo de los amantes del vino tiene su propia forma de recordar lo que es realmente importante:

¿Qué más da que la copa esté medio llena o medio vacía? Claramente, hay espacio para más vino".

 

 

AUTOR
Alberto Losada Gamst. Consultor de empresas especializado en la inteligencia colaborativa y la gestión de las ideas. Escritor de artículos sobre innovación, comunicación en las empresas y repensamiento de nuestras actividades.

Como formador especializado en habilidades de comunicación e innovación en las organizaciones, he impartido talleres en más de 30 empresas (muchas de las cuales han repetido con nuevos grupos) y más de 1.200 participantes, tanto presencialmente como online. Y en todas las ocasiones he aprendido mucho de todos. ¡Gracias por ello!

IMAGEN: OpenClipart-Vectors

 

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Los 5 pasos del pensamiento crítico para decidir mejor

 

Todos los días recibimos una avalancha de información. Alguna solamente nos cuenta un dato, y otra -la mayoritaria- nos pide además que hagamos algo en particular: comprar, llamar, contratar, suscribirse o apuntarse a algo.

Como responsables de equipo también tenemos situaciones que requieren que tomemos una decisión. Cuando alguno de nuestros colaboradores nos presenta una idea, o nos cuenta un problema con un cliente, o alguna dificultad respecto a lo que hay que hacer algo.

Ahora bien, pensemos bien antes de decidir. Casi todas las informaciones que se nos presentan vienen con algún tipo de sesgo, involuntario o intencional, que influirá en cómo las procesamos. Y, por tanto, en las decisiones que tomemos.

Así que veamos una sencilla guía de 5 pasos del pensamiento crítico para decidir mejor. Son 5 preguntas que nos haremos ante la información que nos llegue y sobre la que se nos pide una decisión.

 

1. ¿DE DÓNDE ME VIENE ESTA INFORMACIÓN?

Básicamente se trata de identificar el aliño con el que se nos presenta. ¿Qué intereses hay detrás? ¿Desde qué contexto nos llega? ¿Qué tipo de entidad o individuo la genera o procesa? ¿Qué emociones puede haber detrás?

No se trata tanto de cuestionar la veracidad de lo que nos dicen, sino sus atributos: urgencia real o emocional, temores que haya detrás, intereses que querrían un sentido concreto de nuestra decisión, existencia o no de alternativas, …

Pensemos en los anuncios con los que se nos bombardea. Son muchos los que nos intentan meter un falso sentido de la urgencia (¡oferta válida solamente hoy!) o de las virtudes de comprar más (¡ahorra comprando!). Calma. Ya habrá otras ofertas de algún competidor, y no nos dejemos engañar con los supuestos ahorros: comprar es gastar, no ahorrar.

IDEA CLAVE: de esa información que nos presentan, ¿qué es dato puro y duro y qué es opinión? Actúa sobre el dato, y ya decidirás en qué medida tienes la opinión en cuenta.

 

2- ¿DE QUÉ ESTAMOS HABLANDO REALMENTE?

Nos interesa identificar el fondo de la cuestión. Lo que de verdad estamos observando, lo que entre líneas nos están contando. No todo el mundo se expresa bien igual de bien, ni todas las personas son capaces de explicar de una forma aséptica e imparcial los pormenores de una situación. Lo normal es que a la información le añadan sus emociones, sus temores, sus deseos o sus ilusiones, como hemos visto en la primera pregunta.

¿Es una amenaza para nuestro negocio? ¿Es algo efímero y coyuntural, o algo que llega para quedarse? ¿Puede haber oportunidades en ese problema? Ese titular que nos acaban de soltar, ¿se corresponde con la realidad que lo ha provocado? Hablando de titulares, pensemos en cómo los medios de comunicación nos presentan sus noticias: primero va el titular, normalmente muy atractivo y jugoso, que fija nuestra atención para que nos leamos el subtítulo y quizá el resto del texto. ¿A que con frecuencia el contenido de la noticia no se corresponde exactamente con la impresión que nos dio en primer lugar el titular? Demos a esa información que nos pasan el mismo tratamiento.

Si se nos presenta el responsable de Ventas y nos dice que han bajado un 48%, no dejemos que se nos suba la tensión y reaccionemos inmediatamente con la primera medida que se nos pase por la cabeza. Investiguemos.

Lo que nos lleva al siguiente paso.

IDEA CLAVE: ¿sabríamos explicar con otras palabras el fondo del asunto en una sola frase? Si con esa nueva reformulación del Titular entendemos mejor de qué va en verdad el asunto estaremos en mucha mejor posición para gestionarlo con acierto.

 

3- ¿POR QUÉ? ¿POR QUÉ? ¿POR QUÉ? ¿POR QUÉ? ¿POR QUÉ?

La técnica de los 5 ¿por qué? es tan sencilla como efectiva para descubrir las causas -o algunas de ellas- del problema o situación que se nos presenta. Busca ahondar la investigación preguntando por la causa de cada respuesta que nos dan.

