Ya se terminó el verano con sus vacaciones -y lo mismo podríamos decir de cualquier periodo semejante del año en el que dejamos de trabajar unos días. Toca volver a la rutina y muchas personas se preguntan si es un buen momento para cambiar algo.
Pero el solo hecho de pensarlo ya se hace muuuuy cuesta arriba.
Así que echemos un vistazo a lo que opina nuestro gurú zen de cabecera.
Traducido y adaptado del original "Changing Habits: How to Let Go of Sacred Cows", por Leo Babauta en Zen Habits.
Para cambiar un hábito, ya sea que estés empezando uno nuevo o dejando uno viejo, tienes que desprenderte de algo realmente importante para ti. Por eso a la mayoría de la gente le cuesta cambiar de hábitos: no es fácil dejar atrás aquello que consideras intocable.
Veamos algunos ejemplos:
- para empezar a hacer ejercicio y moverte más, tienes que renunciar a la comodidad de estar sentado mirando o leyendo cosas en tus dispositivos.
- para empezar a levantarte más temprano, tienes que dejar de hacer aquello que te gusta y que te mantiene despierto hasta tarde (quizás ver la televisión).
- para dejar de beber alcohol, tienes que renunciar a un ritual nocturno relajante o a alguna actividad social divertida que hagas con tus amigos.
- para empezar a meditar por la mañana, tienes que renunciar a la comodidad de apresurarte a hacer todas las tareas del día.
- para perder peso, tienes que renunciar a la posibilidad de comer lo que te apetezca cuando te apetezca.
Ya entiendes la idea. No hay cambio sin la pérdida de algo especial. Por eso nos resistimos al cambio; tal vez lo deseamos, pero la pérdida de ese valor sagrado es realmente difícil.
Hablemos de cómo desprendernos de algo importante para poder generar un cambio que dure en el tiempo.
Primero, pregúntate: ¿De verdad quiero hacer este cambio? ¿Es un cambio que simplemente suena bien, o es realmente importante para ti? ¿Por qué te importa?
En segundo lugar, pregúntate: ¿a qué tengo que renunciar y estoy dispuesto a dejarlo ir? No es fácil renunciar a estas cosas. ¿Es el cambio tan importante para ti que estás dispuesto a dejar atrás lo que antes era importante? Por ejemplo, cuando dejé de fumar, me di cuenta de que la salud de mi familia era más importante que el placer momentáneo, el aspecto social del tabaco (en aquel entonces) o el alivio del estrés que me proporcionaba. Podía encontrar otras formas de aliviar el estrés, otras cosas que disfrutar, otras maneras de socializar.
En tercer lugar, reeduca tu cerebro para recordar por qué esto es importante cuando surja la tentación de volver a hacer lo de antes. Por ejemplo, si normalmente socializas con amigos bebiendo alcohol, cuando llegue el momento de hacerlo, podrías pensar algo como: "¡merezco divertirme con mis amigos los fines de semana!". Necesitas crear una creencia alternativa, como "Beber con amigos me hace comportarme de forma poco saludable" o "No quiero depender del alcohol para disfrutar de la vida; también puedo socializar con una bebida gaseosa sin alcohol".
Te daré algunos ejemplos de mi vida:
- la meditación es un descanso tranquilo que me merezco.
- para mí, dormir bien es más importante que disfrutar de unos sorbos de café.
- no necesito que los animales mueran o sufran para tener alimentos nutritivos y deliciosos.
- me preocupo demasiado por mi cuerpo como para quedarme aquí sentada mucho tiempo.
- no necesito más comida en esta fiesta, porque comer en exceso me hace sentir fatal.
- no me gusta malgastar mi tiempo en el teléfono.
¿Qué cambio quieres hacer que sea más importante que tus hábitos intocables?



