Qué hacer ante el fracaso de un proyecto

Por Alberto Losada Gamst

 

Ya es evidente. Esa propuesta o proyecto que parecía tener tanto futuro resulta que no funciona.

Y ahora, ¿qué hacemos?

Empecemos estableciendo la mentalidad -eso que en inglés se dice mindset– desde la que vamos a pensar, decidir y actuar. La que proponemos es la que nos parece mejor: la práctica, la que busca el lado positivo de cualquier experiencia para aprovecharla cara al futuro.

Ponernos a buscar culpables, humillar o despedir a las personas involucradas o recortar partidas presupuestarias destinadas a nuevos proyectos es el peor y más caro camino que se puede tomar.

 

LAS CONSECUENCIAS DE UNA MALA GESTIÓN DEL FRACASO DE PROYECTOS

Sobrevivir es adaptarse y evolucionar. Ello pasa necesariamente por hacer muchas pruebas que, en un buen porcentaje, nos llevará al fracaso.

Si desde la Dirección de la empresa u organización se lanza una campaña de reproches y señalamientos hacia los responsables del proyecto fallido conseguiremos:

  • Detener en seco toda iniciativa de pensar y proponer cosas nuevas
  • Calificar a quienes piensan mirando al futuro de frikis excéntricos potencialmente culpables de nuevos fracasos
  • Crear un ambiente de resignación, en el que las rutinas y el “así lo hemos hecho siempre” se apoderarán del ánimo de todos
  • Poner en evidencia la incompetencia emocional y pragmática de las personas que integran esa Dirección, lo que las encastillará aún más en sus conservadoras creencias
  • Alentar a los profesionales más dinámicos y creativos, aquellos que construyen el futuro de la organización, a buscarse su propio futuro profesional en otro sitio
  • Reforzar el poder intimidatorio de esos mandos intermedios vocacionalmente alérgicos y contrarios al cambio
  • Hacer un gran favor a la competencia, que sí que será capaz de gestionar más inteligentemente sus propios proyectos fracasados.

 

PENSEMOS ANTES DE ACTUAR

Sobre todo, hay que tener claro qué queremos conseguir tras ese proyecto fracasado. ¿Evitar riesgos? ¿Ahorrarnos nuevos fracasos? ¿Alentar o cortar la innovación? ¿Revisar las habilidades de gestión de proyectos de mi equipo? ¿Buscar otros enfoques?

Sin un objetivo claro, meditado tranquilamente, es muy probable que nos equivoquemos. O que dejemos pasar futuras oportunidades.

Es el momento de decidir qué estrategia vamos a seguir de cara a gestionar los cambios, promover el pensamiento crítico y fomentar la presentación y desarrollo de propuestas para desarrollar nuestro negocio. O para que nuestra organización funcione mejor y sea más capaz de adaptarse a un entorno tan líquido como el de hoy.

¿Qué mensaje queremos transmitir a nuestro equipo humano? ¿Uno desalentador y oscuro o, por el contrario, uno motivador que anime a seguir pensando en el futuro y a proponer cosas nuevas?

 

CÓMO GESTIONAR INTELIGENTEMENTE EL FRACASO DE UN PROYECTO

Lo primero es no montar una escena, literal y figuradamente hablando, por el fracaso. Un liderazgo emocionalmente competente es el que sabe sacar lo mejor de las personas, no el que las atemoriza y empequeñece.

Así que vamos a lo práctico.

1. Empezaremos por averiguar, en plan constructivo y no reprochativo, por qué se ha dado ese fracaso.
Las causas más frecuentes del fracaso suelen ser:

  • Expectativas y objetivos mal o pobremente definidos
  • Mala planificación
  • Mal cálculo de los tiempos
  • Una pobre comunicación entre las personas y departamentos implicados
  • Inadecuado seguimiento de la marcha del proyecto
  • Insuficiente motivación de las personas, que no terminan de ver la utilidad de todo el proyecto y el valor de la aportación propia.
  • Insuficiente identificación y gestión de otras partes a las que el proyecto pudiera afectar.
  • Mal cálculo o distribución del presupuesto
  • Inexperiencia en los responsables del equipo
  • Distribución poco clara de roles y responsabilidades
  • Falta de sentimiento de grupo ente sus participantes

Ese análisis forense nos permitirá recoger y ordenar conocimientos y prácticas que nos serán de una enorme utilidad para el próximo proyecto.