Empezamos describiendo lo mejor posible ese problema, y nos empezamos a preguntar por qué ocurre. Veamos un ejemplo sencillo:

“Dos heridos graves en un accidente de coche”

1- ¿Por qué ocurrió el accidente? --> porque el coche derrapó.

2- ¿Por qué derrapó el coche? --> porque había arena en la carretera

3- ¿Por qué había arena en la carretera? --> porque se le cayó a un camión que salía de una obra cercana.

4- ¿Por qué se le cayó algo de arena al camión de la obra? -> porque estaba demasiado lleno y sin tapar.

5- ¿Por qué salió a la carretera estando demasiado lleno y sin tapar? --> porque la empresa no tiene sistemas de control para los vehículos que salen de la obra.

Y así podríamos seguir haciéndonos preguntas hasta averiguar la causa última, o al menos una causa sobre la que podamos hacer algo para evitarla. Al menos, ya sabemos que la responsabilidad no era del conductor, ni del trazado de la carretera, ni del mantenimiento de la calzada, ni del tiempo meteorológico.

IDEA CLAVE: toda consecuencia tiene causas. Y esas causas se dividen en dos tipos: las que son ajenas a nuestra acción y aquellas sobre las que podemos influir. Identifiquemos nuestras posibilidades reales de acción.

 

4- ¿QUÉ ALTERNATIVAS DE DECISIÓN HAY?

Casi toda situación tiene un par de soluciones obvias. Sobre todo si la información se nos presenta intencionalmente manipulada, la forma de enunciarla está pensada para que nuestra mente siga el camino prediseñado para que llegue a una conclusión: la deseada por quien la generó.

Paremos un momento. Respiremos. Salgámonos del contexto o entorno dentro del cual se nos muestra la información, y contemplemos otras opciones aparte de las primeras que creamos que se nos ocurren. Es el momento del pensamiento lateral.

Nos lo explica muy bien el desarrollador de esta técnica, Edward de Bono. Con la lógica se parte de ciertos ingredientes, igual que al jugar al ajedrez se parte de unas piezas determinadas. Pero, ¿cuáles son esas piezas? En la mayoría de las situaciones de la vida real, las piezas no están dadas, simplemente suponemos que están ahí. Asumimos ciertas percepciones, ciertos conceptos y ciertos límites. El pensamiento lateral no consiste en jugar con las piezas existentes, sino en tratar de cambiar esas mismas piezas. El pensamiento lateral se ocupa de la parte de la percepción del pensamiento. Aquí es donde organizamos el mundo exterior en piezas que luego podemos "procesar".

Un cerebro humano sano no quiere ser siempre creativo, sino que está diseñado para averiguar cómo hacer las cosas o cómo pensar en ellas y, a continuación, "encierra" esa respuesta o comportamiento automático en un proceso subconsciente para que su cerebro consciente pueda centrarse en otros asuntos.

Las técnicas del pensamiento lateral nos sirven para para ayudar a superar nuestra propensión natural a quedarnos "encerrados" en patrones y permitirnos ser creativos a demanda.

IDEA CLAVE: no te quedes con las opciones más evidentes. Tómate el esfuerzo de visualizar otras cambiando de perspectiva a la hora de pensar en ellas.

 

5- ¿QUÉ DECISIÓN CONCRETA ESTARÍA MÁS EN LÍNEA CON MIS INTERESES?

Si se nos ocurren varias posibles soluciones para esa situación que se nos presenta, ¿cuál escojo?

La respuesta es sencilla: dado que tú eres quien decide, que sea en función de tus intereses (de los de tu departamento, de tu empresa o de tu actividad profesional). O dicho en un ejemplo fácil: a la hora de hacer un pago, ¿en dónde está mejor el dinero que vas a pagar? ¿En tu bolsillo o en el de otra persona? Pues eso.

Claro, esto supone que tienes más o menos claros tus objetivos e intereses. Si no fuera el caso estarías decidiendo a corto plazo y sin rumbo, algo ciertamente peligroso. Y si efectivamente no lo tienes claro, es el momento de tomarte una pausa y de identificarlos antes de seguir tomando decisiones.

Otro punto que conviene tener en cuenta es el de las consecuencias de primer y segundo grado de una decisión en concreto. Es posible que la primera consecuencia de tu decisión (bajar el precio porque vendes menos de los esperado) sea útil a corto plazo, pero es muy posible que también sabotee tus ventas a medio plazo y la percepción de calidad/precio de tu marca a largo plazo. ¿Qué es lo que quieres?

IDEA CLAVE: esta conversación de Alicia en el País de las Maravillas.

“¿Podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?
-Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar -dijo el Gato.
-No me importa mucho el sitio… -dijo Alicia.
-Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes -dijo el Gato. -“.

 

 

EN RESUMEN

Bastante difícil es ya el simple hecho de tomar decisiones, optando por una línea de acción en lugar de otras posibles. Es toda una habilidad que debería enseñarse en los colegios porque la practicamos todos los días y nos vale para todas las facetas de nuestra vida.

