7 modelos de negocio que están cambiando nuestra forma de trabajar, vivir y crear valor

Algunas de las innovaciones más potentes que se producen hoy en día no tienen que ver con tecnologías de vanguardia, sino con la creación de modelos de negocio fundamentalmente nuevos. Durante la mayor parte de la historia, estos modelos fueron notablemente estables, dominados por unas pocas ideas clave, actualizadas por unas pocas variaciones importantes sobre estos temas.

 

Traducido y adaptado del original "7 Business Models Reshaping How We Work, Live, and Create Value", por Peter H. Diamandis, MD, en el blog de Singularity Hub

 

En los años 20, fueron los modelos de "cebo y anzuelo", en los que se atrae a los clientes con un producto inicial de bajo coste (el cebo: una maquinilla de afeitar gratis) y luego se les obliga a comprar infinitas recargas (el anzuelo: recargas de cuchillas).

En la década de 1950, fueron los "modelos de franquicia", de los que fue pionero McDonald's. O en los años 60, con los "hipermercados" como Walmart.

Pero con la llegada de Internet en los 90, la reinvención del modelo de negocio entró en un periodo de crecimiento radical. En menos de dos décadas, hemos visto cómo los efectos de red han dado lugar a nuevas plataformas en un tiempo récord, cómo el bitcoin y el blockchain han socavado los modelos financieros de "terceros de confianza" existentes, y cómo el crowdfunding y las ICOs han puesto patas arriba las formas tradicionales de obtención de capital.

Ahora somos testigos de siete modelos emergentes que redefinirán los negocios en las próximas décadas. Y hoy en día, mientras que innumerables empresas están ancladas en una mentalidad de mantener-competir únicamente en la ejecución operativa, es más vital que nunca aprovechar estos modelos de negocio para tener éxito en la década de 2020.

Cada uno es una nueva y revolucionaria forma de crear valor; cada uno es una fuerza de aceleración. Sumerjámonos en ello.

 

7 MODELOS DE NEGOCIO QUE GOBERNARÁN LA DÉCADA

1. La economía colaborativa: El crowdsourcing, el crowdfunding, las ICOs, los activos apalancados y el staff-on-demand -esencialmente, todos los desarrollos que aprovechan los miles de millones de personas que ya están en línea y los miles de millones que van a estarlo.

Todos han revolucionado la forma de hacer negocios. Basta con considerar los activos apalancados, como los vehículos de Uber y las habitaciones de Airbnb, que han permitido a las empresas escalar a gran velocidad. Estos modelos de economía de masas también se apoyan en el personal a la carta, que proporciona a la empresa la agilidad necesaria para adaptarse a un entorno que cambia rápidamente. Y hay de todo, desde trabajadores para microtareas detrás de Mechanical Turk de Amazon en el extremo inferior, hasta los servicios de científicos de datos bajo demanda de Kaggle en el extremo superior.

Ejemplo: Airbnb se ha convertido en la mayor "cadena hotelera" del mundo, aunque no posee ni una sola habitación de hotel. En su lugar, aprovecha (es decir, alquila) los activos (habitaciones libres) de la multitud, con más de 6 millones de habitaciones, pisos y casas en más de 81.000 ciudades de todo el mundo.

 

2. La economía gratuita/de datos: Se trata de la versión de plataforma del modelo de "cebo y anzuelo", que consiste esencialmente en cebar al cliente con el acceso gratuito a un servicio interesante y luego ganar dinero con los datos recogidos sobre ese cliente. También incluye todos los desarrollos impulsados por la revolución del big data (España 2020, N. del T.), que nos permite explotar la microdemografía como nunca antes.

Por ejemplo: Facebook, Google, Twitter... Hay una razón por la que este modelo ha transformado a las startups de los dormitorios en superpotencias mundiales. Las consultas diarias de Google han pasado de 500.000 en 1999 a 200 millones en 2004, a 3.000 millones en 2011 y a 5.600 millones en la actualidad. Aunque cada vez más usuarios son conscientes de los valiosos datos que intercambian a cambio del servicio de búsqueda "gratuito" de Google, es probable que este modelo probado siga teniendo éxito en la década de 2020.

 

3.La economía de la inteligencia: A finales del siglo XIX, si querías una buena idea para un nuevo negocio, todo lo que necesitabas era coger una herramienta existente, por ejemplo un taladro o una tabla de lavar, y añadirle electricidad, creando así un taladro eléctrico o una lavadora.

En la década de 2020, la IA será la electricidad. En otras palabras, se toma cualquier herramienta existente y se le añade una capa de inteligencia. Así, los teléfonos móviles se convertirán en smartphones, los altavoces estéreo en altavoces inteligentes y los coches en vehículos autónomos.

Ejemplo: Todos conocemos a los grandes nombres que incorporan la IA a sus modelos de negocio, desde Amazon hasta Salesforce. Pero cada día surgen más startups de IA: 965 empresas relacionadas con la IA en Estados Unidos recaudaron 13.500 millones de dólares en capital riesgo hasta los primeros 9 meses del año pasado, según la National Venture Capital Association. La más valorada de todas ellas es Nuro, un servicio de entrega de comestibles sin conductor valorado en 2.700 millones de dólares. Se espera que la IA siga transformando la mayoría de los negocios en la década de 2020.