Porque habrá más, ¿verdad?

 

2. ¿Qué se puede salvar o aprovechar del proyecto fracasado?
Seguro que hay algo que podremos aprovechar. Contactos personales, dinámicas de colaboración que funcionaron bien, información generada y susceptible de ser aplicada en otros proyectos, personas que hemos descubierto gracias al proyecto que tienen talentos y habilidades que no conocíamos, …

En todo caso, ahora dispondremos de una experiencia de la que antes carecíamos y que nos permitirá acercarnos más al éxito en el próximo proyecto.

 

3. ¿Cómo evitar que vuelvan a fracasar futuros proyectos?
Al 100%, imposible. Y si consiguiéramos ese 100% de éxitos, es que no estamos arriesgando lo suficiente ni estamos haciendo cosas realmente innovadoras. Esas que nos diferenciarán de nuestros competidores.

  • Aprendamos de los errores: un fracaso enseña bastante más que un éxito. Sin tomarnos las cosas personalmente sino con la voluntad de aprender. Ese análisis post mortem del proyecto anterior nos ahorrará repetir errores.
  • Asegurémonos de tener claro el objetivo del nuevo proyecto. Establezcamos hitos intermedios, metas volantes que nos permitirán hacer un seguimiento sensato y objetivo.
  • Para conseguir ese objetivo nos harán falta recursos. Asegurémonos de dotarlo de suficiente financiación, de los medios materiales imprescindibles y del tiempo que anticipamos como razonable para su ejecución.

Finalmente, seamos especialmente cuidadosos con el equipo humano que integra el proyecto y que hará posible que pase de las ideas a las realidades. ¿Cómo?

  • Seleccionando el conjunto de habilidades, competencias y personalidades cuyo mix permita la suficiente diversidad como para que sea difícil dejar algún área importante sin representar.
  • Demos la formación necesaria, tanto técnica como de habilidades humanas, para que cada integrante se sienta seguro de su capacidad y cómodo en el equipo.
  • Asegurémonos de que quien ejerza el liderazgo sea emocionalmente competente, capaz de aunar los esfuerzos y las capacidades de los demás. Que sepa inspirar y orientar, motivar, halagar y corregir, haciendo que todos se sientan parte de un algo con una misión clara y compartida.

 

Los fracasos de los proyectos vienen derivados de una deficiente planificación técnica y de una inadecuada interacción de las personas participantes. Creo que la parte técnica es más fácil de cubrir que la humana: esta última es mucho más intangible y voluble. Depende mucho de factores emocionales que por definición son cambiantes y personales. Hay que conseguir que eso que llamamos inteligencia colaborativa en la empresa ocurra de una forma ejemplar dentro del equipo del proyecto.

Como se suele decir, un equipo pequeño pero comprometido con un sentido de propósito común es capaz de conseguir cualquier cosa.

 

Un equipo como el de tu próximo proyecto.

 

AUTOR
Alberto Losada Gamst. Consultor de empresas especializado en la inteligencia colaborativa y la gestión de las ideas. Escritor de artículos sobre innovación, comunicación en las empresas y repensamiento de nuestras actividades.

Como formador especializado en habilidades de comunicación e innovación en las organizaciones, he impartido talleres en más de 30 empresas (muchas de las cuales han repetido con nuevos grupos) y más de 1.100 participantes. Y en todas las ocasiones he aprendido mucho de todos. ¡Gracias por ello!

IMAGEN: Rumpel en Pixabay

 

— ¿Te gusta lo que estás leyendo? ¡Suscríbete al boletín semanal de Avantideas! —

 

Si te ha gustado... ¡pásalo!

Comparte tu opinión



Suscríbete a nuestro Boletín

Al hacerlo, aceptas la Política de Privacidad.

Buscar contenidos …

Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Search in posts
Search in pages

Categorías de los artículos

Suscríbete a nuestro Boletín

Al hacerlo, aceptas la Política de Privacidad.
¿Quieres recibir cada semana la última publicación del blog de Avantideas?
como gestionar ideas en la empresa y tener sistemas de inteligencia colaborativa
Te mandaremos ideas y reflexiones de expertos de todo el mundo que sin duda te serán útiles.
Holler Box