La capacidad de pensar críticamente es una poderosa ayuda para mejorar la calidad de nuestras decisiones o, al menos, de hacerlas más nuestras y menos una consecuencia de cómo nos han preparado la información a la hora de presentárnosla. La libertad de pensamiento y decisión pasa por el pensamiento crítico y la reflexión consciente sobre nuestros procesos mentales a la hora de procesar la información y tomar una decisión.

Una buena decisión.

 

AUTOR
Alberto Losada Gamst. Consultor de empresas especializado en la inteligencia colaborativa y la gestión de las ideas. Escritor de artículos sobre innovación, comunicación en las empresas y repensamiento de nuestras actividades.

Como formador especializado en habilidades de comunicación e innovación en las organizaciones, he impartido talleres en más de 30 empresas (muchas de las cuales han repetido con nuevos grupos) y más de 1.200 participantes, tanto presencialmente como online. Y en todas las ocasiones he aprendido mucho de todos. ¡Gracias por ello!

IMAGEN: S. Hermann & F. Richter

 

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Cómo buscar oportunidades en los problemas

 

Ser capaz de ver lo que pueda haber de positivo en esta terrible situación de aislamiento y cierre es fundamental para nuestro mañana. Porque un día la pandemia cesará, podremos volver a salir a la calle y, poco a poco y con importantes cambios, la vida continuará.

Pero no lo hará para quienes hayan fallecido, ni para las empresas incapaces de retomar su actividad. Su desaparición debería motivarnos para reflexionar sobre cosas importantes. Estos días de confinamiento se presentan como la mejor ocasión para reevaluar lo que hacemos, repensar nuestros objetivos, replantear nuestros esquemas económicos, y comprometernos a materializar esas mejoras lo antes posible.

Los problemas son parte de la vida. Aceptémoslo y dotémonos de recursos mentales para enfrentarnos a ellos.

Así que empecemos trabajando nuestra actitud.

 

EL PUNTO DE PARTIDA

Tengamos claro que no podemos controlar todo lo que pasa a nuestro alrededor. Las decisiones que toman otras personas -gobernantes, jefes, clientes, proveedores, conocidos, compañeros, familiares- son exactamente eso: decisiones de otros. No tuyas, por mucho que te afecten.

Lo que sí podemos controlar es nuestra reacción a esas decisiones y las situaciones que provocan en nuestra vida. Sin agobios ni reproches sino con sentido práctico y constructivo.

 

ANALIZANDO LA SITUACIÓN

Es importante pensar en cómo hemos llegado a la situación en la que estamos o a la que previsiblemente nos dirigimos. Identifica claramente el problema. Preguntémonos qué podríamos haber hecho de otra forma, o hecho, o no hecho, que hubiera podido cambiar el desarrollo de las cosas. A lo mejor era casi imposible de evitar.

Y ahora toca lo importante: pensar menos en el problema y más en las posibles soluciones y oportunidades que pudiera haber. Porque seguramente las habrá. Esto se hace con un espíritu positivo, con una mente abierta y con sincero ánimo de criticar menos y de ocuparse más de actuar.

 

TÉCNICAS PARA BUSCAR OPORTUNIDADES EN LOS PROBLEMAS

Que no te bloquee la primera impresión. Es el sesgo cognitivo llamado “Efecto Marco”: las preferencias de una persona ante un problema de decisión dependen de cómo se les presente. Sé consciente de cómo procesas la información que te llega, y en qué medida ese cómo afecta tu capacidad de análisis. ¿Realmente es tan grave el problema?

Distánciate del problema. Míralo con cierta perspectiva. Aléjate mentalmente para salirte del entorno emocional que supone y que condiciona tu pensamiento. Al distanciarte puedes percibir mejor el contexto en el que todo ocurre, y probablemente verás detalles que te puedan inspirar ideas.

Cambia la perspectiva desde la que ves el problema. Imagina que eso le está pasando a otra persona, y que tú estás viendo tu situación como si fueras un espectador. ¿Cómo definirías el problema que tiene esa persona? ¿Qué le aconsejarías?

¿A quién beneficia este problema? Como dice la frase, “cuando unos lloran otros venden pañuelos.” En tu caso, ¿a qué se dedicaría el equivalente al vendedor de pañuelos? ¿Podrías hacerlo tú? ¿Qué tipo de pañuelos venderías? ¿Quién te los podría comprar? ¿Cómo anunciarías tu nuevo producto/servicio?

Sigue moviéndote. No te pares. No te dejes bloquear. Respira. Más que de seguir adelante se trata de seguir. Sí, detente un momento para pensar, pero no te quedes inmovilizado.

Divide el problemón en problemitas. Con frecuencia el problemón “no tengo ingresos pero sí gastos, y me estoy quedando sin dinero” es inabordable. Pero si lo troceamos en problemitas ahora sí que podemos atacar cada uno tras identificarlo con precisión. Para eso se inventaron las escaleras, para subir paso a paso.

Establece unas prioridades. No te puedes ocupar de todo al mismo tiempo. Piensa por dónde empezar a trabajar en esos desafíos. Apúntalo en una lista y date el gusto de ir tachando lo que vas terminando. Te dará una sensación de control sobre la situación que reforzará tu ánimo para seguir trabajando en el siguiente punto de la lista.

