Cómo hacer más creativa la empresa

 

Creatividad no es solamente ser capaz de inventar cosas nuevas. Es tener un enfoque abierto y crítico que busca también formas mejores de hacer lo que uno hace. Es un espíritu, una forma de pensar.

La mayor parte de los responsables de empresas con visión de futuro se preguntan a diario cómo desarrollar y poner en el mercado productos y servicios nuevos. Estancarse con una cartera fija, por mucho éxito que tenga hoy, es el primer signo de declive y promesa de pronta crisis. La evolución continúa porque cambian las personas, las modas, la tecnología, la economía, las leyes… todo cambia. El mercado de hoy quizá ya no exista dentro de poco.

El grave error de muchos directivos es pensar que “¡hay que innovar!” como si fuera un objetivo en sí. Lo mismo que redecorar las oficinas para dar un aire nuevo. O, peor aún, para que luzca bien en el anuario y en las campañas de Marketing.

 

EL ENTORNO

La innovación no es un objetivo. Es un medio para maximizar resultados empresariales. Es una forma de trabajar más abierta e imaginativa que la tradicional de jerarquías y egos de despacho. Exige confianza, autoestima en los que intervienen, convicción de los mandos sobre su papel de gestores de talento y no de reyes de departamento, y espíritu crítico a la vez que constructivo en todos. Algo difícil de conseguir vista la cultura de trabajo que heredamos.

Tengamos clara una idea: la creatividad y la innovación son humanas y no técnicas. Así que para promoverlas hay que centrarse en las personas, en sus motivaciones y en sus aspiraciones. La tan repetida búsqueda del talento no es más que identificar a las personas que, por su forma de ser, sus conocimientos y su experiencia, contribuyan a la prosperidad del negocio. A hacerlo competitivo y asegurar su rentabilidad, que para eso se creó.

Asistimos a unos tiempos en los que el conocimiento fluye como nunca lo ha hecho. Las barreras geográficas, políticas, empresariales y hasta legales van esfumándose para dar lugar a uno foro mundial en donde se comparten libremente las ideas y saberes. Internet no solamente ha modificado irreversiblemente muchas prácticas empresariales sino que también ha despertado la inquietud de millones de personas por conseguir más de la vida ahora que pueden saber cómo.

Se dice que Google modifica la forma en la que leemos, pensamos y procesamos la información. Si el mundo está abierto a las nuevas ideas, ¿por qué no mi empresa? ¿No sería fabuloso que mis colaboradores sintieran ganas de proponer sus mejoras sabiendo que cuando menos serán escuchadas?

En cierto modo proponemos la ampliación del departamento de I+D a toda la empresa. ¿Y cómo podemos conseguir este espíritu creativo y colaborador?

 

RECOMENDACIONES PARA HACER MÁS CREATIVA LA EMPRESA

Vayan aquí unas sugerencias prácticas:

    • Esto funciona de arriba abajo. La cúpula debe dar ejemplo de este espíritu abierto y promover activamente su percepción.

 

    • Incluya la creatividad como uno de los aspectos a valorar en la selección de personas. Como hablar inglés o manejar las herramientas necesarias.

 

    • Dé motivos para que sus colaboradores desarrollen su potencial creativo. Las personas trabajan primero por dinero para ganarse la vida y después por otros motivos más subjetivos. Encuentre cómo conectar con ambos campos.

 

    • Haga publicidad de este nuevo espíritu. Si invierte tiempo y dinero en llegar a sus posibles clientes, ¿por qué no hacerlo también en llegar a sus propios colaboradores?

 

    • Déjese de juegos abstractos. A veces las modas nos cierran los ojos a lo importante. No todo debe estar gamificado para que funcione. Atienda a su sentido común. La cuenta de resultados es algo muy serio. Lo que no quita que nos echemos unas risas en el camino.

 

    • Habilite un presupuesto para prototipos y pruebas. Al igual que toda iniciativa parlamentaria debe ir acompañada de un presupuesto para su materialización, lo mismo ocurre con lo que se hace en la empresa.

 

    • Insista en el objetivo práctico de este espíritu. Que no es otro que hacer la empresa más competitiva y rentable. Una buena forma de asegurar razonablemente los puestos de trabajo. Las tormentas de ideas están bien si tienen un objetivo concreto que luego se pueda materializar; lo contrario es una pérdida de tiempo.

 

    • Cree espacios para la reflexión en equipo. Alguna sala luminosa cerca de la máquina de café y dotada de pizarras y ordenadores con acceso a Internet. Como mejor fluyen las ideas es en un ambiente relajado e informal.

 

 

    • Ponga herramientas para facilitar la comunicación. Si la empresa supera los 100 empleados y, sobre todo, si está dispersa geográficamente, un sistema de gestión de ideas que funcione online es la respuesta.

 

    • Acepte el error como parte del desarrollo de nuevos productos y servicios. Si hay algo que bloquea la creatividad de las personas es el miedo a las consecuencias negativas. No castigue los fallos. Se supone que para eso están las pruebas y prototipos.

 

  • Revise la calidad de sus mandos intermedios. Son los que realmente llevan la empresa. Ojo a los problemas derivados de egos e inseguridades personales.

 

Nunca insistiré lo suficiente en que la innovación viene de las personas antes que de las tecnologías y las cosas. Haga que su gente se sienta cómoda participando con lo mejor de sí en la marcha de su empresa. Que perciban que son parte de ella, que se valora realmente su esfuerzo.

¿Quiere hacer más creativa su empresa? Empiece por sí mismo, y prepare el terreno para alentar al resto de sus colaboradores. Su cuenta de resultados se lo agradecerá.

 

AUTOR: Alberto Losada Gamst
Imagen: Ulrichw en Pixabay

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