Un Mentor no tomará las decisiones por ti, porque no es un consultor ni tu jefe. Ni te dirá si está bien o mal, porque no es tu padre. Tampoco te explicará el mejor planteamiento financiero, porque no es tu asesor fiscal.
Lo que sí hará es acompañarte. Escuchando lo que dices, entendiendo tu situación y ayudándote a plantear nuevas opciones para acercarte al éxito.