Asegúrate de estar actuando sobre las causas del problema y no solamente sobre sus síntomas. En frase conocida, no cojas el rábano por las hojas. Al toro se lo coge por los cuernos: directamente, corriendo riesgos pero fijándonos en el origen del peligro para afrontarlo eficazmente.

No te cortes. Piensa a lo grande. Atrévete a imaginar acciones que inicialmente uno creería que solamente corresponde a las personas o entidades con muchos más recursos. ¿Ves algo que te inspire en ese megaplan? ¿Se te ocurre una versión light más asequible?

Permite que la locura se apodere de ti. Contempla posibles soluciones como si las leyes de todo tipo no existieran: reglamentaciones, limitaciones económicas, logísticas, … cualquiera. La idea es buscar inspiración a través del pensamiento absolutamente libre.

Mejor en compañía. Rodéate de personas positivas y convertíos todos en cómplices para resolver vuestros problemas. Ya sabes que en compañía se llega más lejos, y que el viaje es más grato cuando los viajeros están bien compenetrados. Está bien confiar en tus habilidades: lo que te propongo es que las complementes con las de otras personas.

 

Con problemas o sin problemas, acostúmbrate a estar siempre atento para ver e identificar oportunidades. Para ti o para otras personas. Que sea un hábito: de la misma forma que un periodista ve el mundo con mente inquisitiva, practica el estar siempre pendiente de qué podría significar una mejora en tu vida personal o profesional.

 

TOMANDO DECISIONES PARA ACTUAR SOBRE LOS PROBLEMAS

El riesgo de una decisión incorrecta es preferible al error de la indecisión -Maimónides
Ya has pensado qué vas a hacer. Tienes varias opciones que te permitirán salir del problema, o de mitigar sus consecuencias, o de aprovechar esa oportunidad que has detectado. O quizá sea el momento de reinventarte., de desaferrarte y de dejar ir al pasado. En todo caso, te toca pasar de las ideas a las realidades

 

Para ello:

  • Sé tan ambicioso como realista en las metas que te hayas puesto
  • Elabora un plan de acción usando verbos activos: llamar, negociar, determinar, publicar, comprar, vender, acordar, …
  • Ponte plazos para cada una de las partes de tu plan de acción… y cúmplelos. Trabajamos mucho más rápida y eficientemente bajo la presión de un límite temporal.
  • Apóyate en la gente en la que confías. Pide su opinión, háblales de tus progresos y de las dificultades que te vas encontrando, cómo piensas superarlas, …
  • Celebra los pequeños éxitos. Recompénsate cada vez que hayas logrado un avance.
  • Sigue practicando esa actitud de búsqueda constante de oportunidades. Pon a punto y actualiza tu radar.

 

EN CONCLUSIÓN

En el Tenorio de Zorrilla podemos leer al final una de sus más famosas frases. Don Juan, instado por Doña Inés, decide arrepentirse y exclama:

… un punto de contrición da a un alma la salvación, …

Parafraseándola y con todo el respeto a Don José, podríamos pensar que

Un punto de disrupción da al problema una solución.

Una actitud positiva, acompañada de la capacidad de pensar de otra forma, jugando con elementos distintos a los habituales, y viendo la situación desde nuevas perspectivas, seguramente nos acercará al momento en el que veamos que hay luz tras la oscuridad del problema.

Porque la hay.

De verdad.

 

AUTOR
Alberto Losada Gamst. Consultor de empresas especializado en la inteligencia colaborativa y la gestión de las ideas. Escritor de artículos sobre innovación, comunicación en las empresas y repensamiento de nuestras actividades.

Como formador especializado en habilidades de comunicación, he impartido talleres en más de 30 empresas (muchas de las cuales han repetido con nuevos grupos) y más de 1.100 participantes. Y en todas las ocasiones he aprendido mucho de todos. ¡Gracias por ello!

IMAGEN: montaje propio. La foto es de Nik Shuliahin y la ilustración de Talhakhalil007, ambos en Pixabay

 

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Decir que NO: 9 formas de hacerlo sin enfadar a nadie

 

No.

Es una de las palabras más cortas en inglés, y posiblemente una de las más poderosas. También es una de las más difíciles de decir para muchos de nosotros.

 

Traducido y adaptado del original "Saying No: 9 Ways to Say ‘No’ Without Making Everybody Angry", por Ken Downer en el blog de Rapid Start Leadership.

 

¿Por qué? Hoy vamos a ahondar un poco más profundo en esta corta palabra para entender por qué decir "no" es tan difícil, por qué podríamos necesitar más de ella en nuestras vidas, y 9 maneras de hacer más fácil su uso cuando lo necesitamos.

 

LAS PALABRAS MÁS ANTIGUAS Y MÁS CORTAS

¿Te suena esto familiar? Estás en medio de algo importante cuando el correo electrónico suena: Marco quiere que te unas a otro comité, o Bob se asoma a tu cubículo y empieza a hablar de un juego, o hay una crisis en marketing y Janelle piensa que eres el único que puede ayudar.

