Como en su día pasó con Internet o el correo electrónico, la aparición de la Inteligencia Artificial Generativa está replanteando muchas dinámicas en las empresas.
Da igual que seas un autónomo solitario, el CEO de una empresa con dos empleados, un Director de Departamento o cualquier otra responsabilidad profesional. La Inteligencia Artificial está ahí para ayudarte… si la sabes utilizar.
Piensa en el flujo típico cuando buscas la solución a un problema. Por ejemplo, que tu ordenador se reinicia por su cuenta de vez en cuando. Te vas a tu IA favorita y se lo cuentas. Te da una serie de diagnósticos y lo que recomienda que hagas. Te lo dice con total seguridad. Pero en cuanto le cambias un parámetro, va y te dice “¡Ah, pero eso lo cambia TODO!” Y vuelta a empezar. Muy frustrante.
De modo que, ya que casi todos estamos usando IAs generativas para que nos ayuden, ¿qué tal si preparamos una Guía para hacerlo eficazmente?
Dicho y hecho. Lo mejor siempre es ir a la fuente. Preguntemos entonces a esas IAs. Pedí 7 tips para usarlas con eficacia, y el futuro de esta colaboración de aquí a 5 años. Pregunté a cuatro de ellas, recopilé las respuestas, y este es el resultado de la fusión de todas sus opiniones.
TIPS PARA TRABAJAR EFICAZMENTE CON LAS INTELIGENCIAS ARTIFICIALES GENERATIVAS
1.Comparte el contexto.Un amigo mío que era una fuente continua e inagotable de ideas y proyectos me empezaba a hablar de algo y yo, perdido, le contestaba “¿de qué carpeta me hablas?”. Y así entendía a qué tema se refería.
Tú tienes en tu mente toda la información en la que se mueve tu duda. Solo tú. De momento, las IAs (como las personas) no saben leer lo que piensas. Dilo. Ayuda a que te ayuden.
2.Explica clara y estructuradamente lo que quieres. Como ocurre con un formulario, el orden de sus campos te ayuda a repartir la información de una forma comprensible. Deja claro el tono del lenguaje, el rol desde el que te hablará la IA, y en qué formato quieres que sea la respuesta: en 3 párrafos, o en 5 puntos con una breve explicación cada uno, o con una extensión de 350 palabras.
Si vas a una heladería y pides un helado, conviene que digas cómo lo quieres. Con detalles. La diferencia entre pedir "un helado" y "un cucurucho con dos bolas, una de pistacho y la otra de chocolate, con un topping de almendras" es la diferencia entre lo genérico y lo útil. Entre lo que exigirá aclaraciones y lo que directamente se corresponde con lo que quieres. En otras palabras: que te trabajes el prompt. De su calidad depende la de la respuesta. Es una inversión que te dará dividendos en forma de buen material.
3.Crea a partir de sus respuestas. No te quedes con la primera respuesta: una IA no es una máquina vending de la que sale el producto terminado. Comprueba si se alinea con tu idea o propósito. Itera. Perfila los contenidos generados. Centra el tema o abre un poco el foco. Descarta posibilidades. Recuerda que la conversación la dirige la parte humana: es a ti a quien toca decir por dónde y cómo quieres que vaya. No tienes por qué contestar a sus preguntas y propuestas. Ten siempre presente tu objetivo y persíguelo.
4.Descubre los prompts en secuencia. En vez de pedir “el plan de negocio de una panadería”, empieza explicando qué tipo de panadería, en qué zona, y qué apartados debe incluir ese plan. Luego ve pidiendo propuestas de contenido para cada apartado, y así vas avanzando. Tengas la versión gratuita o de pago, las IAs “recuerdan” chats anteriores (si es que tienes activada esa función) y se pueden apoyar en ellos para elaborar los contenidos.
5.Aprende a usar la IA. Si como yo eres de los que aprendieron Office a base de prueba y error, esta es la forma de ahorrarte mucho tiempo y disgustos. Desde los esquemas de prompting (RTF, CAR, RODES) a las técnicas de razonamiento (Zero-shot, Chain of Thought, Knowledge Generation). Deja a un lado tu orgullo y ponte a aprender cómo dominar el uso de la IA mucho más allá de esta Guía básica. Hay muchos recursos gratuitos en Internet que puedes aprovechar hoy mismo.
