Cómo comunicarse con una persona tóxica

 

Si has tratado de usar la razón y la lógica para hablar con una persona tóxica, entonces probablemente ya sabes que las habilidades típicas de comunicación no funcionan. El objetivo de una persona tóxica no es solucionar el problema. La meta de la persona tóxica es hacerte sentir que el problema eres tú.

 

Traducido y adaptado del original “9 Tips for Communicating with a Toxic Person“, por Sarah K. Ramsey

 

A los tóxicos les da literalmente un subidón  al controlarte y ver cómo te retuerces. Si tratas de apelar a su bondad, dirán que eres manipulador. Si tratas de mantenerte firme, te dirán que estás controlando. Y, si no te comunicas en absoluto, dirán que eres negligente. Si has tratado con un narcisista durante un período de tiempo, entonces probablemente ya sabes que no hay una manera fácil de ganar, pero hay varias maneras de transmitir tu punto de vista sin perder la cabeza.

 

1. Niégate a negociar con terroristas.

En primer lugar, recuerda que  no estás participando en una conversación normal. Las personas tóxicas no están interesadas en una situación en la que todos ganan, basada en intereses mutuos. Quieren que te sientas como un perdedor para que se sientan como un ganador. La lógica y los puntos válidos no son útiles en este tipo de comunicación porque ninguna cantidad de inteligencia y compromiso te hará digno en la mente de la persona tóxica. La única forma de que ganen es si tú pierdes. La gente verdaderamente tóxica hará cualquier cosa para hacerte perder y quedar mal. Ni siquiera es personal hacia ti. Son tan drásticamente inseguros por dentro que se alimentan del dolor de los demás. Esto significa que no hay forma de negociar con ellos.

Antes de la discusión, averigua qué es lo que quieres y qué es lo que estás dispuesto a ceder para obtener lo que quieres. Dedica tu tiempo a pensar en maneras creativas de conseguir lo que quieres en lugar de maneras creativas de argumentar lo que quieres. Tus argumentos no van a funcionar por muy inteligentes que sean, de modo que la diplomacia no será útil. Averigua qué es lo que quieres y no te eches atrás. ¡El compromiso no te llevará a ninguna parte!

 

2. Nunca muestres emociones.

La emoción alimenta la locura. A la gente tóxica le encanta decir cosas hirientes para tratar de hacerte sentir mal. Cuando digan algo malo, no respondas inmediatamente. Cálmate y asegúrate de que eres capaz de decir exactamente lo que quieres sin ninguna emoción. ¡Recuerda que tu dolor es la droga de la persona tóxica! Por lo tanto, cada vez que muestras emociones la persona tóxica sabe que tiene algún tipo de control sobre sobre ti. Está tratando de ponerte nervioso porque si pierdes la calma entonces puede decir. “¡Bueno, mira, se le ha ido la cabeza!” Mantén cada palabra neutral.

 

3. Nunca juegues a la defensiva.

A la gente tóxica le encanta decir mentiras sobre ti. Si pueden involucrarte en una conversación sobre las mentiras, entonces pueden alejarte del propósito original de la conversación. En cuanto empieces a jugar a la defensiva estarás dando validez a sus declaraciones. Si un mendigo en la calle dijera: “El cielo se está cayendo”, probablemente no te acercarías  y empezarías a explicarle por qué el cielo no se está cayendo. Sacudirías la cabeza, murmurarías algo acerca de que la gente está loca y seguirías adelante con tu vida. Cuando una persona tóxica dice algo absurdo, imagínatelo tal como lo harías con el mendigo. Sin embargo, si empiezas a defenderte, les das la impresión de que estás de acuerdo con ellos. Sólo sentimos la necesidad de defendernos de las cosas que nos llegan a la piel. Si alguien dijera: “Eres la mejor persona que conozco”, no te pondrías a la defensiva. Sin embargo, si alguien dice: “Sé que has estado mintiendo sobre eso”, entonces normalmente nos ponemos a la defensiva porque queremos demostrar nuestra honestidad.

Aprende tus puntos de activación (esos temas o situaciones que hacen que te sientas mal) para que cuando alguien trate de usarlos puedas estar preparado. Conócete a ti mismo, conoce tu verdad y no la defiendas. ¡Nunca!

 

4. Date cuenta de que nunca va a ser tu turno.

Puedes ser amable esta vez y dejar que la persona tóxica se salga con la suya, pero eso no significa que la próxima vez te devolverá el favor. Negocia lo que quieras y consíguelo por escrito. Si permites que se salga con la suya, entonces olvídate de la idea de que la persona tóxica te permitirá salirse con la tuya la próxima vez. Esperar que la gente tóxica juegue con reglas justas es un camino garantizado para la frustración. Y cada vez que te sientas frustrado, la persona tóxica se siente feliz. Le encantará ver cómo te enfadas. Si estás de acuerdo con algo, hazlo porque estás de acuerdo con ello o porque estás listo para seguir adelante, no porque creas que te mostrarán amabilidad más adelante.