Nuestro corazón dice 'no', tenemos cosas que hacer ahora mismo. Nuestro cerebro nos dice que no debemos. La experiencia nos recuerda que no es una buena idea. El calendario ya está lleno de otras cosas a las que ya hemos dicho 'sí' (para otras personas).

Y sin embargo, antes de que nos demos cuenta de lo que está pasando, nos sentimos obligados a sonreír, nos oímos decir "sí", y nos vemos hurgando en nuestra pequeña bolsa de tiempo, y entregando un fajo de tiempo a quien sea que esté exigiendo ese pago.

Entonces se van, mientras nosotros nos quedamos murmurando en voz baja mientras empezamos a ajustar los horarios, recortando el tiempo personal, y sacrificando nuestras "prioridades" para hacer espacio para otra nueva obligación.

Todo sucedió más rápido que un carterista en Times Square - un pequeño empujón en la multitud y de repente nuestra cartera desapareció. Siempre pensé en Pitágoras como un matemático, pero tenía razón cuando dijo:

Las palabras más antiguas y cortas - "sí" y "no" - son las que requieren más reflexión.Pitágoras

¿Por qué permitimos que nos  den esos empujones habitualmente? ¿Por qué seguimos diciendo "sí"?

 

¿POR QUÉ SÍ?

Hay muchas razones, pero aquí están las que más parecen surgir:

-Para ser querido. Como animales sociales, a todos nos gusta sentirnos aceptados por cualquier grupo de personas que nos importa. Hacer cosas que hagan felices a esas personas parece ser una forma rápida de integrarnos. Decimos "sí", ellos sonríen, y todos se sienten bien.

-Para no ser desagradable. Lo contrario de eso, decir "no" puede traer decepción, disgusto y fruncimientos el ceño. Decir "no" puede parecer un rechazo personal, aunque no sea nuestra intención. Nos preocupamos por el coste social de un "no".

-Para evitar el conflicto. Decir "no" aumenta la tensión, hace que la gente se sienta incómoda, y ahora puede que tengamos que defender nuestra respuesta. Parece más fácil decir 'sí' que discutir sobre las prioridades, los recursos y quién debe hacer qué.

-Para sentirse importante. Que nos pidan que hagamos algo nos hace sentir necesarios. Es lo que Sarah Newman en PsychCentral llama Comportamiento de los Salvadores - somos a quienes los demás acuden cuando hay un incendio que apagar. Puede hacerte sentirte bien ser esa persona.

-Para corresponder. Hay una balanza social de intercambios: hacemos cosas por la gente, y en teoría ellos harán cosas por nosotros más adelante. O tal vez ya "les debemos una". La mayoría de nosotros intentamos mantener el equilibrio.

-Para mantener el diálogo. Podemos temer que con un "no" de más nos arriesgamos a dañar nuestra relación con esa persona. Decimos "sí" porque queremos seguir conectados.

Si el "no" es siempre la respuesta, muy pronto la gente dejará de hacer la pregunta.

Hay muchas razones poderosas por las que nuestro impulso natural es asentir en dirección norte-sur, pero antes de ceder a esa inclinación, vale la pena ver las razones por las que un movimiento de cabeza este-oeste pueda ser una idea mejor.

 

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE DECIR "NO"?

El coste de oportunidad. El tiempo es limitado, y hay pocos recursos. Cuando decimos "sí" comprometemos esos recursos, y en el proceso, sacrificamos la oportunidad de usarlos para algún otro propósito.

En ese sentido, cada "sí" a una cosa es un "no" a todo lo demás que podríamos haber hecho. Decir "sí" quita nos opciones y limita nuestra libertad.

Tienes que elegir con cuidado. Estoy tan orgulloso de las cosas que no hemos hecho como de las que he hecho. La innovación es decir no a 1.000 cosasSteve Jobs

Dirección. Otra razón tiene que ver con el lugar al que nos dirigimos. Si siempre estamos trabajando en las prioridades de los demás, no hay tiempo para trabajar en las nuestras, y nos será difícil llegar a los lugares a los que intentamos ir.

Como Dan Rockwell en "Leadership Freak" señala tan sucintamente:

Decir sí cuando deberías decir no permite a otros dirigir tu vida.Dan Rockwell

Control. Además, podemos ver la capacidad de decir "no" como un indicador de la salud de nuestras relaciones. Judith Sills, doctora en psicología, nos dice que si sentimos que no podemos decir "no", a al menos algunas cosas, algunas veces, entonces no estamos siendo amados, estamos siendo controlados. En ese caso, puede ser el momento de mirar un poco más profundo a la naturaleza de la relación en sí.

Si no podemos decir "no" de vez en cuando, no estamos siendo amados: estamos siendo controlados. Judith Sills

Los cálculos son diferentes. En situaciones de liderazgo el cálculo social cambia. Como líderes, ya no se trata de lo que como individuos nos debamos los unos a los otros del grupo, sino de hacer lo mejor para el equipo y su misión colectivamente. Esa es una de las cosas que hace tan difícil liderar un equipo de nuestros antiguos compañeros.