Muy recomendables para no profesionales son Tina Huang (imprescindible su resumen del curso de Google sobre Prompt Engineering) , dotCSV (Carlos Santana Vega) o Xavier Mitjana.
6.Experimenta con roles y perspectivas distintas. Ya lo vimos al comienzo. Cualquier IA entenderá perfectamente qué esperas si le dices “actúa como abogado del diablo y dime por dónde fracasaría este proyecto” (cuyo documento previamente habrás cargado). O “dale a este informe financiero un tono de guasa y diversión, incluyendo algún chiste a ser posible bueno”. O “desde tu rol de optimista a pesar de todo, dime 10 razones por las que a los humanos les conviene vivir acompañados antes que solos”. Tú dale un rol, un punto de vista, y te sorprenderá lo en serio que se lo toma.
7.Mantén alerta tu pensamiento crítico y verifica los datos. No te lo creas todo a la primera. Pide links que apoyen lo que dice. Cuestiona sus respuestas. Nunca olvides que toda IA alucina de vez en cuando.
Por eso es tan importante saber algo del tema de la conversación. Ese conocimiento te facilita la identificación de derrapes y de razonamientos extraños. Incluso te servirá para reconocer y gestionar ese efecto túnel de búsqueda de respuestas tan típico de las IAs.
La IA generativa es tu fuerza de amplificación, no tu sustituto. En mis IAs tengo configurado su estilo de respuesta (¿lo has hecho tú ya?) para que, entre otras cosas, sean críticas con mis proyectos y aporten ideas alternativas viables. Algo irritante a veces, pero en general mucho más adecuado y productivo para tener un buen producto final. Esto va de trabajo en equipo… siendo tú quien lo lidera.
¿CÓMO SERÁ LA COLABORACIÓN HUMANO-IA DENTRO DE 5 AÑOS? (allá por 2031)
Aquí las respuestas de las IAs están en línea con lo que pensamos las personas.
El concepto al que llegamos todos es al de “AI Literacy”. Es decir, no solamente estar familiarizado con la IA sino además tenerla integrada en muchos flujos de actividad en nuestra vida profesional y personal.
Aquellos profesionales capaces de formular buenas preguntas, integrar la herramienta en procesos reales y ejercer criterio propio ganarán velocidad, profundidad y ventaja competitiva. Destacarán en la aportación de valor y serán protagonistas en la famosa lucha por el talento.
En cambio, quienes no la usen o que lo hagan de una forma básica y sin estrategia, se quedarán atrás. Como mucho, producirán contenidos mediocres fácilmente olvidables que no aportan nada. De la misma forma que hoy no imaginamos a nadie diciendo que no usa el correo electrónico o Internet, tampoco se apreciará el analfabetismo (o la torpeza) respecto del aprovechamiento de las capacidades de la IA.
REFLEXION FINAL SOBRE LA RELACIÓN HUMANOS-IA
¿A dónde nos lleva todo esto? Creo que la conclusión es clara: esta colaboración no reemplazará el ingenio humano, sino que lo amplificará. Los que dominen esta nueva tecnología van a tener una ventaja competitiva inmensa, fomentando innovaciones que transformarán industrias enteras gracias a su potenciada productividad y uso de los datos. La clave hoy es no tratar a las IAs como cajas mágicas ni como meras curiosidades, sino como colaboradores que necesitan que se les den objetivos, instrucciones precisas, supervisión responsable y un aprendizaje constante. Exactamente como un miembro humano de tu equipo.
AUTORES
Alberto Losada Gamst, en colaboración con Gemini, Claude, Grok y ChatGPT
Director y cofundador de Avantideas. Consultor de empresas especializado en ayudar a las empresas a estar mejor preparadas para su viaje al futuro a través de las mentalidades adecuadas, la comunicación emocionalmente inteligente y el pensamiento de ecosistema. Mentor para startups con Wayra, Human Age Institute y la Fundación Tomillo.
Ya que me fascina lo que nos traerá el futuro dentro de 20-30+ años, monté el podcast Mentes Futuras para entrevistar a los expertos. Y soy miembro de la Asociación Española de Prospectiva.
Como formador especializado en habilidades de comunicación e innovación en las organizaciones que desean alcanzar el futuro, he impartido talleres en más de 50 empresas (muchas de las cuales han repetido con nuevos grupos), tanto presencialmente como online. Y en todas las ocasiones he aprendido mucho de todos. ¡Gracias por ello!
IMAGEN: montaje propio en Canva Pro