 

4. Las economías de ciclo cerrado: En la naturaleza, nunca se desperdicia nada. Los detritos de una especie siempre se convierten en la base de la supervivencia de otra. Los intentos humanos de imitar estos sistemas totalmente libres de residuos se han denominado "biomimetismo" (si se trata de diseñar un nuevo tipo de producto) o "de cuna a cuna" (si se trata de diseñar un nuevo tipo de ciudad) o, más sencillamente, "economías de ciclo cerrado". Estos modelos serán cada vez más frecuentes con el aumento de consumidores concienciados con el medio ambiente y las ventajas económicas de los sistemas de circuito cerrado.

Ejemplo: El Banco de Plástico, fundado en 2013, permite a cualquier persona recoger residuos de plástico y dejarlos en un "banco de plástico." El recolector recibe un pago por la "basura", desde dinero en efectivo hasta tiempo de WiFi, mientras que el banco de plástico clasifica el material y lo vende al reciclador adecuado, cerrando así un ciclo abierto en el ciclo de vida del plástico.

 

5. Organizaciones autónomas descentralizadas (DAO): En la convergencia de la cadena de bloques y la IA se encuentra un tipo de empresa radicalmente nuevo: una sin empleados, sin jefes y con una producción ininterrumpida. Un conjunto de reglas preprogramadas determina el funcionamiento de la empresa, y los ordenadores hacen el resto. Una flota de taxis autónomos, por ejemplo, con una capa de contratos inteligentes respaldada por blockchain, podría funcionar por sí misma las 24 horas del día, incluyendo la conducción al taller de reparación para el mantenimiento, sin ninguna participación humana.

Ejemplo: Aunque las DAOs están empezando a surgir, la plataforma DAOstack está trabajando para proporcionar a estos negocios herramientas para el éxito, incluyendo incentivos criptoeconómicos fiables y protocolos de gobierno descentralizados. DAOstack pretende crear negocios en los que la única influencia externa sea el cliente.

 

6. Modelos de mundos múltiples: ya no vivimos en un solo lugar. Tenemos personas en el mundo real y personas en línea, y esta existencia deslocalizada no va a hacer más que aumentar. Con el auge de la realidad aumentada y la realidad virtual, estamos introduciendo más capas en esta ecuación. Tendremos avatares para trabajar y avatares para jugar, y todas estas versiones de nosotros mismos son oportunidades para nuevos negocios.

Ejemplo: Second Life, el primer mundo virtual creado en 2003, dio lugar a una economía multimillonaria. La gente pagaba a otras personas para que diseñaran ropa y casas digitales para sus avatares digitales. Cada vez que añadimos una nueva capa al estrato digital, también estamos añadiendo toda una economía construida sobre esa capa, lo que significa que ahora estamos llevando a cabo nuestros negocios en múltiples mundos a la vez.

 

7. La Economía de la transformación: la Economía de la Experiencia consistía en compartir experiencias, por lo que Starbucks pasó de ser una franquicia de café a un "tercer lugar". Es decir, ni casa ni trabajo, sino un "tercer lugar" en el que vivir tu vida. Comprar una taza de café se convirtió en una experiencia, una especie de parque temático con cafeína. La siguiente iteración de esta idea es la Economía de la Transformación, en la que no sólo pagas por una experiencia, sino que pagas para que tu vida sea transformada por esta experiencia.

Ejemplo: Las primeras versiones de este modelo pueden verse en el auge de los "festivales de transformación", como Burning Man, o en empresas de fitness, como CrossFit, en las que la experiencia suele ser mala (te ejercitas en viejos almacenes), pero la transformación es grande (la persona en la que te conviertes después de tres meses de ejercitarte en esos almacenes). Los consumidores ya no buscan experiencias meramente placenteras: buscan retos que transformen.

 

REFLEXIONES FINALES

Lo que todo esto nos dice es que lo habitual se está convirtiendo en algo inusual. Y para las empresas existentes, como explicó Clayton Christensen, de Harvard, esto ya no es opcional: "La mayoría [de las organizaciones] piensan que la clave del crecimiento es desarrollar nuevas tecnologías y productos. Pero a menudo esto no es así. Para desbloquear la próxima ola de crecimiento, las empresas deben integrar estas innovaciones en un nuevo modelo de negocio disruptivo."

Y para los que estamos fuera de estos modelos disruptivos, nuestra experiencia será mejor, más barata y más rápida.

Mejor significa que los nuevos modelos de negocio hacen lo que todos los modelos de negocio hacen: resolver problemas para la gente en el mundo real mejor que nadie.

Más barato es obvio. Con la desmonetización a flor de piel, los clientes -y eso significa todos nosotros- esperan más por menos.

Pero el verdadero cambio es el último: más rápido. Los nuevos modelos de negocio ya no son fuerzas para la estabilidad y la seguridad. Para competir en el acelerado clima actual, estos modelos están diseñados para la velocidad y la agilidad.

Y lo que es más importante, nada de esto corre el riesgo de ralentizarse.

 

AUTOR

Peter H. Diamandis es el fundador y presidente ejecutivo de la Fundación XPRIZE, que lidera el mundo en el diseño y funcionamiento de competiciones de incentivos a gran escala. También es el fundador ejecutivo y director de la Singularity University, una comunidad global de aprendizaje e innovación que utiliza tecnologías exponenciales para afrontar los mayores retos del mundo y construir un futuro mejor para todos.

También ha creado el "360 Executive Mastermind", y la Comunidad "Abundance Digital" .

IMAGEN: la del artículo original, por Free-Photos

 

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