Así que estamos fuertemente tentados a decir "sí", aunque entendemos que debemos decir no; ¿qué pasa si partimos la diferencia y no decimos nada?

 

¿Y SI NO DECIMOS NADA?

¿Y si simplemente ignoramos la petición? Tal vez si no hacemos contacto visual con ella, desaparecerá. Esto es lo que Hank Davis, escribiendo para Psychology Today, llama el no pasivo.

Al elegir no responder en absoluto a una petición, podemos evitar el conflicto a corto plazo pero, en su lugar, nuestra falta de respuesta está sembrando una confusión e incertidumbre más duradera. ¿Está pasando o no? ¿Quién está a cargo? ¿Cuál es la prioridad? Algunos pueden tomar el silencio como consentimiento y comenzar a actuar, o pueden asumir que estamos actuando y no actuar ellos mismos. Reina la confusión.

No, si vamos a liderar, se supone que estamos trayendo orden al caos, no creando más de él tomando la salida fácil. Debemos a nuestros compañeros un claro sí o no, y muy a menudo implicará decir "no", lo que puede ser difícil.

Aquí hay nueve maneras que hacen un poco más fácil decir "no".

 

CÓMO DECIR "NO"

1. Que sea un "ahora no". Esta es una forma de "no" que deja la puerta abierta al futuro. Es más fácil de decir, ya que no es un rechazo rotundo. Ten en cuenta que es un "sí" cualificado, ya que estamos diciendo que estamos dispuestos a decir que sí si las condiciones fueran diferentes. Sólo usa esto si realmente estarías dispuesto a hacerlo en algún momento futuro.

"No, ahora no es un buen momento con todo lo que tengo, pero la semana que viene podría ser posible".

 

2. Ofrecer como voluntaria a otra persona. Tal vez la tarea es digna: ello no significa que tengamos que hacerla nosotros. Tal vez haya alguien con más tiempo, mayor habilidad, o que pueda usar la tarea como una oportunidad de desarrollo. Ofrecer como voluntaria a otra persona es un "no" con una desviación: les estamos ayudando a ver otras opciones sin aceptar la tarea nosotros mismos.

"No, no puedo hacer eso ahora, pero sabes que Karl es bueno en este tipo de cosas y puede ser capaz de ayudar. Tal vez le pregunte."

 

3. Ten un plan. Como señala Eric Barker en Barking up the Wrong Tree, mucha gente usa la agenda para planear las interrupciones del día - la cita con el dentista, llevar a los niños al entrenamiento de fútbol, asistir a la reunión de personal. Lo que puede ser mejor es usar esa agenda para planificar cosas que no deben ser interrumpidas. Cuando ya hemos bloqueado nuestro tiempo prioritario en el calendario, es más fácil decir las cosas que lo interrumpirían.

"No, ese tiempo ya lo tengo dedicado a otra cosa que tiene que hacerse".

 

4. Que sea "no", en el sentido de "yo no hago esto". James Clear dice que la forma en que expresamos nuestra respuesta puede hacer que sea más fácil decir "no" y más difícil para los demás discutir. Si decimos "no puedo" implica una restricción externa impuesta a nosotros, y el preguntón puede abrir un debate sobre ello empezando por un "¿por qué no?".

Si usamos el más poderoso "Yo no hago eso", es una fuerte señal de convicciones e identidad personal - es nuestra elección y se trata de quiénes somos. La gente que piensa en términos de "No puedo comer ese trocito de chocolate" es mucho más probable que ceda que aquellos que dicen "No como chocolate".

"No, eso entraría en conflicto con mi carrera de los martes, y no me pierdo los entrenamientos."

 

5. Compromiso con los demás. En su libro Lean In, Sheryl Sandberg habla de las presiones que las mujeres sienten a veces para ser agradables en el trabajo. Una forma que ella sugiere para combatir esto es hacerlo sobre los demás - los estudios mostraron que en las negociaciones, las mujeres tenían dificultades cuando se trataba de ellas mismas, pero fueron extremadamente efectivas cuando abogaban por los demás.

"No, ya he comprometido ese tiempo para ayudar al equipo de marketing y no puedo defraudarlos."

 

6. Gana tiempo. A menudo, bajo la presión del tiempo y la presencia de la persona que lo pide, perdemos la perspectiva y nos sentimos tentados a ceder inmediatamente. Elimina la presión negociando para ganar un poco de tiempo. Una vez que hemos tenido un momento claro para pensar, podemos llegar a una decisión racional. No los dejes colgados; cuanto más esperemos, más pensarán que podemos hacerlo y más difícil será decir "no".

"No puedo darte un 'sí' o un 'no' ahora mismo; déjame pensarlo y te llamaré mañana para el almuerzo."

 

7. Sopesa el coste de oportunidad. Detente un momento y considera el coste de oportunidad. ¿Vale la pena dedicarle las tres horas necesarias para hacer su proyecto (el de la otra persona) para que nuestro propio proyecto se complete? Expresar las opciones en estos términos nos saca personalmente del cálculo. Es más fácil decir "no" cuando podemos enmarcar las opciones de esta manera.