 

5. Concéntrate en ganar, no en pelear.

¿Qué quieres realmente de una situación dada? Si tu objetivo es vencerlos, mostrándoles lo duro que eres o que tienes la última palabra, entonces sólo estarás alimentando su loca adicción. La venganza más dulce es crear la mejor versión de ti mismo y alejarte lo más posible de la persona tóxica. Jugar en una vida de lucha sólo te hará gastar la energía y los recursos que necesitarás para reconstruirte. ¿Es justo? Dios, no. Pero si no está funcionando, entonces no está funcionando. Y, en este punto, probablemente has estado peleando con la persona tóxica por un tiempo y sabes que demostrar que tienes razón no funciona. Averigua lo que realmente quieres tú y concéntrate en tu objetivo en lugar de luchar por enfado o por la posibilidad de ser justo. ¡Eso no significa dejar que se salgan con la suya todo el tiempo! Significa luchar por las cosas que encajan en lo que realmente quieres y minimizar el resto de la comunicación. Recuerda que a las personas tóxicas les encanta pelear, por lo que seguir discutiendo les da la ventaja que tiene el jugador local en un partido.

 

6. Que sea breve y dulce.

¡Sí, dije dulce! A lo largo de esta vida, siempre tendrás que mirarte en el espejo y decir: “¿Estoy orgulloso de ser la persona que me mira?” Si con frecuencia te ves metido en el barro entonces va a ser difícil disfrutar de tu vida. Sólo di palabras que sea absolutamente necesario decir. Intenta convertir una página en un párrafo y un párrafo en una frase. Cuantas menos palabras, mejor. Además, nunca se sabe quién está leyendo tu comunicación o si podría aparecer en un juicio algún día.

 

7. Conoce tus puntos ciegos.

Los narcisistas han construido defensas de tal manera que ya no sienten vergüenza, culpa o empatía. Pero la vergüenza, la culpa y la empatía son parte del hecho de ser humano. Así que en lugar de sentir estas cosas en su propia vida, crean situaciones en las que usan tu empatía contra ti y experimentan tu vergüenza y culpa para que puedan sentirse humanos sin ningún coste para su frágil ego. Conocer tus propios  puntos ciegos significa entender qué desencadenantes van a intentar activar, y ser proactivo en lugar de reactivo. Los puntos ciegos pueden ser de todo, desde la inseguridad y la culpa hasta la amabilidad y la complacencia. ¿Qué es lo que la persona tóxica va a apelar para que te doblegues a su voluntad?

 

8. Protéjete.

Pasa el correo electrónico que te ha mandado la persona tóxica a un amigo, o revisa tu respuesta a través de un profesional que te ayude, reproduce tu canción de lucha más poderosa antes de responder a la comunicación. No puedes controlar la respuesta de la persona tóxica, pero puedes hacer todo lo posible para crear un ambiente óptimo. Rodéate de personas, objetos, vistas, olores y sonidos que te hagan sentir seguro para que la persona tóxica tenga menos probabilidades de penetrar esa sensación de seguridad cuando se vea forzado a comunicarse.

 

9. Alimenta tu alma, no tu ego.

No hay nada justo, correcto o aceptable en una relación tóxica. La persona tóxica crea su cielo al crear tu infierno. Lo que no está bien. Pero al tratar con gente tóxica tenemos que hacer lo que realmente funciona en lugar de lo que nos gustaría que funcionara. Y, para eso, tenemos que alimentar nuestras almas en lugar de nuestros egos. Alimentar nuestro ego significa sentirse justificado, correcto, tener la última palabra o probar nuestro punto de vista:  algo que se percibe desde fuera como un poco enfadado y a menudo engreído. Alimentar nuestra alma significa encontrar la paz, elevarnos por encima de los mentalmente desequilibrados y hacer que nuestras vidas avancen: este se percibe como algo curioso y bajo control. Desde fuera, al alimentar tu ego parece que eres parte del problema; sin embargo, alimentar tu alma parece que te estás elevando por encima del problema. Alimenta tu alma.

Comunicarse con una persona tóxica nunca será fácil. Sin embargo, estos consejos lo harán manejable para que puedas minimizar el efecto que tiene en tu vida. ¡Si te ves obligado a tratar con un narcisista, tu mejor defensa es invertir en ti mismo!

 

LA AUTORA
Sarah K. Ramsey, M.S. es una coach de vida certificada y Master Practitioner Neuro-Lingüístico (NLP Programming). La PNL se basa en la idea de que las personas más exitosas del mundo son capaces de ver perspectivas y opciones que el individuo promedio no puede ver. Su programa estrella es “Bounce Back”, (“Recupérate”) de distintas emociones y situaciones.

 

IMAGEN: sebastiaan stam en Unsplash

 

Si te ha gustado... ¡pásalo!

Comparte tu opinión



Suscríbete a nuestro Boletín