"No, Jim, no puedo cubrir la reunión. Mi martes está dedicado a poner en marcha el proyecto de Dinglemeyer, y ese es uno de nuestros mayores clientes."

 

8. Haz un ataque preventivo. En su libro Essentialism: The Disciplined Pursuit of Less, el autor Greg McKeown necesitaba proteger su tiempo de escritura de libros; usó la tecnología para ayudarlo a hacerlo. Escribió un correo electrónico de respuesta automática "fuera de la oficina" con el asunto: "En modo monje". Cualquiera que le enviara un correo electrónico con una solicitud, recibía automáticamente un mensaje cortés disculpándose y diciendo que lamentablemente no podría responder. McKeown informó que "la gente parecía adaptarse a mi... falta de respuesta muy bien".

"Lo siento, pero estoy comprometido al 100% para tener el proyecto Dinglemeyer terminado para el viernes y no estoy disponible para otras tareas por el momento. Gracias por su comprensión."

 

9. Pregunta: ¿A qué le quitamos prioridad? Como nos recuerdan los asesores de carrera profesional de Ladders, decir no puede ser especialmente difícil si la petición viene de alguien más alto en nuestra pirámide alimenticia. Una forma de abordar esto es simplemente preguntarles dónde debe caer su petición en relación con todo lo demás que está pasando.

En este caso, ya que es el jefe, podemos incluso empezar con un "sí" pero dejar claro que también hay un "no" en la respuesta.

"Puedo hacerlo si quieres, pero eso significa que no tendré el proyecto de Dinglemeyer terminado para el viernes. ¿En qué preferirías que me centrara?"

 

SABER DECIR QUE NO: LO QUE NOS LLEVAMOS

Hay muchas maneras de sacar ese "no" y hacer que conste, pero tal vez esta idea puede servir como una herramienta más para ayudarnos a mantener un ojo en nuestras prioridades.

Piensa en "Decir que no" como el semáforo en rojo en un cruce concurrido. Para que el tráfico fluya por la vía principal, ese semáforo pasa mucho tiempo señalando "no" a las otras vías.cómo decir que no empáticamente

No nos enfadamos con el semáforo: sólo está haciendo su trabajo, que es ayudar a los demás a moverse con seguridad y eficiencia en su camino. Puede que no nos guste tener que esperar en un semáforo en rojo, pero también nos alegramos por la claridad - sabemos exactamente qué hacer y por qué.

Con tiempo y recursos limitados, no podemos hacer todo lo que nosotros u otros pueden querer que hagamos; el semáforo no puede estar en verde para todos. Tiene que haber prioridades.

Lo que le debemos a los demás, y a nosotros mismos, es un "no" claro, firme y respetuoso la mayor parte del tiempo, para que cuando llegue el momento de decir "sí" a algo, podamos hacerlo íntegramente.

O como me gusta responder cuando mi esposa me pide un favor:

"Para ti, cariño, la respuesta es 'sí'; haz tu pregunta en consecuencia..."

¡Adelante!

 

AUTOR

Ken Downer es Eagle Scout y Veterano del Ejército de EEUU. Tras retirarse se dedicó a enseñar a los Scouts sobre liderazgo y ayudarlos a aprender y crecer como líderes capaces y seguros de sí mismos. En un momento dado pensó que podía tener un mayor impacto y dejar una impresión más duradera si grababa lo que estaba enseñando para poder compartirlo. Eso llevó a algunos videos experimentales de YouTube y luego a montar un canal. La idea creció desde allí hasta convertirse en una página web, que publicó como RapidStart Leadership en septiembre de 2015.

IMAGEN: Isaiah Rustad en Unsplash

 

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5 consejos para crear una fuerte visión de producto

 

Toda empresa de nueva creación y orientada al crecimiento necesita centrarse en la innovación para poder crear historias y mensajes de marca convincentes, productos y servicios atractivos y tácticas de marketing sorprendentes que sitúen a la empresa en el mapa y le permitan convertirse en una autoridad en su nicho.

 

Traducido y adaptado del original "5 Tips to Create a Strong Product Vision", por Emma Miller en el blog de Innovation Management

 

Uno de los elementos esenciales de una innovación exitosa es la capacidad de crear una visión de producto poderosa y atractiva, un plan global que debe construirse antes de intentar empujar cualquier producto nuevo al mercado competitivo.

En resumen, la visión de producto es tu plan a largo plazo y global para tu nuevo producto que mira más allá de los primeros meses e incluso el primer año de su vida, y que se centra en el panorama general. Esta visión sirve como la base de toda tu estrategia de desarrollo de productos, que te permitirá asegurar el éxito de tu producto en la próxima década y el crecimiento de tu empresa.

Con eso en mente, aquí están los pasos que necesitas dar para crear una fuerte visión de producto.

 

1. LIDERA TALLERES DE PRODUCTO

No hace falta decir que la creación de una visión de producto no es un proceso de una sola persona, o al menos no debería serlo. Dada su complejidad y los numerosos factores internos y externos que guiarán el proceso de desarrollo en los próximos meses, es importante que te rodees de visionarios y personas experimentadas de diferentes departamentos para poder llevar a cabo talleres exitosos que generen ideas de calidad y te ayuden a dar forma a tu visión.

Esto significa que debes dejar que tus empleados clave participen en el proceso, y que debes organizar talleres frecuentes de brainstorming. Puedes dividirlos en equipos más pequeños y discutir los puntos débiles y las cuestiones que haya sobre el producto y la visión, los desafíos futuros y más. Intenta encontrar sobre la marcha tantas soluciones como puedas, y luego compara y contrasta los resultados con otros equipos.

 

2. INNOVA CON UN TABLERO DE VISIÓN DE PRODUCTO

Para ayudarte a llevar a cabo esos talleres de visión de productos de una manera eficiente y efectiva, también es importante utilizar una tabla de visión de producto. Puedes utilizar una pizarra en la sala de reuniones, una digital que todos tendrán en sus portátiles, o puedes dibujar una en una hoja de papel - lo importante es esbozar los elementos clave que te ayudarán a impulsar el proceso de innovación. La pizarra de visión de producto se utiliza comúnmente en el Design Thinking, ya que permite a los líderes empresariales encontrar soluciones eficaces a problemas complejos en un plazo razonable.

Los elementos clave de una tabla de visión de producto incluyen su objetivo demográfico, sus necesidades/puntos de vista/desafíos, las características y atributos de su producto que responden a resolver estos problemas, sus objetivos empresariales y cómo el producto contribuye al crecimiento empresarial y, por supuesto, la visión global. Comienza con tu visión a largo plazo en la parte superior, y ve bajando a través de estas categorías utilizando conocimientos relevantes del sector y datos concretos.

 

3. HAZ QUE TU VISIÓN SEA FÁCIL DE ENTENDER

A fin de "vender" tu visión a todos los actores e interesados clave como tus empleados, tus vendedores y minoristas, tus inversores, etc., tendrás que combinar datos procesables con elementos visuales convincentes que cuenten la historia de tu producto de manera que la gente lo entienda. Por eso es importante crear un contenido visual que capte todos esos elementos y transmita la información clave de manera atractiva.

En los últimos años, este ha sido un gran enfoque de empresas como Infostarters para crear extensos y visualmente atractivos catálogos y folletos de productos que capturen la esencia de la marca, la visión del producto, y combinen estos elementos con los datos relevantes de sus tableros de visión del producto. Este tipo de contenido visual atractivo es ideal para presentaciones y talleres, y puedes utilizarlo para tus estrategias de ventas y marketing, y ayuda a poner todo el proyecto en perspectiva.

 

4. ¿CÓMO SABES QUE TU VISIÓN ES LA BUENA?

Este es un problema común al que muchos líderes de negocios se enfrentan después de numerosas sesiones de tormentas de ideas y talleres de visión de productos. Con todas estas ideas fluyendo, con todos esos datos en la pizarra de visión de producto, y con toda esa creatividad impregnando tu equipo, puedes empezar a dudar de la visión y de si ya estás o no en el camino correcto.

Para evitar caer en esta trampa tan frecuente, asegúrate de hacer referencia a los siguientes elementos de una gran visión global. Tu visión debe ser amplia y atractiva, relevante interna y externamente, clara y concisa, perspicaz y basada en datos procesables, y por supuesto, alcanzable.

 

5. ESTABLECE OBJETIVOS Y TÁCTICAS INDIVIDUALES

Por último, recuerda usar tu visión como base para todas las demás metas, estrategias y tus pequeñas tácticas y tareas diarias. La visión es la estrella que te guía, y si intentas innovar un producto sin ella, inevitablemente te encontrarás con obstáculos en el diseño y el desarrollo, confusión entre tus filas, e invariablemente perderás todo tipo de plazos y fechas en el camino.

En vez de ello, haz siempre referencia a tu visión cuando establezcas objetivos a largo, medio y corto plazo. Construye una estrategia en torno a la visión, y luego empieza a trazar un mapa de las tácticas individuales para lograrla. Desglosa estas tácticas en tareas individuales, equipos y plazos más pequeños para que el proyecto siga avanzando en todo momento.

 

RESUMIENDO

Para establecerte como un contendiente viable en el mercado competitivo, necesitas golpear dicho mercado con una poderosa oferta de productos. Y la única manera de crear una línea de productos asombrosa es empezar con una visión de producto. Asegúrate de usar estos consejos para construir una fuerte visión de producto que lleve a tu compañía hacia adelante como un todo.

 

AUTORA

Emma Miller es una marketera y escritora de Sidney, que trabaja con empresas australianas de reciente creación en el desarrollo de negocios y marketing. Emma escribe para muchas publicaciones digitales relevantes y relacionadas con ese sector, y realiza un trabajo de Editora Ejecutiva en el blog de Bizzmark y como profesora invitada en la Universidad de Melbourne.

IMAGEN: la del artículo original

 

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